el corte ingles

Alrededor de 4.600 médicos internos residentes (MIR) de la Comunidad de Madrid están llamados a la huelga indefinida desde este lunes ante la negativa de la Consejería de Sanidad a negociar un convenio para un colectivo “sobreexplotado”.

La huelga será de 24 horas los lunes, y el resto de los días en jornada complementaria, es decir, guardias. La Consejería de Sanidad ha establecido unos servicios mínimos de hasta el cien por cien, los cuales han sido denunciados por el sindicato Amyts, que ha presentado medidas cautelarísimas.

En concreto, en el ámbito de Atención Hospitalaria, los servicios mínimos establecidos alcanzan el cien por cien de los residentes que tengan programada guardia en los días afectados por la huelga, y durante la jornada ordinaria de los lunes, los mismos residentes que tengan programada jornada guardia ese mismo día.

En el ámbito de Atención Primaria, durante la jornada ordinaria de los lunes, los servicios mínimos fijados son un residente por turno en los centros en los que coincidan hasta tres residentes, y dos residentes por turno en los centros que coincidan cuatro residentes o más.

Desde el Comité de Huelga MIR han denunciado a través de un tuit que, con los servicios mínimos “abusivos” que les han impuesto desde la Consejería de Sanidad, les “prohíben ir a la huelga”.

Por su parte, el presidente del Comité de Huelga MIR, Diego Boianelli, ha advertido que no van a poder evitar tener que escucharles. Y es que, coincidiendo con el inicio de la huelga, este lunes habrá además concentraciones a las 8.00 horas en todos los hospitales del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS) y a las 10.00 horas saldrá una manifestación desde la delegación de la Consejería de Sanidad en la calle Sagasta hasta la sede del departamento que encabeza Enrique Ruiz Escudero, en la calle Aduana, bajo el lema ‘Por un convenio colectivo. Sin derechos laborales paralizamos los hospitales’.

Boianelli ha asegurado que el motivo de la huelga es la “falta de negociación” y de “consideración” hacia los MIR, un colectivo “sobreexplotado”, por parte de la Consejería de Sanidad, a la que, el pasado 22 de mayo, remitieron una propuesta de convenio. Ante la falta de respuesta, el 8 de junio, el Comité de Huelga MIR aprobó convocar la huelga a partir del 13 de julio si no se llegaba a un acuerdo satisfactorio con la administración antes del 2 de julio.

Tras conocer la negativa de la Consejería de Sanidad a negociar un convenio colectivo, el Comité de Huelga MIR reafirmó que la huelga era la “única opción” para reclamar sus derechos, y el pasado 2 de julio registraron la convocatoria de huelga, unas horas antes de sentarse con representantes de la Dirección General de Recursos Humanos del SERMAS.

LA CONSEJERÍA, DISPUESTA A NEGOCIAR SI SE RETIRA LA CONVOCATORIA

La Consejería de Sanidad ha esgrimido que “el comité de empresa, con un representante de la organización sindical Amyts y la Consejería de Sanidad, iniciaron el 2 de julio negociaciones para alcanzar pactos y acuerdos sobre mejoras de las condiciones laborales del personal residente en formación”, afeando que “el comité de empresa se sentó a negociar habiendo registrado previamente convocatoria de huelga”.

Así, ha acusado al comité de huelga de actuar “vulnerando claramente la buena voluntad de las partes que ha de guiar cualquier negociación y demostrando su falta de interés para acordar y evitar el conflicto”.

No obstante, la Consejería de Sanidad se ha mostrado “dispuesta a reiniciar nuevamente las conversaciones siempre y cuando procedan, de forma inmediata, a la retirada del aviso de huelga y se comprometan a poner fin a cualquier intento de conflicto, compromiso que debe mantenerse durante toda la negociación”.

Por su parte, Escudero ha asegurado que están siempre dispuestos a negociar para mejorar las condiciones laborales de los MIR, con libranza de guardias y el cómputo de formación pero sin un convenio laboral que, desde el punto de vista legal, “no es necesario”.

Del convenio de 88 páginas, el Comité de Huelga MIR ha destacado como principales propuestas, entre otras, la libranza de todas las guardias, incluidos los sábados; la subida salarial; la ratio máxima de 4 residentes por 1 adjunto y lugares de descanso “dignos”, con el “fin de las camas calientes”.

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