El vicepresidente Pablo Iglesias junto al Ministro de Sanidad Salvador Illa durante la comparecencia de ayer

Ante el desconcierto que transmite un día sí, y otro también, el Gobierno de la nación por la crisis del Coronavirus, parapetándose en tres portavoces técnicos todos los días que básicamente no dicen nada, había bastante expectativa por ver la comparecencia de ayer del vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, a ver si demostraba las dotes de liderazgo que le está faltando a Pedro Sánchez, que anda a la fuga en esta crisis con comparecencias de “cartón piedra” diseñadas al milímetro por Iván Redondo.

Y la verdad es que la comparecencia defraudó, en términos de talla política, pero no en cuanto a los mensajes que Iglesias dejo a la opinión pública, que dejaron blanco sobre negro que para el Vicepresidente esta crisis sanitaria es una gran oportunidad para colarnos a los ciudadanos su discurso político con calzador en lugar de proveernos de medidas concretas que nos ayuden a salir de la crisis sanitaria en la que estamos inmersos.

iglesias millones

Iglesias se atribuye los 200.000 millones que invertirá el Gobierno por la crisis

  • Podemos presionó en el Consejo de Ministros para que la inversión por parte del Gobierno fuera muy elevada.
  • Nada dijo Iglesias de cuantos infectados por coronavirus hay en España en realidad más allá de las cifras oficiales, ni cuándo van a empezar a hacerse tests a pacientes asintomáticos para saber quién es portador del virus y quien no. Tampoco dijo nada de qué está pasando con las mascarillas y el material sanitario que no llega a los hospitales y por que no llega. A los ciudadanos les gustaría haber escuchado saber cuántas mascarillas y respiradores hay, donde están, como se reparten, sí está requisado en aduanas como dice Isabel Díaz Ayuso y, sobre todo, conocer la trazabilidad del material para que esto no se convierta en una Venezuela cualquiera, es decir, saber dónde va el material quien lo reparte y con que fines y si está llegando allí donde más hace falta.

    Por el contrario, Iglesias se debió sentir como si estuviera subido en el atril de Vistalegre y se dedicó a darnos sermones varios sobre todos sus ideologemas y los de su partido, en lugar de presentarnos medidas concretas que puedan aliviar los problemas que los ciudadanos sufren día a día.

    Pero ¿cuáles fueron las claves del sermón ideológico que tuvimos que soportar los administrados del señor vicepresidente Iglesias que sigue pasándose la cuarentena por ahí mismo?

    La pandemia “distingue de clases”

    Dijo el vicepresidente que esta pandemia “sí distingue de clases y “celebro que no se aplique ahora la austeridad de 2008”.  El discurso del vicepresidente quedó claramente desmentido horas después cuando Esperanza Aguirre y su marido y Alberto de Mónaco eran ingresados por tener coronavirus. Parece que el virus se ha empeñado en desmentir al vicepresidente y no entiende de clases. En cuanto a las crisis de 2008, aunque el origen es distinto, las consecuencias están siendo las mismas y las medidas por parte de los Gobiernos y Bancos Centrales son las mismas, la única diferencia es que Iglesias era un activista en esa época que luchaba contra la casta política y económica y ahora es vicepresidente del Gobierno de España, por lo que los ciudadanos no tardaron en sugerirle soluciones al político español bolivariano, como sugiere esta señora muy cabreada en un vídeo.

    Iglesias no se arredró y como si estuviera en Vistalegre siguió con su mitin. Iglesias hizo una defensa cerrada de que solo desde el Estado y desde lo público se puede hacer frente a este desafío y que es la única manera de crear “un escudo social”: “lo público nunca se pone de perfil”.

    “SOLO DESDE LO PÚBLICO SE HACE FRENTE AL DESAFÍO”

    Según el vicepresidente, “el paquete socioconómico que supone la mayor movilización de recursos responde a un hecho evidente para todo el mundo y en especial para la gente más humilde. No es solo una emergencia sanitaria, sino económica y social y significa que no se puede dejar a nadie desatendido”.

    Considera que se debe hacer todo lo posible por construir un “escudo social” capaz de amortiguar lo máximo posible el impacto negativo de la crisis del coronavirus sobre la economía, el empleo, las familias y los colectivos mas vulnerables.

    Iglesias excluye aquí, con su habitual sectarismo ideológico, a todos aquellos españoles que no sean “colectivos mas vulnerables” y que estén siendo afectados por la pandemia. Es decir, a la clase media que la zurzan y a la alta ya ni te cuento. Además, ningunea el esfuerzo que están haciendo las empresas privadas como por ejemplo los hospitales privados que han puesto al servicio de todos los españoles todos sus recursos.

    Imagen de Pablo Iglesias con una mascarilla de Zara que circulaba ayer por las redes sociales

    De nada le vale que Zara haya anunciado que ha puesto a disposición del Gobierno toda su capacidad logística, de aprovisionamiento y de gestión comercial para atender las necesidades de urgencia, tanto de material sanitario como textil, que se están necesitando en estos momentos. Iglesias prefiere lo público.

    “Se debe-ha dicho Iglesias-dejar atrás los “dogmas de la austeridad fiscal que ya fracasaron en la anterior crisis. Ahora se debe emprender un camino diferente y utilizar todas las herramientas y recursos del Estado para proteger a las familias frente a unas recetas que en la última crisis pusieron como primera prioridad de la sociedad el déficit público, por encima del empleo, por encima de la salud, de la economía de los hogares”. Iglesias debe ser el único que no se ha enterado que la deuda de España es el 97 por 100 sobre PIB una de las mas altas del mundo y que sin esa deuda no se hubiera podrido preservar nuestra economía al ritmo de crecimiento de estos últimos años manteniendo el empleo y el consumo.

    CACEROLADAS PODEMITAS CONTRA EL REY EN PLENA CRISIS

    El remate de la comparecencia lo puso dando su apoyo de soslayo a las caceroladas contra el rey Felipe VI cabreando mas a la gente todavía.

     

    “En este país hay libertad de expresión y cuando la gente quiere manifestar cívicamente, respetando las condiciones del estado de alarma, su indignación ante situaciones que han molestado a muchos ciudadanos, este Gobierno siempre va a defender la libertad de expresión”, dijo Iglesias, quien dejo claro que “como responsable político de Unidas Podemos, mi posición es conocida”.

    Vista previa de imagen

    El escarnio en las redes a esta salida de tono del partido morado en las redes no se hizo esperar. Nos gustaría haber hablado en esta crónica de cuando se van a repartir los test para que la gente que no tiene síntomas graves del coronavirus sepa si lo tiene o no, leo de cuando va a llegar, el material sanitario a Madrid, o saber que va a pasar con los autónomos el mes que viene y con las cuotas que tienen que pagar. Pero eso son cosas de los humanos, Iglesias vive en otra dimensión.

    Comentarios