Villarejo Estepona
El comisario José Manuel Villarejo y el edificio donde tenía varias propiedades en Estepona.

El comisario José Manuel Villarejo intercedió ante la Policía para favorecer a varios imputados en el caso Astapa, una de las mayores operaciones contra la corrupción urbanística. Villarejo relata en grabaciones realizadas durante esa operación que concertó entrevistas de imputados con policías que llevaban la investigación del caso.

Durante el tiempo en que se estaba instruyendo el sumario de Astapa, el comisario Villarejo contactó con los principales protagonistas del caso y movió los hilos del urbanismo del municipio. Además, consiguió beneficiar sus intereses inmobiliarios particulares y actuó como intermediario en algunas operaciones, con comisiones del 3% al 5%. Todo ello, como ha publicado este periódico, mientras que actuaba como policía y conseguía que algunos imputados tuvieran un acceso privilegiado a los agentes encargados de investigar.

Las conversaciones grabadas por Villarejo sobre este caso, a las que ha tenido acceso MONCLOA.COM, desvelan cómo fue su trato con el abogado Antonio Vallejo, entonces imputado en el caso. En ellas, Villarejo sostiene que intercedió ante la policía presentándole como un amigo, “un buen tipo”.

Villarejo Estepona

El comisario Villarejo acumuló inmuebles y secretos en Estepona

Estepona fue una importante base de operaciones del comisario José Manuel Villarejo. En la operación Tándem, que le ha llevado a prisión, la policía realizó registros en esta localidad, donde encontró discos duros con información sobre los trabajos realizados por Villarejo. También localizó buena pa...

En una conversación que mantuvo en una cafetería con Vallejo, el comisario le cuenta el resultado de estos contactos. Según su versión, a Villarejo no le pusieron problemas para “poquito a poco irle quitando chicha a este hombre”, en referencia a los hechos que se atribuían a Vallejo. Esto significaba, según se refleja en esa parte de la conversación, “alterar” los informes que se habían elaborado o, dicho de otra manera, “desdecirnos”.

Villarejo: Antes de que se me olvide. El tema tuyo. He hablado, he vuelto a hablar de la cuestión, tal y cual. Me han dicho, dicen, no veo demasiados problemas en poquito a poco irle quitando chicha a este hombre. Tenemos que esperar que venga la juez nueva, porque, por una cuestión lógica, para no dar una política de (…) claro, tenemos que, digamos, alterar nuestros propios informes o desdecirnos ¿no? en definitiva ¿no?

La relación que mantuvo con Vallejo le llevó a compartir información que se encontraba afectada por el secreto del sumario. El comisario informó al abogado de detalles sobre su imputación. Y lo hizo a sabiendas, según dijo expresamente en un momento de la conversación. “Yo no te he dicho nada”, le espetó a Vallejo para buscar su acuerdo para mantener la máxima discreción.

Villarejo: Yo no te he dicho nada, a todo esto, imagínate…

Antonio Vallejo: No, no, no, joder, joder. El tinglado que se mueve aquí.

Villarejo: Secreto del sumario y tal y cual no…

La actuación de Villarejo con el entonces imputado en el caso Astapa iba dirigida a conseguir que quedara fuera de la investigación. El comisario le expresa en otro momento de la conversación que “quedaría yo mucho más tranquilo si cuanto antes te desengancharan de la historia esta”. El policía estaba convencido de que Vallejo tenía muy buena defensa, pero para ello le consiguió una información sensible sobre la que había que ser muy discretos debido a la susceptibilidad que existía con las filtraciones sobre el avance de la investigación judicial.

Villarejo: Porque tal, que si hay muchas filtraciones, en fin, que hay mucha susceptibilidad con estos temas.

Antonio Vallejo: Tranquilo.

Villarejo: Eso métetelo en tu disco duro para que tu sepas que… eso va a misa, o sea, ya te digo que yo he visto el tema y, vamos, tiene una muy buena defensa, por supuesto, vamos, tremendamente absolutorio (…) tu abogado (…) con la punta del rabo, pero coño, para qué vamos a llegar hasta el juicio como dijimos ¿no? Para mí quedaría yo mucho más tranquilo si cuanto antes te desengancharan de la historia esta.

Vallejo: Sí, si, si.

Villarejo: A ti te desbloquearía eso un montón de cosas.

El comisario insistió en aquel momento al abogado Vallejo sobre la importancia de que la información reservada que compartía con él no saliera de allí. Para Villarejo, se trataba de un asunto “delicado” en el que, además, también podía colocar en una situación comprometida a los “colegas” (policías) que le pasaban esa información.

