La Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA) ha acordado este viernes, 9 de octubre, suspender la medida establecida en la orden del Departamento de Sanidad del Gobierno autonómico por la que se limita el aforo en bares y restaurantes de la ciudad de Zaragoza hasta el próximo día 14 por lo que se mantienen los previstos en la nueva normalidad. Sí queda prohibido el uso de las barras hasta la citada fecha.

Los magistrados argumentan en el auto que en bares, restaurantes y terrazas el aforo permitido es el establecido actualmente, ya limitado por los regímenes de distancias y de número de personas por mesa, por lo que una mayor concentración de personas en estos días y que haya un mayor número de clientes potenciales no significa que los aforos en la hostelería vayan a aumentar, sino que “solo puede suponer que haya personas que no puedan acceder al establecimiento, si este está lleno”, ha indicado del TSJA en una nota de prensa.

Respecto a las barras, consideran que es difícil mantener un aforo ya que en las barras “la gente se mueve, se amontona, y lo hace sin mascarilla por estar bebiendo o comiendo” y por ello se desestima la cautelarísima solicitada por la patronal del sector.

La Asociación de empresarios de cafés y bares de Zaragoza y provincia, junto con la Asociación de empresarios de restaurantes de Zaragoza y provincia, ha impugnado ante el TSJA la orden mencionada, aprobada por el Gobierno de Aragón el pasado miércoles, 7 de octubre.

Los magistrados afirman en el auto que “es comprensible” el temor de las autoridades sanitarias a que el mayor número de personas en la calle durante estos días en la capital aragonesa, coincidiendo con las fechas en que se deberían celebrar las Fiestas del Pilar, suspendidas por la pandemia, pueda suponer un rebrote de casos por la pandemia del coronavirus.

Igualmente, entienden que la decisión adoptada por el Gobierno de Aragón tiene como objeto impedir que pueda dispararse el número de casos. Sin embargo, afirman que es “discutible” que las restricciones solicitadas por el Gobierno de Aragón puedan evitar las reuniones espontáneas ya que “si la cancelación de las fiestas del Pilar no las impiden, menos todavía lo harán las restricciones solicitadas”.

Frente a esto, plantean que los perjuicios económicos de estas medidas “son evidentes” y, sin duda, pueden causar “graves” daños a un sector ya muy castigado por la pandemia.