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Si te has interesado por el titular de este artículo, posiblemente estés inmerso en una relación en la que tu pareja siente demasiados celos. Cuando convivimos con una persona así, habremos notado actitudes como el control. Controla nuestro móvil, las amistades, otras parejas y también el lugar en el que nos encontramos. Es complicado hacer que esto cambie, pero no imposible.

Puede que te sientas sumergido en una situación de la que no sabes muy bien cómo salir. Parece que vives en una cárcel y llega un momento en el que piensas que es mejor abandonar la relación, por mucho que sientas amor hacia la otra persona. Las discusiones son el pan vuestro de cada día y no hay momento en el que no te sientas asfixiado. Si te suenan todos estos síntomas, es el momento de que llegue el cambio.

En el caso de que te sientas identificado, descubre el truco definitivo para acabar con los celos de tu pareja.

Vivir en una relación dominada por los celos

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El primer síntoma de que vivimos inmersos en una relación en la que los celos de pareja son los protagonistas es el control. Una persona celosa tiende a controlar el móvil de la otra persona, así como a sus amigos. No se puede hablar de otras parejas ni tampoco tener intimidad.

Es por eso que la otra parte de la pareja se siente tan asfixiada. No puede ser ella misma y llega un punto en el que la toxicidad se convierte en la reina de la fiesta. Cuando tenemos al lado a una persona celosa, estamos en constante alerta por que no ocurra algo que desate una discusión.

Esto puede ser tan solo un mensaje de texto o cualquier situación en la que te inviten a hacer algo sin que tu pareja esté presente. Si esta es tu vida, no estás solo. Hay algún que otro truco que puedes llevar a cabo.

Inseguridad y desconfianza en la pareja

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Los celos en una pareja no son más que una inseguridad desarrollada por la desconfianza. El artífice es ese miedo irracional a perder a la persona que se quiere. En muchas ocasiones, la persona reconoce que es celosa y, en la mayoría, ni siquiera lo ven como un problema, sino como una muestra de amor.

Esto es un grave error. Lo que produce es que la persona que es celosa no es capaz de decir en voz alta que sufre un problema, ni tampoco reconocerlo. Por ello, la relación cada vez se va metiendo más y más en una toxicidad de la que es complicado salir.

Alguien celoso es una persona desconfiada que busca sentir seguridad a través del control sobre la pareja. Puede llegar a prohibir actitudes, realizar chantaje emocional o pedir muestras de amor que no son tales. Por ejemplo, controlar las actividades y el tiempo de la otra persona. Pero, ¿dónde está el origen de toda esa inseguridad?

Motivos por los que una persona siente celos

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Los motivos que pueden llegar a provocar que una persona sienta celos pueden ser muchos y por distintas causas. Pueden ser provocados a raíz de graves problemas de autoestima o una fuerte carencia a la hora de saber o no expresar las emociones. También se pueden dar por complejos o traumas desarrollados en relaciones pasadas, así como por contar con una inmadurez emocional que nunca se ha tratado.

Debido a todas las causas por las que pueden aparecer los celos, es primordial saber detectar qué es lo que está causando esa inseguridad enfermiza en nuestra pareja. Además, también es importante saber ponerle límite desde el primer momento. Debemos tener claro que los celos son un problema desde el principio hasta el fin.

Además, son algo con lo que ambos miembros deben lidiar. Los celos hacen sufrir también a la persona que los padece, provocando una fuerte falta de comunicación. La complicidad y la confianza en la relación se van perdiendo, por lo que llega un momento en el que no queda nada por lo que luchar. Cuando más se pretende tener controlada a una pareja para que no se vaya, más la estaremos separando de nosotros.

Cómo evitar los celos en la pareja

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Si nuestra pareja siente celos, no querrá perdernos. Sin embargo, debido al desarrollo de esas creencias enfermizas, lo único que conseguirá es que nos terminemos alejando. Es decir, provocará todo lo contrario a lo que busca. Nosotros nos sentiremos cada vez más agobiados, incluso perseguidos. Es por eso que necesitaremos escapar en algún momento.

Para evitar llegar hasta este punto, el truco que podemos llevar a cabo es mantener una buena comunicación con la otra persona, así como ser más asertivos. En otras palabras, no debemos entrar en su juego, ni tampoco permitir las actitudes de control, así como otras que sean agresivas o que deriven en un chantaje emocional.

Para controlar esto, debemos cambiar la dinámica de la pareja profundizando en favorecer una relación basada en las cosas sanas. Por ejemplo, en el respeto, la complicidad y una comunicación fluida. Por supuesto, en ningún momento debemos descartar el obtener ayuda profesional. Cuando estas actitudes están empezando, podemos plantear el acudir a terapia de pareja.

¿Puede nuestra pareja dejar de ser celosa?

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Cuando convivimos durante mucho tiempo con una persona que siente celos, nos terminamos convenciendo de que las personas no pueden cambiar. En ocasiones, damos nuestra relación por terminada. Sin embargo, de acuerdo a la opinión y experiencia de los especialistas, esto no tiene por qué ser del todo cierto. Las personas sí que pueden cambiar. Eso sí, deben desearlo de verdad. Nuestra pareja debe trabajar también, superar sus inseguridades y aprender a gestionar sus emociones. Podemos apoyarlo en el camino, aunque debemos tener claro que no podemos hacer que cambie solo con nuestra ayuda.

Si llevamos mucho tiempo viviendo esta situación, puede que la dinámica de la relación sean las culpables de que se haya convertido en algo complicado el poder volver al punto de inicio. Sin embargo, no es imposible, siempre que trabajemos la comunicación y tengamos establecidos los límites claros que no se pueden traspasar. En este caso, la intervención de un profesional puede ser crucial para salvar la pareja.

Suele ser una buena idea, pues son especialistas y nos pueden ayudar a ver las cosas desde otro punto de vista. También nos otorgarán herramientas con las que poder ir avanzando en el camino correcto. En el caso de que no haya nada que hacer, en nuestra mano está el terminar la relación. Lo importante, en todo caso, es sentirse querido y respetado.