Torra referendum

Tras el pronunciamiento de la Abogacía del Estado y el anunciado apoyo del PNV a la investidura de Pedro Sánchez, el acuerdo entre PSOE y sus socios necesarios de ERC está cada vez más cerca. En este contexto, el presidente de la Generalitat, Quim Torra, no ha dejado pasar la oportunidad que le deja su tradicional mensaje navideño para recordar a los republicanos su rechazo a cualquier solución para la crisis de Cataluña que no pase por el reconocimiento del derecho de autodeterminación y su ejercicio por parte de la ciudadanía. De nuevo Torra ha insistido en que “no hay solución real para Cataluña” que no implique el referéndum. Además ha advertido de que rechazará una inhabilitación no decidida por el Parlament, como marca el Estatut.

Torra se ha mostrado crítico con las condiciones que está imponiendo ERC en la negociación con el PSOE, que para el presidente catalán resultan insuficientes. “Sin un compromiso para dar la palabra a la ciudadanía sobre el futuro político de Cataluña no hay diálogo honesto, sino tan solo una voluntad de tapar agujeros con pedazos caducos”, ha señalado en su mensaje institucional de Fin de Año desde la Generalitat.

En la misma línea, ha concretado que su disposición al diálogo es absoluta, pero ha aclarado que dialogar “quiere decir contenidos concretos y compromiso de soluciones políticas y democráticas”, entre las que incluye que los catalanes decidan el futuro político de Cataluña.

Por ello, Torra ha pedido al independentismo “recuperar el sentido de la unidad” que permitió organizar el 1-O y ha reclamado además revertir los déficits democráticos, económicos y de bienestar que él diagnostica en la sociedad catalana.

Al hablar de déficits económicos, ha definido como un lastre constante la “asfixia financiera, inversora, y el déficit de infraestructruras”.

DEMOCRACIA SECUESTRADA

Al hacer balance de 2019, ha considerado que es un año más en que los catalanes han “vivido en una democracia secuestrada” ante el juicio por su inhabilitación, el juicio del 1-O y por la prisión contra miembros de los CDR.

En este sentido, ha advertido de que rechazará una inhabilitación no decidida por el Parlament, como marca el Estatut: “No permitiré, ni aceptaré, que un tribunal -y aún menos una junta política- suplante la soberanía de los catalanes”.

El presidente catalán ha dicho que su juicio por mantener una pancarta a favor de los presos soberanistas en período electoral ha sido uno de los ejemplos del “uso de la justicia para hacer política” durante este año.

Así, ha afirmado que la sentencia a inhabilitación -aún no firme- “ya estaba escrita cuando comenzó el proceso judicial” y pretende inhabilitar al presidente de la Generalitat, sea quien sea, por lo que no lo considera una inhabilitación personal.

LIBERTAD PARA ORIOL JUNQUERAS

“Y, ahora mismo, el estado español infringe la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Se tiene que liberar immediatamente al vicepresidente Oriol Junqueras y, también en consecuencia, declarar la nulidad del juicio al procés“, ha reivindicado.

Por todo eso, ha pedido que 2020 sea “el año de la democracia reencontrada” con el objetivo de que los catalanes se gobiernen bajo los principios de democracia, diálogo y derechos humanos.

OTROS OBJETIVOS

El presidente ha enumerado también problemáticas internacionales que también afectan a los catalanes: emergencia climática y pobreza energética, además de “poner toda la atención en las personas más vulnerables o con riesgo de exclusión social”.

Por eso, prioriza para 2020 las políticas de vivienda, educación, dinamismo económico, equilibrio territorial y salud.