Un total de 1.644 alumnos de colegios y centros riojanos han hecho frente este miércoles, 8 de julio, a los primeros exámenes de la EBAU en una convocatoria diferente con mayor flexibilidad y en 15 sedes diferentes para asegurar la normalidad y la seguridad en el transcurso de las pruebas que se desarrollarán hasta el viernes.

Una EBAU marcada principalmente por la crisis sanitaria del coronavirus y, precisamente, muy vinculado a la pandemia ha sido uno de los textos que los estudiantes han tenido que elegir para abordar el primer examen que ha sido el de Lengua Castellana y Literatura.

Las pruebas de este año, y pese a que no se ha reducido temario (entra todo el curso), están diseñadas para alcanzar la puntuación máxima (10 puntos) con lo impartido presencialmente (hasta el 11 de marzo). Además, tal y como anunció el Gobierno de La Rioja, no habrá dos alternativas de examen sino una única con más preguntas de entre las que el alumno deberá elegir un número determinado de ellas.

Antes de acceder al examen, y a pesar de los nervios, la “tranquilidad” ha sido la tónica dominante porque, como ha explicado la directora general de Universidad y Política Científica, Pilar Vargas, “todo estaba preparado para que así sucediera”. Así, ha asegurado, todo el mundo ha acudido a su sede a la hora prevista, con la mascarilla -que no se han quitado en todo el examen-, su identificación y el acceso ha sido secuencial por lo que no se han producido aglomeraciones”.

En las 15 localizaciones no ha habido más de 150 estudiantes por centro y, en cada aula, un total de 15 o 17 alumnos para garantizar la distancia de seguridad en todo momento. Además, y tras cada examen (que tienen una duración máxima de 90 minutos), las aulas se limpian, desinfectan y ventilan.

Pilar Vargas ha explicado que, este año, los alumnos se han enfrentado a una EBAU diferente “como consecuencia de la pandemia que nos ha obligado a tomar diferentes medidas. La primera de ellas, la fecha, ya que no la hemos celebrado en junio como viene siendo habitual, en segundo lugar, la flexibilidad alta para que cada alumno diseñe su examen y adaptarnos a esta situación y, en tercer lugar, la ubicación”.

En este sentido, ha recordado, “las convocatorias siempre se han celebrado en Logroño y Calahorra pero este año contamos con 15 localizaciones distintas que se sitúan en todas las cabeceras de comarca, en seis institutos de Logroño y en ubicaciones de la Universidad de La Rioja”.

Con respecto al número de alumnos que este año se han presentado a las pruebas, Vargas ha señalado que “se ha producido un incremento de alumnos de en torno al 30 por ciento” algo que justifica “por las circunstancias especiales de cómo se ha desarrollado la docencia en este último trimestre y por la gratuidad de las pruebas”.

ESFUERZO DE ALUMNOS, PROFESORES Y FAMILIARES

Por su parte, el subdirector general de Gestión Educativa, Emilio Izquierdo, ha querido felicitar, en primer lugar, a los alumnos “por estar a la altura en un año tan tremendamente complicado” y también a sus familias “por el esfuerzo que han tenido que hacer en estos últimos meses”. Además, también ha querido mostrar su gratitud a los profesores “que en ningún momento han dejado de prestar atención a sus alumnos y, de manera voluntaria, han ayudado a prestar un servicio de vigilancia y ayuda en las sedes”.

También el vicerrector de Estudiantes de la UR, Rubén Fernández, ha acudido a Nájera a dar su apoyo a los alumnos tras el primer examen de Lengua y Literatura. Además, ha desgranado que el comentario de texto, uno de ellos, ha estado muy vinculado a la pandemia y, en literatura se han enfrentado a los textos de dos autores, Gabriel García Márquez con ‘Crónica de una muerte anunciada’ y Federico García Lorca con ‘La Casa de Bernarda Alba’.

Además, ha explicado, “este año se ha realizado un gran esfuerzo para poder desarrollar las pruebas y contamos con más de 275 personas entre correctores y vigilantes, 46 coordinadores, un tribunal que se ha multiplicado en torno al 60 por ciento, contamos con 15 centros de examen y ha habido más de 29 institutos vinculados”.

Por todo ello, ha defendido, “la tranquilidad tiene que ser la tónica dominante porque, además, está todo preparado. Lo importante es que si surgen problemas, se atiendan rápido”.

Finalmente, y con respecto a las matrículas a la Universidad de La Rioja en el próximo curso, Fernández ha explicado que “sí que podemos prever un mayor número de prematrículas, sobre todo, en primera convocatoria” aunque, como ha matizado, “luego cada alumno, si se prematrícula en otros centros y es admitido, podrá decidir”.

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