Astapa Villarejo
El comisario José Manuel Villarejo y el edificio donde tenía varias propiedades en Estepona.

El ex-comisario José Manuel Villarejo conocía de primera mano las entrañas del Ayuntamiento de Estepona. Y lo usó para su beneficio como empresario mientras ejercía, a la vez, como policía. Villarejo, en prisión desde 2017, era la cabeza pensante de buena parte de las operaciones urbanísticas del municipio malagueño entre los años 2007-2010, según demuestran las grabaciones a las que ha tenido acceso MONCLOA.COM, en una investigación conjunta con El Confidencial.

Su vínculo con el alcalde de ese momento, el socialista David Valadez, y el gerente de Urbanismo, Diego de Lucas, iba más allá de un trato cordial. Los audios, grabados por el propio Villarejo, demuestran que el ex-comisario tomaba partido, incluso orquestaba, muchas de las decisiones relacionadas con el urbanismo en la ciudad. De Lucas no ha respondido a las llamadas para conocer su versión.

“MIRADOR DE LA CALA”, UNA MINA DE ORO

Villarejo tenía sobrados intereses en la zona, sobre todo, en una promoción de lujo llamada “Mirador de la Cala” en la que poseía 18 pisos (entre ellos dos áticos), 20 trasteros, garajes y un local comercial, donde se encuentra la Clínica Cenyt, también de su propiedad. Muchos de los negocios del ex-comisario en la urbanización de lujo los hizo junto a su socio Juan Carlos Escribano.

El complejo no contaba con la licencia de primera ocupación. Esta licencia, que tiene que expedir el Ayuntamiento, es la que certifica que las obras realizadas concuerdan con la construcción solicitada. Sin embargo, esta promoción no cumplía con los requisitos para obtener esta licencia antes de 2008.

El anterior equipo de gobierno municipal, dirigido por el socialista Antonio Barrientos, había rechazado otorgar esa licencia porque no cumplía con la legalidad vigente. Varios técnicos del área de urbanismo detectaron algunas deficiencias e irregularidades, como por ejemplo, la falta de 113 aparcamientos. Además, sobre este complejo pesaba el impago del exceso de aprovechamientos, es decir, el dinero que, según la normativa, debía pagar por el suelo ocupado.

villarejo gurtel

Villarejo mantuvo contactos secretos con los denunciantes del caso Astapa

  • El comisario se entrevistó con David Valadez, que fue alcalde de Estepona.
  • La situación del complejo cambió con la llegada de Valadez al Gobierno en el año 2008, después de que Barrientos dimitiera al ser arrestado por la supuesta corrupción urbanística del Caso Astapa. El nuevo alcalde contrató como gerente de urbanismo a Diego de Lucas, quien finalmente facilitó la licencia. Los audios, grabados por el propio comisario en marzo de 2009 son contundentes. La frase de Villarejo al insistir en ello fue expeditiva: “¡Dale ya la licencia a mi tronco, a Juan Carlos, maricón!”. El comisario hace referencia a su socio Juan Carlos Escribano.

    Villarejo: Oye, esto, ¡Dale ya la licencia a mi tronco, a Juan Carlos, maricón! Ya tiene ahí la oficina, macho, que quiero meterme yo ahí en la oficina con él y vender pisos.

    De Lucas: Vale, vale, ahora hablamos.

    V: Ahora… Apúntatelo, ¡coño, ya!

    El propio Valadez confirmó esta licencia ante el Juzgado de Instrucción nº1 de Estepona en noviembre de 2008: “sobre la promoción de Mirador de la Cala, manifiesta que el criterio del nuevo gerente (De Lucas) es dar la licencia de primera ocupación con sanción económica, y que el tema de los aparcamientos la solución que se da es que se adquieran en terrenos limítrofes”. Pero, finalmente, ni hubo sanción económica, ni se cumplieron los requisitos.

    DIEGO DE LUCAS, EL GERENTE ELEGIDO A DEDO

    La contratación de Diego de Lucas como gerente de urbanismo no es casual. Su nombramiento se hizo sin mediación de ningún proceso selectivo o concurso público y su sueldo era de 104.000 euros anuales, más otros 12.000 de euros al año en dietas, según dictaminó el Juzgado de lo Social Nº 6 de Málaga.

