A estas alturas es una obviedad explicar que MONCLOA.COM se convirtió en un cisne negro. Un acontecimiento inesperado que ha puesto a disposición de los ciudadanos información sensible, con el único objetivo de que saquen sus propias conclusiones.

Eso ha creado nerviosismo a muy distintos niveles, y, colateralmente, ha creado todo tipo de presiones a nuestro alrededor. Algún día entraré en detalles de ese punto, pero por ahora no es importante, somos actores secundarios en está historia. También el ex comisario. Aquí lo único principal es la información.

Los archivos de Villarejo son una ingente cantidad de información que sólo podría compararse –en España, y salvando las distancias-, con el caso #Wikileaks. Por eso hemos bautizado su archivo cómo #VillarejoLeaks.

Ha pasado mucho tiempo de Wikileaks, que es una historia de luces y sombras. Hoy aquello, visto con perspectiva, ha dejado varias enseñanzas. No se puede poner toda la información de golpe a disposición de todo el mundo por responsabilidad, personal, legal e institucional. Hay cosas que deben calibrarse y analizarse previamente. Por ejemplo las relativas a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, al propio Estado o a la vida privada de las personas. El mensaje es claro: seremos responsables. Aun así, y llevando la contraría al ex comisario en sus declaraciones públicas (por medio de comunicados de su abogado), no nos parece la parte central del archivo, al menos hasta donde lo conocemos. La parte central del archivo no son los servicios al Estado sino la corrupción, el dinero y las bajas pasiones de algunas personas.

El ex comisario Villarejo era un hombre atado a una grabadora, y de forma obsesiva grababa cada llamada de teléfono, cada comida. Sí, se grababa hasta orinando.

¿Va a haber más filtraciones? No lo sabemos. Esperamos que sí y trabajamos para ello siempre y cuando sean de interés público

La sensación de impunidad que tenía debía ser máxima, porque grababa incluso aquellas conversaciones que le perjudicaban, las mismas en las que evidenciaba sus propias fechorías. Por medio de la criptografía, debió creer que sus grabaciones no serían accesibles nunca por terceros. Se equivocó.

Es muy posible que José Villarejo pase muchos años en prisión, es difícil vislumbrar lo contrario. Pero hace tan sólo 6 o 9 meses se hablaba de un pacto para otorgarle -por motivos de salud- el tercer grado penitenciario. (Recomiendo leer relacionado con esto a Joaquin Vidal: “Sexo, mentiras y cintas de vídeo. La Verdad del caso Cifuentes“).

Hoy, tras la divulgación de estas grabaciones, un indulto sería a todas luces escandaloso. Un tercer grado, de difícil digestión.

Villarejo está acusado de multitud de delitos. No me corresponde a mí juzgarlos. Y así, si bien es cierto que él no merece homenaje alguno, deberíamos hacer un monumento a su grabadora. Gracias a ella hoy, los ciudadanos nos enteramos de algunas cosas relevantes que pasaban desapercibidas para el gran público. Hoy, la información no tiene fronteras y no hemos de tenerla miedo. Debe fluir y conocerse. Debemos levantar sin miedo las alfombras y descubrir abusos de poder y actitudes ilícitas o poco éticas de algunos responsables públicos.

Me consta que surgen muchas preguntas y teorías estrafalarias. Aunque las veo con cierta distancia, de hecho me entretienen, ha llegado el momento de aclarar algunas cosas, resumidas en este FAQ.

¿Conocen todo lo que hay en el archivo de Villarejo?

No. Hoy posiblemente sólo él lo sepa. Es la “obra” de una vida. Decenas de miles de archivos, algunos de los cuales son audios y tienen horas y horas de duración. Más de una década de grabaciones, imágenes o dossieres y recortes de prensa.

¿Qué criterio tiene MONCLOA.COM a la hora de analizar esos datos?

Un criterio de información general e interés público. Si no es de interés público, no debe divulgarse. Si lo es, es nuestra obligación hacerlo público.

