Cada vez es más frecuente que veamos noticias en los medios de comunicación sobre la dificultad de los propietarios de una vivienda para echar a las personas que la han ocupado. Lo cierto es que aunque la legislación española es muy clara respecto a la propiedad privada y la ocupación ilegal la justicia y la ley son lentas y eso hace que el proceso de judicial para expulsar a un okupa se prolongue demasiado, dejando al propietario en una posición de indefensión y debilidad frente a los usurpadores.

El factor tiempo

Como decimos, si un okupa entra en tu casa, deberás actuar lo antes posible sino, para conseguir la orden judicial de desalojo sólo la conseguirás presentando una demanda civil de desahucio, que según cada caso, puede durar entre 1 y 3 años. En realidad, el proceso no debería ser tan largo pero la actual situación de saturación de los juzgados hace que en la práctica esto sea así. En gran parte, el largo proceso temporal es el que encarece el procedimiento, pero no es el único.