PSOE
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Foto: Europapress.

Segunda reunión a días de que se convoquen nuevas elecciones y las relaciones entre Unidas Podemos y el PSOE están más frías que nunca. Pedro Sánchez no quiere que ningún miembro de la formación morada se siente en el Consejo de Ministros. Al menos ya no. Y el principal motivo es porque los socialistas no confían en que los de Pablo Iglesias mantengan la lealtad institucional durante toda la legislatura. En el PSOE aseguran que el núcleo duro de Sánchez está convencido de que Unidas Podemos aprovechará cualquier crisis institucional para diferenciarse del Gobierno y dar la estocada a Pedro Sánchez.

“No vemos la salida. No hay vía para el acuerdo”, ha declarado Adriana Lastra, portavoz parlamentaria de los socialistas y miembro del equipo negociador de este partido. La relación entre los dos partidos progresistas está prácticamente rota. Unidas Podemos quiere un Gobierno de coalición. Sillones. Y el PSOE solo está dispuesto a firmar un acuerdo programático para erigir un Ejecutivo en solitario. La razón por la que los socialistas no quieren a Podemos en el Consejo de Ministros es la falta de confianza, así se lo han asegurado a MONCLOA.COM fuentes cercanas al núcleo duro de Sánchez.

Pedro Sánchez y su equipo de trabajo más estrecho están convencidos de que Pablo Iglesias no mantendrá lealtad institucional. Están convencidos de que a la primera crisis institucional que surja, Unidas Podemos querrá diferenciarse del Ejecutivo e incluso criticará a su propio socio de Gobierno. Desde Ferraz ven la insistencia de Iglesias por los sillones como una forma de consolidar su liderazgo y de hacer campaña desde el Ejecutivo. Por tanto, consideran que desde Podemos no desperdiciarán una oportunidad para criticar a Sánchez y conseguir consolidarse como fuerza de izquierdas.

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El presidente del Gobierno quiere elecciones. Desde el PSOE tienen claro que las reuniones están a punto de finalizar. Y a este ritmo, ni siquiera Sánchez se presentará a una segunda sesión de investidura. El otoño para el PSOE se prevé entre urnas (y campaña). Algo que desde Unidas Podemos dan por hecho, ya que para ellos estar al frente de ministerios es algo fundamental. Una línea roja. Tras esta última reunión, en el PSOE aseguran que, como mucho, se celebrarán dos más. Y después, elecciones.

“El PSOE no se mueve de su planteamiento de formar un Gobierno de partido único como si tuviera mayoría absoluta. Nos han dicho que si no aceptamos ese marco, entienden que no debe haber más reuniones”. Con esta contundencia ha analizado el portavoz del equipo negociador de la formación morada, Pablo Echenique, el resultado de la reunión. Unidas Podemos ya da por hecho que noviembre citará a los españoles con las urnas. Y ya han entrado en campaña electoral.

Sobre si desde Unidas Podemos estarían dispuestos a aceptar la última oferta que mandaron desde el PSOE, las fuentes consultadas lo confirman. Su idea inicial era retratar a los socialistas, pero desde Ferraz han sido claros: esa propuesta ya no está sobre la mesa. Ahora, la única vía es el pacto programático. Una alternativa que algunos dentro de Unidas Podemos, como Izquierda Unida o los Anticapitalistas de Andalucía, consideran buena opción.

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Recientemente, la líder de Adelante Andalucía (la suma en la comunidad autónoma de IU y de Podemos), Teresa Rodríguez, dejó abierta la puerta a que la formación morada apoyara un pacto programático con el PSOE. Pero muy distinto a las 370 medidas propuestas por los socialistas. Según el criterio de Rodríguez, lo único que podría llevar a su partido a apoyar una nueva investidura de Sánchez es que el presidente del Gobierno derogara la reforma laboral, la LOMCE y que llevara a cabo otras medidas de calado como subir el SMI a 1.200 euros mensuales.

Pero Sánchez ya ha enfilado las elecciones. Aún así, hay malestar en el PSOE por la obsesión del presidente de abordar otra cita con las urnas. Pero no hay nada que hacer. Fuentes cercanas a los socialistas confirman que el líder del partido quiere elecciones para reforzar la tendencia del bipartidismo. E incluso abren la puerta a la posibilidad de pactar con partidos escorados a la derecha, como el PP o Ciudadanos. Lo único que puede tumbar a Sánchez es un fantasma aún irreal. Pero si Más Madrid da el salto a la política nacional, el bloque de la izquierda puede llevar al presidente a la puerta de salida del palacio de La Moncloa.

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