El proyecto ‘Atrapadas’, en el que participan cinco entidades, ha atendido desde el estado de alarma, cuando se puso en marcha, a casi 900 mujeres y ha permitido realizar 8.000 actuaciones entre víctimas de trata o prostitución.

Así se ha puesto de manifiesto durante la reunión que ha mantenido la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Isabel Blanco, con representantes de las cinco entidades que llevan a cabo el Proyecto Atrapadas en Castilla y León y que prestan habitualmente atención a estas víctimas: la Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención a la Mujer Prostituida (APRAMP), Comunidad Adoratrices de Burgos, Congregación Hermanas Oblatas Centro ALBOR, la Asociación de Ayuda al Drogodependiente (ACLAD) y Cáritas Diocesana de Astorga.

Este programa, puesto en marcha durante la pandemia (en el mes de marzo) y al que la Junta de Castilla y León destina una subvención de 200.000 euros, es pionero en todo el país y ha prestado ayuda a casi 900 mujeres especialmente vulnerables y en situación administrativa irregular incluso de otras comunidades autónomas.

Además, se han llevado a cabo casi 8.000 actuaciones destinadas a mejorar la atención y calidad de vida de las víctimas de trata o prostitución entre las que destaca facilitar un alojamiento tanto para ellas como para sus hijos, dispensar productos de alimentación e higiene e incluso potenciar su inserción laboral.

Durante el encuentro, Blanco ha agradecido la labor que realizan a la hora de prestar apoyo a estas mujeres que son consideradas en nuestra Comunidad víctimas de violencia de género y que por lo tanto tienen acceso a todos los recursos que precisen, han informado fuentes del Gobierno autonómico.

Asimismo, ha destacado la importancia que tiene evaluar las intervenciones sociales para optimizar recursos y poder avanzar en fórmulas de innovación social para dar respuesta a las necesidades que surjan. De hecho, y dada la situación de mayor vulnerabilidad generada por el COVID-19, la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades ha reforzado los recursos ya existentes para atender posibles casos de violencia de género, a través del proyecto.

El programa atiende en la actualidad a unas 350 mujeres así como a los menores que puedan estar a su cargo, con una respuesta coordinada con el resto de consejerías, puesto que en muchos casos se requiere atención sanitaria o incluso educativa para los menores.

PROSTITUCIÓN EN PISOS

Las cinco entidades han manifestado también a la consejera su preocupación ya que han detectado que la prostitución que se venía ejerciendo en locales se está trasladando en muchos casos a viviendas particulares, después de que hayan cerrado algunos locales que contaban con licencia como bares de copas.

Además, han insistido en que es necesario reforzar la coordinación entre los Servicios Sociales dependientes de las entidades locales y la respuesta especializada que desde sus organizaciones ofrecen. También en el encuentro mantenido esta mañana se han estudiado las necesidades de financiación para llevar a cabo la nueva fase del programa ‘Atrapadas’ hasta diciembre, que permita atender estas situaciones de vulnerabilidad extrema.

Finalmente, Blanco ha recordado que las mujeres que se encuentran en situación regular en España disponen de la posibilidad de solicitar ayudas a los servicios sociales de sus respectivas entidades locales, no así en el supuesto de mujeres en situación administrativa irregular que, en la mayoría de los casos, se encuentran atrapadas en pisos o clubes y sin posibilidad de acceso a otro tipo de recurso, debido a diversos motivos como el desconocimiento de los recursos existentes, las dificultades con el idioma o las limitaciones de movilidad impuestas por el estado de alarma.

El programa ‘Atrapadas’ no solo garantiza la cobertura de necesidades básicas de subsistencia, sino que potencia la inserción laboral de las víctimas para favorecer la vuelta a una vida normalizada, además de prestar una atención integral y psico-social de apoyo ante las situaciones de crisis que se pueden originar, ocasionadas por el aislamiento social, la falta de apoyo familiar y social, la carencia de recursos económicos o el desconocimiento del idioma.

Las secciones de Mujer de las gerencias territoriales de Servicios Sociales actuarán como referentes de coordinación entre las instituciones y las entidades del tercer sector de acción social.

De hecho, cuando reciban algún caso derivado por otro recurso o institución pública o privada susceptible de ser incluido en este procedimiento, será derivado a la entidad correspondiente en su provincia y además realizarán un seguimiento de las ayudas proporcionadas así como de las mujeres atendidas.