Los obispos españoles han propuesto al Ministerio de Educación integrar los contenidos de la asignatura de Religión en un “ámbito específico de educación moral en la escuela”.

Así lo han planteado los prelados durante la última reunión con la ministra de Educación, Isabel Celaá, según han informado fuentes de la Conferencia Episcopal Española (CEE).

En concreto, los obispos sugieren la necesidad de un ámbito de “educación moral” en el colegio en el que se estudien “valores necesarios para la convivencia y el bien común”, y que, “al estar fundamentados desde las diversas identidades de los alumnos, respetando la voluntad de los padres, pueden ser explicados desde la perspectiva católica”.

De esta forma, los obispos creen que “se responde al desafío de una formación integral, que hace posible afrontar mejor, en el presente y en el futuro, las circunstancias de la vida en una sociedad plural”.

Además, la propuesta busca poner de manifiesto “la importancia de este ámbito específico de la educación, reconocido generalmente por otras legislaciones y en los marcos normativos internacionales, permitiendo abordar valores compartidos por todos”.

También se garantizaría, según precisan las mismas fuentes, “el respeto debido a la identidad propia de los alumnos y a los derechos de los padres”.

“PROPUESTA DE INTEGRACIÓN NOVEDOSA”

El secretario general de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, ya adelantó la semana pasada en rueda de prensa que le habían presentado al equipo de Isabel Celaá una “propuesta que quería ser de integración novedosa de la clase de religión y de su espejo en valores cívicos”.

Si bien, Argüello lamentó que aunque se les dijo desde el Ministerio de Educación que “iba a ser estudiada”, no han recibido “ninguna respuesta”.

Esta propuesta de los obispos llega en medio de la tramitación de la Ley Orgánica por la que se Modifica la Ley Orgánica 2/2006 de Educación (LOMLOE), conocida como ‘Ley Celaá’, que elimina los dos artículos de la LOMCE que convertían la asignatura de Religión en una “materia específica” de los dos cursos de Bachillerato, y suprime también el artículo que permitía que Religión computara para la nota media del alumno.