Isa Serra.

La portavoz de Unidas Podemos en la Asamblea de Madrid, Isa Serra, está luchando por esclarecer los hechos que la acusan de cuatro delitos en un intento de frenar un desahucio en el barrio madrileño de Lavapiés el 31 de enero de 2014. Por estos hechos, la Fiscalía de Madrid solicita una pena de 23 meses de cárcel para ella.

Serra ha reiterado que las acusaciones son “falsas” y ha confiado en que saldrá “absuelta” en la vista oral al considerar que no existen pruebas suficientes contra su persona. Pero, ¿qué fue lo que pasó ese 31 de enero y qué políticos de Podemos también han tenido problemas con la justicia?

1INSULTOS A POLICIAS: “ERES UNA COCAINÓMANA”

Los hechos se remontan a la época en la que Serra no era cargo público. La ahora diputada participó en el intento de paralizar un desahucio de un hombre con una gran discapacidad que vivía solo y no podía afrontar la renta exigida por su casero. Al finalizar la práctica de la diligencia judicial, Serra, “que realizaba funciones de liderazgo de los grupos de protestas”, según la versión policial, en unión con otras personas decidieron sentarse en la calle cuando los coches policiales abandonaban el lugar. Fue en este momento cuando se produjo las actitudes violentas con frases como “hijos de puta”, “asesinos”, “vergüenza me daría ser policía”.

La acción de los grupos Stopdesahucios se hizo “de común acuerdo, amparados en la fuerza del grupo, con el fin de atentar contra la paz pública y el normal desarrollo de la convivencia ciudadana, con absoluto desprecio hacia la autoridad que representaba la fuerza policial”, según la Fiscalía. El escrito de acusación también señala que al mismo tiempo que proferían los insultos, algunas personas escupieron a los agentes, les lanzaron botellas, piedras o adoquines e incluso “otros objetos contundentes como papeleras”.

La propia Isa Serra se dirigió presuntamente a una agente de la Policía en los siguientes términos: “eres una cocainómana”, “mala madre, hija de puta, con todo los que hemos luchado las mujeres, contigo se pierde todo, no te quieren ni tus propios compañeros”.  Por estos hechos, se le pide los 23 meses de prisión (desorden público, atentado, lesiones y daños) y una indemnización de 5.200 euros para dos agentes que resultaron heridos.

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