Coronavirus

Un avión parado es una pérdida de dinero constante. La crisis del coronavirus ha arrasado con el sector de las compañías aéreas. Los únicos vuelos que han funcionado han sido los de importación y exportación y los que repatriaban ciudadanos a determinados países. Los comerciales, los que transportan personas, se han reducido casi a la mínima expresión. Y ahora, con la llamada por el presidente del Gobierno como “nueva normalidad”, algunas de estas compañías temen que las consecuencias de la crisis económica y las medidas de prevención acaben con este tipo de aerolíneas.

No es ningún secreto que si alguien compra un billete de avión por muy poco dinero es porque la compañía reduce los costes al mínimo posible. Y eso pasa por optimizar el espacio del avión, lo que ha convertido algunas aeronaves en prácticamente un autobús, a nivel de disposición de los asientos. Esto ahora se ve amenazado con la pandemia, especialmente porque se quieren evitar escenas como la recientemente vista en un vuelo de la península a las Islas Canarias, en el que se ve a cientos de personas apelotonadas a pesar de la crisis del coronavirus.

“Viajando de fase 0 (Madrid) a 1 (Gran Canaria) se encontraron en una “fase sin distancia mínima” en un vuelo de Iberia Express. Los vuelos interinsulares con Binter Canarias exigen distancia de seguridad, cómo no van a cumplirse las medidas sanitarias en vuelos de 3 horas”, ha asegurado la diputada de Unidas Podemos Victoria Rosell Aguilar.

Eduardo Garzón

La disparatada y “brillante” solución del hermano de Garzón para salir de la crisis

¿Cómo no se les ha ocurrido antes? El primero economista y luego progresista hermano del ministro de Consumo, Alberto Garzón, tiene la clave para salir de la crisis. Acostumbrados a sus soluciones poco comunes para los problemas económicos, Eduardo Garzón no ha defraudado a sus seguidores y ha propu...

Desde Iberia, tal y como ha podido saber MONCLOA.COM, hay miedo a que se tengan que cerrar algunas partes de la compañía, y de ser así, Iberia Express sería una de las menos rentables siempre que las medidas tomadas por el Gobierno exijan que se mantengan determinadas distancias y se limite el turismo por los controles de los aeropuertos. Y este miedo también se palpa en otras, como Easyjet o Ryanair.

El Gobierno aún no ha especificado cómo solucionará el problema que se plantea este verano con el turismo. Este sector representa aproximadamente el 15% del PIB nacional y solo el año pasado (2019) vinieron a España cerca de 84 millones de turistas. Sin ese movimiento anual de personas, las compañías low cost corren peligro. Y si a esto se le suma que se están planteando obligar a los aviones a mantener una distancia prudencial entre asiento y asiento para evitar posibles infecciones de coronavirus, la cosa no pinta bien.

Las compañías ya han reaccionado a tiempo y están tomando medidas para poder sobrevivir a la pandemia. Easyjet, por ejemplo, ya ha adelantado la venta de billetes de vuelo para la primavera de 2021. La low cost británica operará más de 47.000 vuelos entre el 28 de marzo y el 18 de abril de 2021. Ryanair, por su parte, ha pedido a Aena la cancelación de las tasas de estacionamiento para evitar que el tener los aviones parados les arruine casi tanto como la crisis económica.

El efecto de la crisis económica en las compañías aéreas será duro, sobretodo porque las medidas de contención y prevención del virus también repercutirán y lastrarán la recuperación de las aerolíneas. Se ha hablado de la posibilidad de revertir el asiento central y separarlo con mamparas de los demás como fórmula para asegurar que no se producen contagios en el avión.

Comentarios