Cada vez es más frecuente que veamos noticias en los medios de comunicación sobre la dificultad de los propietarios de una vivienda para echar a las personas que la han ocupado. Lo cierto es que aunque la legislación española es muy clara respecto a la propiedad privada y la ocupación ilegal la justicia y la ley son lentas y eso hace que el proceso de judicial para expulsar a un okupa se prolongue demasiado, dejando al propietario en una posición de indefensión y debilidad frente a los usurpadores.

Empresas de “desocupación”

En la actualidad, y dada la situación cada vez mas frecuente de ocupaciones, algunas empresas de seguridad ofrecen sus servicios como intermediarios en los casos en los que un okupa haya usurpado tu casa. Ellos conocen muy bien la ley, y tratan de mediar con los okupas para explicarles las consecuencias legales de sus actos. Suelen negociar con ellos y con frecuencia es muy proceso más rápido que el legal, pero que también tiene un coste.