    A pesar de todos estos indicios, lo más significativo de su elección es que De Lucas es una persona de la absoluta confianza de Villarejo. Una prueba de ello es que el que fuera gerente de Urbanismo en Estepona fue administrador único de “Sensible Code”, la empresa que edita el diario digital “Información Sensible”, que a su vez dirigía la mujer del ex-comisario. Una amistad que se certifica en los audios a los que ha accedido este medio.

    De Lucas fue el responsable de que  Villarejo y su socio Juan Carlos Escribano obtuvieran la licencia de primera ocupación para “El Mirador de la Cala”. Además, libró al ex-comisario de pagar los aprovechamientos de la promoción, en total, “unos 900.000 euros” valiéndose de “una excusa”, según reconoce el propio De Lucas. A pesar de que eludir este pago afectaba directamente a las arcas municipales.

    -De Lucas: “Yo a ti, como sé que puedes llegar a un acuerdo en común con él (en referencia al socio del excomisario Juan Carlos Escribano) …”

    -Villarejo: “Sí, sí”.

    -DL: “… Te cuento que tienes la excusa para ahorrarte 900.000 €. “

    -V: “Para él sobre todo”.

    De Lucas mostró a Villarejo su enfado con los problemas que encontraba en el Ayuntamiento respecto a las intenciones del comisario sobre este complejo urbanístico. En otro, audio el gerente, en relación a la promoción de “El Mirador de la Cala”, afirma que “el que me vuelva a decir algo de las obritas de allí arriba le rompo la cabeza”. Villarejo y De Lucas incluso presionaban a aquellos funcionarios que estaban en contra de sus actividades, como hicieron con Silvia Castro, jurista de Urbanismo, a la que habían apodado como “la Brujita”.

    -Villarejo: “Lo de la universidad… Mirar lo del…Yo te voy a dar datos de ese, ¿sabes? De eso que es de la herencia Guerrero, es un sitio que tiene accesos, que está de puta madre, y que además quedaría muy pegado precisamente a lo que es, al polígono este que vamos a cambiar.

    De Lucas: “¿Tú me vas a decir el sitio?”

    -V: “Sí”

    -DL: “El suelo, el sector, … Te lo digo para que una vez que yo, como esto ya está clarísimo, está clarísimo, que a mi pasado mañana me van a declarar la guerra, la Brujita” (en referencia a la jurista de urbanismo, Silvia Castro)

    -V: “No, pero la Brujita hay que cogerla antes por banda.”

    -DL: “Sí, yo a partir de mañana, con la brujita me voy llevar fenomenal. La voy a decir hasta guapa y mira que es fea la hija de puta”.

    -V: “Sí, sí, sí.”

    LA RELACIÓN DE VILLAREJO CON VALADEZ

    Los citados audios no solo demuestran la relación Villarejo-De Lucas, sino que también revelan que el comisario compartió algunas de estas maniobras con el alcalde, David Valadez. El ex-comisario y el gerente sacaban adelante sus negocios, paralizaban o agilizaban proyectos, incluso presionaban a determinados empresarios o funcionarios para obtener sus ganancias.

    Tal era el poder de Villarejo que se encargaba de revisar los proyectos urbanísticos del Ayuntamiento. Así lo afirmó el ex-comisario en una conversación con Valadez en la que este último asiente a sus palabras.

    Villarejo: (…) Todos los temas que interesan (…) partido y demás (…) información ellos dicen: chequearme este tema (…) cada uno de los tíos, la pasta, de tal (…) o sea.

    Valadez: Perfecto.

    OTROS NEGOCIOS EN ESTEPONA

    Las grabaciones demuestran la facilidad con la que Villarejo conseguía hacer y deshacer a su antojo los proyectos urbanísticos en la ciudad. En otra conversación con De Lucas, el ex-comisario explica sus planes para cambiar la licencia de un polígono de suelo industrial a comercial del promotor Antonio Ortega. El gerente de urbanismo le responde que “lo que depende del Ayuntamiento te digo que sí”.

    -Villarejo: “Quieren ellos, el polígono industrial convertirlo en comercial. Eso razonablemente se puede hacer, ¿no? Entonces, yo le pedí, igual que a los del tema del puerto, le digo oye, lo de siempre, vamos a hacer una valoración del tema. Yo, nosotros no cobramos ni un duro, tendremos que utilizar a algún paisajista, porque ahí hay que presentar un proyecto bonito, si no se presenta un proyecto …”

    -De Lucas: “Vamos a ver. Lo del industrial al comercial yo te puedo hacer la consulta en breve, pero por lo que depende del Ayuntamiento yo ya te digo que sí.”

