Un nuevo estudio liderado por científicos del Centro Nacional de Biotecnología (CNB-CSIC), colaboración con oncólogos y patólogos de los hospitales Clínico San Carlos y Gregorio Marañón, han descubierto un nuevo biomarcador que predice la eficacia de la inmunoterapia en cáncer.

En concreto, los expertos, cuyo trabajo ha sido publicado en el ‘Journal for ImmunoTherapy of Cancer’, han evidenciado la importancia que tienen los niveles de la proteína superóxido dismutasa 3 (SOD3) para el acceso de los linfocitos al tejido tumoral.

El trabajo, dirigido por Santos Mañes y Emilia Mira, describe como SOD3 modifica la composición de la membrana basal sobre la que se asientan las células de los vasos sanguíneos. De esta forma, se hace más permisiva al paso de los linfocitos citotóxicos que pueden eliminar las células cancerígenas.

“Los niveles de SOD3 son altos en los tejidos sanos pero muy bajos en la mayoría de los tumores, lo que contribuye a excluir a los linfocitos citotóxicos del microambiente tumoral”, ha explicado la investigadora del CNB-CSIC, Lorena Carmona-Rodríguez.

Por su parte, el coautor del trabajo, Diego Martínez-Rey, ha explicado que el aumento de SOD3 en el microambiente tumoral permitiría un cambio en los vasos sanguíneos del tumor, haciéndolos “más permeables” para la salida de las células citotóxicas.

Los investigadores han verificado que este mecanismo se produce también en tumores colorrectales humanos. El tratamiento de los pacientes con cáncer de colon en estadío temprano consiste en la resección quirúrgica del tumor, aunque en algunos pacientes el tumor vuelve a reaparecer años más tarde (recidiva).

En muestras obtenidas de pacientes, los científicos han observado una correlación positiva entre los niveles de SOD3, la infiltración de linfocitos citotóxicos y una menor tasa de recidiva de estos pacientes. Así, el 95 por ciento de los pacientes con niveles altos de SOD3 en sus tumores no volvieron a padecer la enfermedad tras la cirugía, mientras que el 40 por ciento de los que tenían niveles bajos de SOD3 sufrieron una recidiva del tumor antes de los 5 años.

Estos resultados sugieren que los niveles de SOD3 pueden ser utilizados como un biomarcador de buen pronóstico en cáncer de colon y su posible combinación con tratamientos basados en la inmunoterapia antitumoral.

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