SEO/BirdLife ha destacado la importancia de proteger a las aves migratorias, que se encuentran en plena migración prenupcial regresando a sus nidos y zonas de cría, por ser “ahora más que nunca importantes bioindicadores de la calidad del planeta”.

Así lo ha manifestado la organización en un comunicado emitido con motivo de la celebración este sábado 9 de mayo del Día Mundial de las Aves Migratorias (WMBD), una campaña mundial dedicada a la concienciación sobre las aves migratorias y la necesidad de cooperar internacionalmente para conservarlas.

Además, esta fecha coincide con la celebración del Global Big Day donde miles de aficionados a las aves registrarán en eBird sus observaciones de aves en todo el mundo.

Este año, el lema es ‘Las aves conectan nuestro mundo’, para destacar la importancia de “conservar y restaurar” la conectividad ecológica y la integridad de los ecosistemas que apoyan los ciclos naturales y que “son esenciales” para la supervivencia y el bienestar de las aves migratorias.

El lema también subraya el hecho de que las aves migratorias forman parte del patrimonio natural compartido, y que dependen del ser humano para su futura conservación “más allá de las fronteras administrativas”.

Desde SEO/BirdLife han querido destacar la importancia que tienen durante el estado de alarma las aves migratorias, que conviven en pueblos y ciudades.

“Podemos observar cómo vuelven de su viaje migratorio desde nuestras ventanas y en nuestros paseos. Más que nunca necesitamos ciudades más saludables y sanas que acojan a estas y a otras aves durante todo el año”, ha señalado la coordinadora del programa ‘Migra’ de la organización, Ana Bermejo.

Las especies urbanas migratorias por excelencia son la golondrina común, el avión común y el vencejo común. Golondrinas y aviones pasan el invierno en el Sahel africano a 2.500 kilómetros de sus nidos, mientras que el vencejo común inverna más lejos, a más de 9.000 kilómetros, en las selvas y sabanas de Tanzania y Kenia. Todos ellos son capaces, gracias a su “excelente” sistema de navegación, de regresar a criar a un mismo lugar año tras año.

La cigüeña blanca era otra de las conocidas migradoras que regresaba del Sahel todas las primaveras. No obstante, los cambios que produce el ser humano en el mundo han hecho que haya cambiado su estrategia migratoria en las últimas décadas, y ahora el 80 por ciento de los adultos reproductores inverna en España.

Para los amantes de las rapaces, el cernícalo primilla y el autillo europeo son algunas de las especies migradoras que acuden a las ciudades. El cernícalo primilla es una pequeña rapaz colonial que se puede ver incluso en grandes núcleos urbanos, como en las catedrales de Sevilla y Jaén, o en la Iglesia de San Esteban en Segovia.

Los autillos, como rapaces nocturnas que son, son más difíciles de ver, pero muy fáciles de escuchar cerca de parques y jardines, sobre todo al atardecer “cuando su reclamo sonoro y repetitivo, puede recordar a más de uno a la alarma de un coche en plena zona urbana”.

Especies migratorias menos conocidas pero también cercanas en ciudades y pueblos son el vencejo real, el vencejo pálido y el zorzal común (esta última se ve sobre todo en parques y jardines).

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