    -V: “Que sí.”

    -DL: “Te digo que sí.”

    En ese momento de la conversación Villarejo comenta abiertamente con Diego de Lucas lo que cobraría por su intervención “entre un 3% y un 5%” y que se lo llevaría “en especie”, por ejemplo en naves.

    Villarejo: Yo todavía no he firmado nada con ellos, pero creo que lo voy a firmar ya en estos días (…) firmar. Ya te dejaré una copia de que, obviamente, si este tema sale en un año o dos años… cuando yo… De hecho, entre un 3 y un 5% depende de lo… de digamos del conjunto de las cosas. Entonces, cuando llegue eso el momento, tal y cual, y probablemente yo cobre en especie ¿no? porque ellos pretenderán darme una nave, o dos naves, o lo que sea, tal, pues obviamente ya nosotros organizaremos nuestra vida.

    El “sí” que le da Diego de Lucas como gerente de urbanismo de Estepona a los cambios necesarios se concretaron en la continuación de esa conversación. Villarejo le pidió un escrito del Ayuntamiento que dejara claro que existía una voluntad política de realizar el cambio. De Lucas entonces le adelanta que se confeccionará un informe técnico que justificara el cambio con el argumento de que Estepona no contaba con “ese tipo de escaparate comercial”.

    Las prácticas de Villarejo quedan en evidencia en un momento de la conversación con Diego de Lucas. Ambos hablan sobre una operación urbanística que prepara el promotor Antonio Bazán. Sin embargo, para que salga adelante, el comisario planea que pasen por su filtro personal. Mientras, a Bazán y otros como él, le darán “mala vida”.

    Diego de Lucas: Lo del restaurante, esto es la playa del Cristo, porque él tiene otra cosita más, que está pendiente de que yo se la dé.

    Villarejo: Ajá.

    DL: Porque él, ahora que hemos aprobado el plan especial del casco histórico, él tiene una parcelita en medio del pueblo que cede para que se haga una plaza.

    V: Ajá.

    DL: Y a cambio se le da…

    V: El de Bazán.

    DL: Sí, también, vamos, que tengo tres cosas con él.

    V: Sí, sí. A todos mala vida hasta que no… hasta que no… contacte con nosotros como Dios manda, y que pegue un salto ahí a Madrid. Toda esta gente hay que empezarle la criba de… porque es que son… claro, están todo el día pensando que tienen el control de la situación, y hay que explicarles que las cosas han cambiado.

    Además de los citados casos, Villarejo también interviene en los planes para construir una universidad, un centro de buceo “de 100.000 metros cuadrados” o levantar una gasolinera. “Requiere de un estudio de impacto medioambiental de mi técnica de medioambiente, que no va a decir nada”, le aseguraba De Lucas.

    La relación entre Diego de Lucas y José Manuel Villarejo era tan sólida que incluso el gerente vivía en un piso del ex-comisario sin pagar alquiler, como ellos mismos relatan en una de sus conversaciones. Un estrecho vínculo que se preocupan por mantener oculto para así evitar que pudieran relacionarlos con sus actividades irregulares en el futuro. Esto queda demostrado en un encuentro entre Villarejo, De Lucas y la mujer del ex-comisario, Gemma Alcalá, cuando esta le dice. “Yo negaré que te conozco hasta en el infierno”.

    De Lucas: “Yo estoy yo quedado fatal con vosotros, porque no os pago el alquiler, porque como soy pobre nunca llevo 600 € en el bolsillo.

    Villarejo: “Vamos a ver, capullo”.

    DL: “¿Os importa que os haga una transferencia?”

    V: “No, no. No me hagas… Nunca, nunca.”

    DL: “Es que yo lo haría así, porque nunca me acuerdo de llevar 600€ en el bolsillo.”

    V: “Ahora que estamos aquí los dos. Punto uno, nosotros no vamos a salir de pobres por el transfer tuyo.

    DL: “Bueno ya, pero…”

    Gema Alcalá: “Chocolate”

    V: “Punto dos, no se te ocurra nunca hacer nada que nos vincule de cara al futuro.”

    GA: “Yo negaré que te conozco hasta en el infierno.” 

    V: “Efectivamente. Punto tres. Macho, yo cada vez que…”

    DL: “Te digo una cosa, el otro día lo saqué y se lo di a mi madre, los dos primeros meses.”

    V: “Que no hombre, vamos a ver, que no, que no, que no.”

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