El 80 por ciento de los incendios que se han producido en la Comunidad de Madrid entre enero y septiembre han sido conatos de incendios, según ha informado el consejero de Justicia, Interior y Víctimas, Enrique López, en una comparecencia en el Pleno de la Asamblea.

Así, la rápida intervención de los Bomberos de la Comunidad de Madrid ha propiciado que de los 227 incendios forestales que se han producido en la autonomía, 182 se quedaron en conatos, es decir, que la superficie quemada no superó una hectárea.

En su intervención para desgranar la campaña 2020 del Plan Especial de Protección Civil de Emergencia por Incendios Forestales de la Comunidad de Madrid (INFOMA), que se ha desarrollado entre el 15 de junio y el 30 de septiembre de este año, López ha asegurado que la gestión de este año “es un ejemplo de cómo hacer las cosas en prevención y gestión de crisis y emergencias”.

En concreto, han ardido 1.333 hectáreas de terreno forestal, de las que 1.233 corresponden a matorral y pasto y 100 a superficie arbolada.

El incendio más importante se produjo en Robledo de Chavela, donde ardieron 1.073 hectáreas, el 83 por ciento de la superficie calcinada hasta ahora. De la totalidad de las hectáreas quemadas en este fuego, 75 fueron de arbolado.

Este fuego se inició como consecuencia de un accidente de moto en la carretera M-512 y afectó a los términos municipales de Robledo de Chavela, Zarzalejo y Fresnedillas de la Oliva.

Según López, “la ingente e incansable” intervención de los servicios de emergencia de la autonomía y de las comunidades autónomas limítrofes, junto a la actuación de la Unidad Militar de Emergencias (UME), evitaron daños personales y materiales de importancia, permitieron que el fuego estuviera controlado en apenas 24 horas y se diera por extinguido cuatro días después.

UNA REDUCCIÓN DEL 56% RESPECTO A 2019

Las 1.333 hectáreas quemadas en esta temporada del Infoma suponen una reducción de un 56 por ciento respecto a la superficie forestal afectada el pasado año en el mismo periodo de tiempo, donde habían ardido 3.058 y un 47 por ciento más respecto a la media de los últimos 10 años, con 903 hectáreas.

Otro de los datos “más significativos” de este balance es la reducción de un 93 por ciento de la superficie arbolada quemada respecto al 2019 y de un 61 por ciento respecto a la media de los últimos 10 años.

El Plan de Protección Civil de Emergencia por Incendios Forestales de la Comunidad de Madrid para este año ha contado con un presupuesto de 38,4 millones de euros, con 5.042 profesionales movilizados y 551 vehículos terrestres.

Para López, estas estadísticas “definen lo que ha sido una campaña dominada por los incendios de matorral y pasto, fruto de una primavera lluviosa con temperaturas suaves, que ha permitido el crecimiento de extensas masas vegetales de pastizal y monte bajo, que tras un verano seco y con altas temperaturas se han incorporado como combustible disponible para los incendios”.

Si comparamos los números de la región con los nacionales, en España la media de incendios que quedan en conatos es del 66 por ciento, mientras que en la Comunidad de Madrid es 14 puntos superior, hasta un 80 por ciento, lo que da cuenta de un sistema con gran capacidad de pronta respuesta.

También Madrid cuenta con mejor índice de protección de la masa arbolada, ya que aquí sólo ha ardido un 7,5 por ciento del total frente a un 27 por ciento en el resto de España.