La Comunidad de Madrid ha resuelto el plan extraordinario de adquisición de obras de arte que anunció el pasado mes de abril, dirigido a paliar las pérdidas ocasionadas por la crisis del Covid-19, que ha supuesto la interrupción de la actividad expositiva y de la producción y venta de arte.

Una medida “extraordinaria” dotada con 545.000 euros y destinada tanto a galerías de arte madrileñas como a artistas residentes de la Comunidad que no estuvieran representados por ninguna galería, según ha informado el Gobierno regional en un comunicado.

En total, las adquisiciones sumarán este año 800.000 euros, el importe “más elevado” desde la creación de la colección de arte contemporáneo de la Comunidad de Madrid (Colección del CA2M Centro de Arte Dos de Mayo), lo que supone un incremento presupuestario de esta partida de un 166,67 por ciento.

La Comisión extraordinaria para la Adquisición de obras de Arte Contemporáneo está integrada por las especialistas María Paz Corral y Estrella de Diego; el director del CA2M Centro de Arte Dos de Mayo, Manuel Segade; la asesora de Artes Plásticas y subdirectora del CA2M, Tania Pardo; el subdirector general de Bellas Artes, Antonio Sánchez, y el director general de Promoción Cultural de la Comunidad de Madrid, Gonzalo Cabrera.

52 ADQUISICIONES

Las adquisiciones se han realizado en todo tipo de medios y soportes, desde el dibujo a la instalación. Entre las obras seleccionadas se encuentran pioneros del arte contemporáneo español, con experiencias en torno al Centro de Cálculo de la Universidad Complutense como Enrique Salamanca (Guillermo de Osma) o Lugán (José de la Mano).

A la pintura de clásicos, como Luis Gordillo (Galería Estampa), Mitsuo Mihura (Galería Cayón), Jordi Teixidor (Galería Nieves Fernández), Felicidad Moreno (Rafael Pérez-Hernando) o Isabel Villar (Galería Fernández-Brasso), se suman los jóvenes pintores Fernando García (Galería Heinrich Erhardt), Miki Leal (Galería F2), Nacho Martín Silva (Max Estrella), Belén Rodríguez (Galería Juan Silió) o Luis Vassallo (Espacio Valverde), además de su revisión conceptual de manos de Irma Álvarez-Laviada o las derivas digitales de Enrique Radigales (The Goma).

A los fondos de libros de artista se ha incorporado la colección de La Más Bella, el proyecto de Pepe Murciego y Diego Ortiz. La tradición reciente del arte político en Madrid se ha incrementado con nombres como Olalla Gómez, Diego del Pozo (Galería Adora Calvo), Fernando Sánchez-Castillo (Galería Albarrán Bourdais) o la propuesta conjunta de Avelino Sala y Eugenio Merino.

Otras artistas reivindican temas relacionados con la memoria histórica, como María Cerdá, Paula García-Masedo (Twin Gallery), Amaya Hernández, María José Ollero Alameda y Cristina Spinelli. Otra de las tendencias recogidas son los experimentos en torno a la naturaleza de los objetos, desde el diseño en Carlos Fernández-Pello (García Galería), el estudio del artista en Luis Úrculo, la memoria personal en Belén Zahera, las intervenciones urbanas de Marlon de Azambuja o el arte textil de Sonia Navarro.

También se incrementan los fondos relacionados con el cine de exposición, con Lois Patiño y Luis López Carrasco, y en el campo de las artes vivas con Óscar Bueno, Cuqui Jerez, el colectivo formado por María Salgado y Fran MM Cabeza de Vaca o la instalación de vídeo performativa de Momu & No Es. En cuanto a la fotografía, se han sumado Alberto Lizaralde (Ivory Press), Alejandro S. Garrido (Moisés Pérez de Albéniz) y José Manuel Ballester (Galería Pilar Serra).

En relación a líneas de trabajo de la Colección del CA2M, se han adquirido piezas de artistas latinoamericanas residentes en Madrid, como Sol Jacobs o Sandra Gamarra (Juana de Aizpuru), de otros que visibilizan a las comunidades racializadas españolas, con Rubén H. Bermúdez y el Colectivo Ayllú, y centradas en temas postcoloniales, como Gabriela Bettini (Galería SabrinaAmrani), Paloma Polo y Candela Soto.

Asimismo, se han adquirido también obras que inciden en temas relacionados con el género, en referencia a la crisis del sida, como Jana Leo o Cabello / Carceller (Galería Elba Benítez), de recuperación de genealogías feministas en la historia del arte, como Diana Larrea (Espacio Mínimo), o en relación a la visibilidad homosexual en Álvaro Perdices (con la colaboración de Jorge Diezma).

Por último, la mirada sobre el medio ambiente de Estela de Castro y Clara Montoya. Se abre también una nueva línea de trabajo sobre arte outsider, con Andrés Fernández y Costa Badía (La Juan Gallery).

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