Garzón
Garzón sufre a una corriente crítica con su liderazgo. Foto: Flickr Podemos.

El caso Dina, ese que ha puesto al vicepresidente del Gobierno y líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, entre la espada y la pared, es un tema escabroso en el que los dirigentes de Izquierda Unida no han querido entrar. Ni el ministro de Consumo, Alberto Garzón, ni la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, han defendido a su líder ante los presuntos ataques de la ultraderecha y los medios de comunicación. Cada día que pasa se conocen nuevos datos sobre cómo Iglesias utilizó el presunto robo del móvil de su exasesora Dina Bousselham en su beneficio, además de que crecen las dudas sobre por qué se quedó la tarjeta con fotos íntimas de Bousselham o por qué niega haber utilizado filtraciones de la Fiscalía en su propio beneficio. Pero IU se ha lavado las manos y está dejando arder la imagen de su líder con tal de que las llamas no afecten a la histórica formación progresista.

No es que mantengan un perfil bajo e intenten esquivar el tema, es que cuando son preguntados directamente por el caso Dina eluden responder para evitar que IU se vea si quiera manchado por los excesos de Iglesias. “No voy a responder sobre cosas que no tengan que ver con el Ministerio de Trabajo y Economía Social”, ha comentado Yolanda Díaz este lunes tras ser preguntada por el caso Dina. Y, al igual que ella, Garzón, Enrique Santiago o cualquier miembro medianamente conocido del partido evitan contestar cualquier pregunta relacionada con Iglesias o el robo del móvil de su exasesora.

Esta actitud se ve igualmente reflejada en el ministro de Consumo, Alberto Garzón, el cual parece haber pasado muy de puntillas por el caso ante la posibilidad de que las declaraciones e incoherencias de Bousselham salpiquen a Izquierda Unida.

El caso Dina ha estrechado el cerco sobre Iglesias. Primero se supo que el vicepresidente tuvo acceso al contenido del móvil robado a su exasesora y se lo quedó durante meses, un teléfono que tenía fotos íntimas de Bousselham. Luego, que la abogada de Iglesias tuvo acceso a información clave sobre la pieza separada del caso Tándem (la que investigaba ese presunto robo) gracias a una filtración de la Fiscalía Anticorrupción. Y ahora, tras varias exclusivas del diario El Mundo, que el equipo legal de Podemos urdió una estrategia liderada por la consultora Neurona (ligada al chavismo) para hacer de ese robo una trama contra Podemos que les diera impulso electoral.

Todo esto salpica a Podemos, pero no tiene por qué afectar a Izquierda Unida. Al menos es lo que considera el líder de IU, Alberto Garzón. Y aunque formen parte del Gobierno y de Unidas Podemos, la consigna interna de IU no es otra que mantenerse al margen de esta guerra, que no la consideran suya, sino de la formación morada.

A todo esto hay que sumarle un nuevo factor. Yolanda Díaz, la ministra de Trabajo, es una de las dirigentes del Gobierno más valoradas. Su carácter independiente y su gestión han levantado pasiones en las bases de IU e incluso de Podemos y muchos hablan de ella como la posible sustituta de un Iglesias cada vez más quemado y desgastado.

Desde IU entienden que Díaz puede ser un filón con el que recuperar identidad y peso dentro de la izquierda y no quieren desgastarla en la defensa de un Iglesias cada vez más acorralado por las incoherencias del caso Dina. Por eso, Podemos estará solo en esta guerra.

Al mismo tiempo, la estrategia adoptada por Podemos para defenderse del caso no es la más acertada, según consideran desde IU. Iglesias ha pasado al ataque de una forma exagerada. Y su huída hacia adelante no parece que vaya a traer buenos resultados en las encuestas, pues se han lanzado a acusar de ultraderechista a todo aquel que ose a criticar al líder de Podemos.

“Que la derecha tenga que volver a recurrir con esa ferocidad a la mentira y la cloaca solo es expresión de la derrota de sus ideas, del fracaso de su intento de aprovechar la pandemia para hacer caer al Gobierno de coalición y de que hay cosas que están cambiando en España”, ha comentado el líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias.

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