Un criterio moral. Aun pudiendo ser de interés público, si afecta a la vida privada de las personas y no tiene trascendencia legal no debe difundirse.

Un criterio de Estado. Si hubiéramos accedido –y no digo que lo hayamos hecho- a algún documento que desde nuestro criterio afecte a estructuras del Estado (por ejemplo información operativa de Cuerpos y Fuerzas de Seguridad) y pudiera generar alarma social, o algún riesgo para ellas, ya habríamos olvidado que lo hemos visto.

Creemos que todo lo que represente indicios de corrupción o falsedad en la vida pública, sin que afecte a todo lo anterior, debiera conocerse.

Por supuesto somos humanos y podemos equivocarnos. Del mismo modo entendemos que otras personas aplicaran en este caso otros criterios distintos a los nuestros.

He leído que los audios de Garzón/Delgado fueron un ataque al Estado por parte de Villarejo. También que los de María Dolores de Cospedal un ataque de Soraya Saenz de Santa María y en CNI contra la ex Secretaria General del PP…

No conozco a Villarejo, ni a Garzón, ni a Delgado, ni a Cospedal ni a Soraya. Tampoco tengo demasiado interés en hacerlo. Nunca me han invitado a la copa de Navidad del CNI, aunque un café con el General Felix Sanz si que me parece apetecible. Ni lo primero fue un ataque al Estado ni lo segundo una venganza de Soraya. Son teorías divertidas, pero absurdas. La realidad es más sencilla. Somos un grupo de periodistas que hemos accedido a una información, y hemos seleccionado la que nos parecía interesante para que se conozca. Lo que no son cuentas son cuentos.

Lo que no son cuentas son cuentos. Simplemente somos un grupo de periodistas que hemos accedido a una información relevante para el gran público

¿Quién es la fuente de la que han obtenido los archivos?

Es una magnifica pregunta. Mi obligación es llevármela a la tumba.

¿Van a obtener más archivos?

No lo sabemos. Esperamos que sí, al menos si tienen valor y cumplen los puntos anteriores de interés para la opinión pública.

¿Habrá nuevas filtraciones?

No lo sabemos. No depende de nosotros, pero nuestro trabajo es contar lo que consideremos relevante y trabajamos para ello.

¿Seguro que no son ustedes amigos/socios/conocidos/compadres/colegas del ex comisario Villarejo? O de su mujer, su primo, su abogado, y especialmente de su mayordomo con el candelabro en el dormitorio…

Puff… no, y tampoco del Pato Lucas, ni Super Ratón… Lo bueno de que algunos digan tonterías es que caen, poco después, por su propio peso. No podemos estar respondiendo a este tipo de cosas. Somos pocos y estamos muy ocupados.

¿Por qué permiten que otros medios usen los archivos y difundan la información? 

La historia de los medios de comunicación se está reescribiendo por completo y creemos en ello. No aspiramos y no vamos a ganar el Pulitzer por esto. Nuestra obligación es simple y llanamente que se sepa la verdad. Por ese motivo la ayuda de todos es bienvenida. Informar es compartir.

¿Cuál es la diferencia de las filtraciones que publica MONCLOA.COM respecto a otras que han ido viendo la luz de otros medios?

No vienen ni de fuentes policiales ni de fuentes judiciales. No están tuteladas. Nosotros decidimos cómo y qué publicamos basándonos en el criterio anteriormente citado.

¿Se han sentido atacados o presionados? ¿Han tenido que tomar medidas de protección personal y/o de sus comunicaciones?

Lamentablemente, sí.

¿A quién beneficia que acabe conociéndose todo?

A los buenos. Y de todos los estamentos, periodistas, policías, políticos, altos cargos.  A los que no metieron la mano. A los que no conspiraron y utilizaron las herramientas del Estado en su beneficio. A los que no hicieron negocios al margen de la ley con él. Villarejo era tóxico para sus amigos y sus enemigos, pero inocuo para la gente de bien que no tenía nada que esconder. Por eso hay cosas de este archivo que deben conocerse lo divulgue quién lo divulgue. La realidad, supera con creces la ficción.

 

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