El presidente del Principado de Asturias, el socialista Adrián Barbón, ha asegurado este domingo que los próximos dos años habrá “un desplome brutal de ingresos” a nivel autonómico debido a las consecuencias de la pandemia del coronavirus.

En una entrevista a El Comercio, el dirigente autonómico ha señalado que este desplome va a requerir un “esfuerzo extraordinario” para hacer que la Administración autonómica sea “sostenible”. “Se adoptarán muchas medidas”, ha asegurado, para reformar la administración de manera que se modernice, agilice, responda con mayor rapidez y sea sostenible.

En términos económicos, Barbón ha incidido en que las consecuencias de la crisis sanitaria repercutirán en las economías de todos los países y autonomías. “En todo el mundo va a haber caídas bestiales del PIB, la cuestión es si somos capaces de reactivar la economía y recuperar el terreno perdido lo más rápido posible”, ha explicado.

Por el momento, ha agregado, el desfase económico provocado por la irrupción de la COVID-19 en el Principado se sitúa en torno a los 300 millones de euros “entre pérdida de ingresos e incremento del gasto“. Esta cifra está por encima de los 280 millones de euros que el Estado prevé destinar a Asturias con cargo al fondo extraordinario aprobado para paliar los efectos de la pandemia en las autonomías.

El presidente asturiano ha asegurado que “nunca” va a considerar que el importe previsto para la región “es suficiente”, pero ha explicado que este “es un fondo extraordinario que en la anterior crisis no existió” y que la negociación de su Administración con el Estado “mejoró en más de 50 millones la previsión inicial”. De todos modos, ha agregado, “hay que esperar a conocer la aplicación definitiva”.

“Lo que no se puede pretender, como han hecho otros presidentes, es que se reparta como si fuera la financiación autonómica porque es lógico que se tengan en cuenta criterios como el gasto hospitalario y los ingresos en UCI”, ha agregado.

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