Vaticano

El Vaticano ha instado los líderes políticos y económicos, así como a a las iglesias locales y entidades eclesiásticas, a trabajar para evitar contactos con bancos o empresas financieras que fomentan la evasión fiscal o el lavado de dinero, así como a tratar de regularizar la situación de los trabajadores que se emplean en negro en la economía sumergida y a sancionar a las empresas que especulen con los alimentos.

Estas son algunas de las propuestas operativas que ha planteado la Santa Sede en un documento presentado este jueves bajo el título ‘En marcha por el cuidado de la Casa Común’, en el que se invita a la iglesia a realizar una conversión ecológica a 360 grados con ocasión del quinto aniversario de la encíclica del Santo Padre ‘Laudato Si’.

“A la luz de la doctrina social de la Iglesia, y en particular de la Laudato si’, en las siguientes páginas se presentarán varias propuestas operativas, con el objetivo de inspirar la acción de las instituciones de la Iglesia, de los fieles y de todas las personas buenas”, se lee en el documento.

A este respecto, el Vaticano ha reivindicado la vigencia del documento escrito por Francisco en 2015 y ha incidido en que “es necesario un continuo trabajo para la difusión, la profundización y la actuación”.

Por ello, ha instado “a los responsables de la cosa pública, a todos los seres humanos de buena voluntad” a poner en marcha una serie de propuestas operativas “con el objetivo de inspirar la acción de las instituciones de la Iglesia, de los fieles y de todas las personas buenas”. Y ha manifestado: “No podemos no constatar que vivimos un momento histórico marcado por desafíos urgentes, pero también muy estimulantes para construir una nueva civilización”.

En este sentido, el Vaticano insta a “dar un reconocimiento a la economía informal aumentando el acceso de los trabajadores informales a servicios públicos, espacios públicos y contratación pública, reformando leyes y reglamentos para apoyar a estos trabajadores, incluyendo a sus líderes en procesos participativos de toma de decisiones y en los procesos de definición de las reglas”.

En el documento que han preparado varios funcionarios de distintos dicasterios del Vaticano se pone en evidencia que “es tangible el nexo entre las cuestiones financieras de hoy y la conversión ecológica”. Por ello, se invita a “sancionar severamente las instituciones financieras involucradas en operaciones ilegales y que favorezcan la evasión fiscal y/o especulen con productos alimenticios de primera necesidad”.

Además, insta a “cerrar los paraísos fiscales” y “evitar la evasión y el lavado de dinero que roban a la sociedad, poniendo al ser humano sobre los intereses de las empresas y de las multinacionales más poderosas, que terminan sofocando e impidiendo la producción local”.

En esta línea, el Vaticano propone también “monitorear severamente las actividades de exploración y de extracción en los ecosistemas más frágiles y en las actividades offshore, en particular en los países en vía de desarrollo, para evitar que los derechos humanos sean golpeados, que el agua, el suelo y el aire sean contaminados de forma negligente o consciente, involucrando a las poblaciones interesadas”.

El Vaticano también incide en que “la pandemia de Covid-19 demuestra cómo debe ser puesto en discusión un sistema que reduce el Estado de bienestar, así como un sistema económico financiero que permite grandes especulaciones incluso sobre las tragedias, volviéndose contra los más pobres”. Asimismo, advierte de que “la escasez de agua, que se contrapone a su control por parte de pocos, corre el riesgo de ser una de las principales causas de conflictos en los próximos decenios”.

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