Ocurrió en la localidad madrileña de Moralzarzal, en plena vía pública. Eran las 20:40 hora, mientras la patrulla del turno de tarde de la Policía Local de Moralzarzal realizaba sus labores habituales de vigilancia. Observaron que en el parque de la calle de Los Morales se encontraban un grupo de aproximadamente veinte jóvenes. Vieron que uno de ellos mantenía una actitud sospechosa al advertir la presencia de los agentes. No tardaron en detectar que dicha persona escondía y posteriormente arrojaba en el interior de la parcela abandonada lo que parecía un papel arrugado.

Los agentes fueron a por él y le pararon. Se encontraron con una mascarilla quirúrgica arrugada que contenía lo que parecía ser droga. Lo que no vieron bien fue la cantidad que portaba, puesto que indicaron posteriormente que llevaba más de 30 gramos de hachís, cuando en realidad sólo eran seis.

Un mal uso de la mascarilla llevada al extremo

Concretamente el detenido había introducido en la mascarilla dos bolsitas pequeñas: una con cogollos de marihuana y otra con hachís. Quizás las dos bolsas despistaron a los agentes y creyeron que el chico llevaba cinco veces más de lo que en realidad era. Se trataba de dos paquetes de unos 6 gramos en total.

Como marca el procedimiento, los agentes de Policía Local procedieron a informar al joven que se iba a formular denuncia por tenencia de estupefacientes en vía pública, así como por no llevar la mascarilla obligatoria, ya que además no hizo uso de ella. El joven manifestó habérsela olvidado en su domicilio, aunque no olvidó usar una para llevar esa droga.

Se hicieron eco en las redes de la incautación de droga

Además, el Twitter del Ayuntamiento de Moralzarzal colgó la foto de la actuación con el mensaje de que eran 30 gramos la cantidad incautada.

En este caso no hay respuestas curiosas o divertidas del error porque los internautas obviamente desconocían que la cantidad era mucho menor, sobrestimando de alguna manera al detenido.