El Obispado de Huelva reabrirá sus puertas para la atención al público el próximo lunes, si finalmente es una provincia que pase a estar dentro de la fase 2 de la desescalada y permitirá que las parroquias decidan, en acuerdo con padres y catequistas, la posibilidad de adelantar la celebración de las primeras comuniones, que se habían pospuesto para el último trimestre de año por la pandemia del coronavirus.

Así, la Diócesis ha indicado en un comunicado que, a medida que evoluciona la situación de la pandemia y se va reanudando la actividad pastoral y el culto presencial en las parroquias, según la normativa y los criterios de las respectivas autoridades, se van actualizando algunas de las medidas dadas al comienzo del estado de alarma.

Este es el caso de las primeras comuniones, pospuestas para el último trimestre del año y que ahora, según las orientaciones enviadas por la Vicaría General a los párrocos, “se abren al discernimiento de estos en diálogo con los padres y catequistas” ya que “las circunstancias han cambiado y estamos en pleno proceso de normalización” y “las necesidades de las parroquias, en lo que a las primeras comuniones se refiere, es muy variada”.

De este modo, ha recomendado que quienes las trasladen al último cuatrimestre, “eviten celebraciones masivas y establezcan un modo sencillo de hacerlo que reduzca los riesgos que toda concentración implica”.

Asimismo, ha señalado que a partir del 25 de mayo se restablece la atención al público en las oficinas del Obispado con una serie de medidas de seguridad. De este modo, han apuntado que se atenderá “preferentemente” a las personas con cita previa, que podrán ser concertada con cualquiera de los departamentos del Obispado a través del teléfono 959252100. El horario de atención será de 10,00 a 14,00 horas laborables, de lunes a viernes.

Además, han destacado que para entrar en el edificio –y durante su estancia en él– será necesario llevar puesta la mascarilla y desinfectarse las manos con gel hidroalcohólico que podrá encontrarse en la portería, donde se podrán solicitar además el control de temperatura corporal.

En este sentido, la Diócesis ha indicado que si el objetivo es la entrega de documentación sin registro de entrada, la misma deberá llevarse en un sobre cerrado indicando destino, remitente y asunto, y se entregará en portería. En el caso de precisar registro de entrada, el portero indicará la forma de proceder.

De otro lado, si se acude para un encuentro con los trabajadores de alguno de los departamentos se deberá seguir las indicaciones que se dará en portería, pasando en orden de cita, de modo que en los despachos solo la atención será individual.

Por otra parte, el acceso al Servicio de Archivos para la investigación y consulta permanecerá cerrado, hasta nuevo aviso, por motivo de obras de mejora.

MEDIDAS

Por todo ello, el Obispado ha remarcado que teniendo en cuenta las últimas disposiciones del Gobierno y del Ministerio de Sanidad, consideran “oportuno” reajustar las actividades pastorales con una serie de criterios.

A este respecto ha subrayado que “el peligro de una vuelta atrás en la pandemia permanece”. Por ello, desde la Diócesis han indicado que “cualquier decisión pastoral debe estar dictada por la responsabilidad y la prudencia, con el interés puesto en el bien de las personas”.

En lo que se refiere al culto, la normativa civil establece que, a partir de la segunda fase del desconfinamiento, el aforo pueda ser del 50 por ciento con las medidas de seguridad de distancia mínima de un metro, uso de mascarillas y medidas higiénicas. “Teniendo en cuenta estos criterios, cada parroquia debe proceder según crea conveniente” han concluido desde la Diócesis.

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