8m

El partido de Pablo Iglesias ha puesto la maquinaria del marketing a funcionar a toda velocidad. Son varios los fiascos del Gobierno de coalición que todavía les valen críticas por parte de la oposición. Uno de ellos es la celebración del la manifestación del día de la mujer. Ese evento que Pedro Sánchez y Pablo Iglesias se esforzaron en llevar a cabo a pesar de las claras indicaciones de que el coronavirus ya estaba en España. Ante la avalancha de acusaciones, Podemos ha decidido responder llamando casi machistas a quienes se atrevan a decir que permitir dicho evento fue una irresponsabilidad. La primera en adoptar esa postura ha sido la ministra de Igualdad, Irene Montero.

Podemos funciona con una estructura muy bien integrada. Y cuando la orden de marketing llega desde arriba, todos responden casi al unísono. Y quien dio el pistoletazo de salida en este caso fue quien más azuzó a las masas para acudira un evento que por la presencia del coronavirus debió ser vetado, algo que incluso investiga la Justicia. “Para la derecha ultra y sus medios, la crisis del COVID-19 es una oportunidad para atacar la lucha de las mujeres. De todos los eventos políticos, deportivos y culturales de esos días de marzo, solo hablan del 8M. Frente a la mentira y el odio, solidaridad feminista y cuidados”, ha detallado la ministra en su cuenta de Twitter.

Algunos han comprado ese discurso. Especialmente todos los que votaron a Podemos y algún que otro socialista. Pero las críticas no se centran en el evento en sí, sino en el hecho de que se permitiera su celebración para que los altos cargos del Gobierno se lucieran con las pancartas oportunas. Algunos medios de comunicación que también pidieron en voz de sus presentadoras acudir a la manifestación se han echado atrás y ahora critican el haberlo hecho. Pero Podemos no, la formación morada sabe que el feminismo es uno de sus estandartes políticos y quiere usarlo incluso ahora.

Iglesias Montero

Iglesias y Montero se gastan 210 veces el SMI en publicitar su cuentas personales en Facebook

  • El partido morado se ha dejado nada menos que 206.143 euros en promocionar las cuentas personales de la pareja.
  • Entre tanto, la Justicia ha puesto el ojo en lo que podría ser una presunta irregularidad por parte del Gobierno. La titular del Juzgado de Instrucción número 51 de Madrid, Carmen Rodríguez-Medel, ya investiga al flamante delegado del Gobierno en Madrid, José Manuel Franco, por un supuesto delito de prevaricación administrativa y lesiones por imprudencia profesional al permitir el pasado 8 de marzo la protesta por el día de la mujer, pese a las advertencias que días antes hizo el Centro Europeo para el control y prevención de enfermedades sobre el riesgo de contagio por coronavirus.

    Son muchos los mensajes de dirigentes de Podemos que acusan a sus detractores de machistas. Otro de los que se han lanzado a hacerlo es Pablo Echenique. “Las cuentas de ultraderecha están enfadadas porque no pueden rebatir la argumentación del artículo y eso les dificulta seguir atacando a las mujeres. Por eso están haciendo énfasis en un escándalo terrible: ¡Oh Dios mío! ¡Miguel Lacambra es un pseudónimo! “, publicó. Este mensaje lo publicó en referencia a un artículo titulado “¿Ha influido el 8-M en el incremento de los casos de Covid-19?”. Uno de los dolores de cabeza de Podemos desde que forzaron para celebrar el evento.

    Guaido

    Nueva crisis PSOE-Podemos: Iglesias no sabe si Sánchez verá a Guaidó

  • Pedro Sánchez ha ocultado a Iglesias su intención de reunirse con el presidente de Venezuela, Juan Guaidó.
  • Lo curioso es que al ser preguntada por este evento, la máxima representante del feminismo en Podemos, la pareja del líder de la formación, Irene Montero, respondió que la culpa de que se llevara a cabo fue del Ministerio de Sanidad. Afirmó tras recuperarse del coronavirus que ellos hicieron en todo momento lo que recomendaron las autoridades. Es decir, ellos mismos.

    El primer mensaje dentro del partido es llamar machista a todo aquel que critique la celebración del evento

    El primer mensaje dentro del partido es llamar machista a todo aquel que critique la celebración del evento. El segundo, culpar de las consecuencias que se demuestren de ello a los ministros socialistas. Una consigna que también se ha deslizado en alguna que otra ocasión. Pero con más discreción.

    Desde Unidas Podemos saben que la gestión de la crisis del coronavirus tendrá una dura repercusión electoral. Tan dura, que también tienen un plan para desviar las responsabilidades de dicha gestión hacia ministros socialistas como Salvador Illa (de Sanidad) o Fernando Grande Marlaska (Interior). La primera en lanzar un mensaje en este sentido también ha sido Montero, tras asegurar que ellos cumplieron a rajatabla las recomendaciones de las autoridades a la hora de celebrar un evento que podría haber sido un foco de infección de cientos o miles de personas por coronavirus.

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