Irene montero moda

Irene Montero (Madrid, 13 de febrero de 1988) antes de ser política fue la primera de su clase: “He sido empollona, me licencié en Psicología Educativa, hice un máster, inicié mi periodo de investigación con un expediente académico excelente” ha contado a la revista de moda, a las que reconoce su labor y lamenta los prejuicios que cargan contra este tipo de medios, VanityFair.

Hija única de una educadora y un aspirante a médico que tuvo que dejar los estudios, la Ministra se enorgullece de esa faceta que le hizo destacar en las aulas desde pequeña y dentro del partido, de mayor: “Pablo vio en ella a una tipa lista, muy trabajadora, ambiciosa, metódica, con disciplina de partido y sin conflictos morales. No está ahí por acostarse con él. Su relación personal fue posterior”, ha relatado a VanityFair un disidente de Podemos que pide el anonimato.

Su vocación política debe ser grande puesto que en 2011 renunció a un doctorado con residencia en Harvard porque el 15-M le cambió la vida. Se define como “conservadora” en ciertos ámbitos de su vida como en el de pareja y aunque reconoce que no es una virtud, no es un aspecto de su personalidad que le urja cambiar.

Montero se ha mostrado como una mujer de a pie, una madre al uso con una familia normal y unida frente a los escraches que llevan meses sucediéndose en la puerta de su famoso chalet de Galapagar. A sus hijos (los gemelos Leo y Manuel y Aitana, todavía lactante) los protege del acoso acostándolos antes, sin embargo reconoce que el ruido de fuera se escucha y eso es imposible de esconder. La número dos de Unidas Podemos considera que a esta situación desproporcionada se ha llegado por culpa de una derecha y ultra derecha que “sobrevive a través del odio” e incapaz de aceptar el “proyecto de país” por el que lucha su partido.

Sus adversarios políticos la han acusado de inexperta y radical pero ella tiene claro el por qué de esas afirmaciones: “Tengo 32 años y hay muchos hombres de 50 y 60 años en la política de este país que no han hecho nada más que política. Parecen muy respetables porque son hombres y van con traje y corbata, pero no han tenido ninguna profesión. A veces ni siquiera han terminado sus estudios” ha expresado a Joana Bonet.

La Ministra ha reconocido el machismo que hay en Unidas Podemos, igual que en cualquier espacio institucional. ¿Es Pablo Iglesias un macho alfa? Para Montero todo forma parte de una “Intencionalidad de construir una imagen determinada” para así poder juzgarlo. “No solo ha mostrado autoridad como secretario general, sino que ha sido el primer político que ha cogido tres meses un permiso de paternidad para cuidar a dos hijos prematuros mientras su compañera cumplía con sus tareas laborales…” ha finalizado.

Respecto al “bombo y platillo” que recibió el caso Dina Bousselham, Irene Montero es escueta y considera que es el precio que hay que pagar por “ser una formación política nueva que ha llegado en seis años a formar parte del Gobierno”.

Vestida de una forma impeclable, Irene Montero ha recibido a Vanity Fair en su despacho de la Calle Alcalá. “Ser progresista no implica pasar penurias. El acceso a la belleza es un derecho” ha recalcado. Joana Bonet la ha descrito como una mujer “flaca y fibrada, sin tatuajes ni piercings” pero el resto, nos preguntamos lo mismo que las exministras del Partido Popular, Ana Pastor y Ana Palacio, plantearon a la periodista Rosa Villacastín: “¿Pero cómo es de verdad? ¿Es elegante?”.