ayahuasca

Lo llaman retiro espiritual. El grupo Inner Mastery se dedica a vender “viajes espirituales” en España cuya piedra angular es la ayahuasca, una bebida tradicional indígena que tiene fuertes efectos alucinógenos. En España, estos “retiros” tienen lugar en una finca en Fuente del Saz, duran cuatro días (de jueves a domingo) y cuestan en torno a 450 euros, tal y como asegura una de sus antiguas clientas. El relato puede parecer inocente, pero no lo es si se tiene en cuenta que personas que pertenecieron Inner Mastery han decidido romper su silencio en MONCLOA.COM y contar su experiencia en lo que consideran que es una “secta coercitiva”.

Eva (nombre ficticio) estuvo años dentro de este grupo que trabaja con sustancias alucinógenas. Lo que empezó como una curiosidad acabó por convertirse en una experiencia difícil de superar. Eva quiso experimentar en primera persona el “método” de Inner Mastery. Era sencillo, pagabas 450 euros y te trasladabas un fin de semana a Fuente del Saz a conocerte a tí mismo con la ayuda de algunas drogas. En un principio, la tarifa incluye la ayahuasca, pero si pagas un extra de 100 euros puedes completar el cóctel con otras sustancias alegales que también generan alucinaciones. Sin embargo, la falta de controles sanitarios y lo difícil de controlar los efectos de estas sustancias convertía algunos de esos “retiros espirituales” en auténticas pesadillas.

En España pueden ir hasta 45 personas por semana, pero lo normal es que acudan entre 15 y 35. La finca de Fuente del Saz donde se hacen esos retiros pertenece al referente de esta “secta coercitiva”, tal y como la denomina Eva: Alberto Varela. Este personaje que afirmó que fue él quien creó el coronavirus es la piedra angular de Inner Mastery y se ha convertido en un “mesías” dentro de los adeptos de este grupo. “Este hombre se cree su delirio”, asegura Eva.

Eduardo Garzón

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La ayahuasca se toma por la noche. Una vez te has instalado en la finca, hay una reunión y los que han acudido empiezan el ritual. Y es ahí donde todo puede descontrolarse. Las experiencias de Eva no han sido siempre iguales. Ha probado más de una vez la ayahuasca y asegura que no es una sustancia fácil de controlar. Inner Mastery tiene “guías” que intentan dirigir el viaje, pero muchas veces se tuerce y acuden incluso a las cuerdas para controlar a los invitados.

“Yo la he tomado muchas veces. Primero es una purga física, te entra malestar, vomitas, te duele la tripa. Y luego puedes entrar al estado mental. Hay veces que te invade el amor, una sensación muy placentera; y hay veces que empiezas a recordar algo de tu vida o cosas traumática, revives la perdida”, comenta Eva. Pero cuando se descontrolaba la situación, había veces que los clientes se volvían violentos. Y en esos casos, llegaban incluso a atarlos.

“Tienes la ilusión de salir de tu cuerpo. Y lo malo es el brote psicótico, te despersonalizas. Yo estuve 10 horas seguidas en las que pensaba que estaba muerta, como si me acabara de enterar. Como en Los Otros, pensé en la película. Fue una angustia tan … me arrastraba por el suelo no paraba de gritar”, cuenta Eva.

“Hay gente que se ha quedado en el viaje. Hemos tenido que atar a personas, hay gente que proyecta cosas en personas se vuelve agresiva y hay que atarla, creen que tienen malas intenciones”.

Pero quizás la guinda del pastel de estos viajes es la falta de asistencia sanitaria. “Para eso hay un médico en la organización, al que le preguntan por WhatsApp. Según el criterio del médico con un titulo en Puerto Rico te decían que dar o no a la gente con patologías previas”, comenta Eva.

TRABAJAR PARA INNER MASTERY

Pero el drama no solo reside en los clientes que acuden a Inner Mastery, sino en algunos de los trabajadores del grupo. El que quiera acabar en Fuente del Saz, tiene que recibir una formación impartida por ellos mismos. Pero los que se forman, tienen que pagarse la habitación compartida (que cuesta alrededor de 300 euros al mes) más otros gastos añadidos. En total, algunos de los que han trabajado en Inner Mastery aseguran que se han gastado hasta 3.000 euros por su formación.

El grupo invierte mucho dinero en publicidad, pero también tiene una gran plantilla, entre los que están aquellos que dirigen los viajes alucinógenos de los clientes. Todos pagan por formarse, por vivir en la comuna y solo cobran el 6% del trabajo de 24 horas, según han comentado fuentes de Inner Mastery que prefieren mantenerse en el anonimato.

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