Rosa Díez, fundadora del partido político Unión, Progreso y Democracia (UPYD), está de vuelta de todo. Alejada de la política desde 2016, poco después de que su formación fracasase estrepitosamente en los comicios de diciembre de 2015, Díez se dedica ahora a repartir estopa y sembrar polémica en plataformas como Twitter. Cuando no es por esos lares, lo hace en espacios reservados como el programa de Carlos Herrera en la Cadena Cope o desde las diversas tribunas periodísticas que los tabloides nacionales le conceden.

La exintegrante del PSOE tiene siempre en su diana a Pablo Iglesias y, por supuesto, el partido de Pedro Sánchez, su preferido a la hora de atizar.

En concreto, ha desarrollado una llamativa simpatía por Vox. Es habitual encontrar, día sí y día también, tuits suyos alabando la importancia del partido y de su líder, Santiago Abascal. Por el contrario, su demonización a la izquierda es constante.

2VOX, LA ÚNICA DERECHA VÁLIDA

José Manuel Villegas, número dos de Ciudadanos, declaró el pasado lunes que evitaría a toda costa pactar con la extrema derecha representada por Vox en aquellas comunidades autónomas y municipios donde pudiese hacerlo: “No va a haber gobiernos a tres en los que podamos estar con Vox, Podemos o los nacionalistas”. Por el contrario, sólo lo haría con formaciones como el Partido Popular y, “excepcionalmente”, con el Partido Socialista.

Como diría en un tuit anterior, para Díez esto supone que Albert Rivera pueda “hacer lo que más le gusta”, en alusión a los posibles pactos que contraería Ciudadanos con el PSOE de Pedro Sánchez. Con todo y con eso, aprovechó para acusar a los naranjas de “ensuciar” a Vox.