Villarejo: Pero insisto, por favor, te pediría, macho, Antonio, que sabes lo delicado que es esto, macho, no quiero comprometer a ningún colega ni nada por el tema y además…

La situación de Villarejo, comisario en activo en aquel momento, aunque mantuviera además una actividad empresarial, le permitía tener un acceso privilegiado a sus colegas en la Policía. En la conversación que mantuvo con el gerente de urbanismo del Ayuntamiento de Estepona, Diego de Lucas, en mayo de 2009 Villarejo llega a decirle que conoce a través de policías el contenido de las intervenciones telefónicas: “me lo cuentan en líneas generales”, dice.

Villarejo: Pero este es el que se sabe todos los detalles de las cosas y es bueno que todos esos matices, sobre todo de movidas de, mira, pon, pon, pon, eh… Portobello, el otro, mira la tía esta, se guarda el expediente, luego viene el otro, luego…

Diego de Lucas: No, se lo cuento yo si…

Villarejo: No, te quiero decir, claro, todo eso hay que contarlo ¿para qué? Para que él también, como él es el que conoce más los detalles porque él es el que tiene pinchados los canutos y el que oye el día a día. Claro, yo no he oído las cintas, no sé de qué coño hablan y tal, me lo cuentan en líneas generales

El comisario facilitó presuntamente reuniones de imputados con los policías que llevaban el caso. Además de las gestiones que realizó para Antonio Vallejo, Villarejo también relata una reunión que se habría realizado con Ignacio Pérez de Vargas. En una conversación con Antonio Vallejo, Villarejo señala los nombres de los policías Alfredo, Silvia y Miguel Ángel, como los que se habrían reunido con el abogado Pérez de Vargas.

Villarejo: Lo traté de puta madre, además. Organizamos una reunión para él allí en Madrid, allí en la (…) pon, pon. Estaba Alfredo presidiéndola y estaban, Silvia también fue, el jefe de toda la unidad, Miguel Ángel y otro más, no me acuerdo.

Tras reconocer la celebración de esta reunión, el comisario Villarejo reconoció que esta práctica es “una irregularidad muy grave” en otra de las conversaciones que mantuvo con el abogado Antonio Vallejo.

Villarejo: Efectivamente, tienes razón, hemos cometido una irregularidad muy grave, y es admitir en una reunión a este señor estando imputado. Y lo hemos hecho en contra de mi voluntad. El jefe es muy pesado (…) es un hombre y tal y cual. Y claro, y pensaba que era un hombre prudente. Entonces, tienes razón. O sea, tienes razón. O sea, nosotros no teníamos que habernos sentado con este señor. ¿Por qué? Porque lejos de (….) le hicimos un favor porque le dijimos por dónde iban los tiros. Cometimos una grave irregularidad, y probablemente, si él quiere, pues nos dobla la cabeza porque tendré ahora que hacer un informe explicando por qué coño yo me he, he dado instrucciones para que se sienten con este hombre.

La actuación del comisario Villarejo no fue solamente la de interceder por algunos de los imputados en el caso Astapa. En una de las conversaciones con el gerente de urbanismo, Diego de Lucas, el policía le relata una de sus maniobras. Concretamente, Villarejo cuenta cómo le dijo a su socio, Juan Carlos Escribano, cómo acudir a testificar por su propia iniciativa. No era la primera vez que ocurría, ya que Villarejo cita que sería “lo mismo que hicimos la comparecencia aquella testifical en su día”. Además, descubre en ese diálogo que la intención era testificar “como que te han amenazado”.

Villarejo: Yo, además, luego después de eso, también cogí a Juan Carlos y le dije, Juan Carlos, vamos a tener que, lo mismo que hicimos la comparecencia aquella testifical en su día (…) vamos a hacer otra cosa poniendo a la fea a parir. A la fea, a Tomás, a todo el equipo ese darle con… como que te han amenazado, como que tal… y vamos a estructurar adecuadamente…lo que tú me digas.

Por todas estas labores, el comisario Villarejo cobró unos honorarios. Eran unos ingresos que se sumaron a los beneficios que obtuvo con sus operaciones inmobiliarias y como intermediario en operaciones urbanísticas relacionados con los principales protagonistas del caso Astapa. El propio Villarejo, en una conversación en la que hablaba de los policías que llevaban el caso, dice que “en ese y en otro asuntos” cobraba por sus servicios. Y lo hacía en función de los resultados que obtenía.

Villarejo: El jefe de todo el operativo, buen tipo también, creo que es abogado y economista. Economista seguro. Abogado no lo sé. Un chaval muy bueno. Miguel Ángel. Tiene pinta de educado, tiene pinta de oficinista (…) con gafas y tal, muy correcto…

Vallejo: Es que había uno más (…) lo que pasa es que..

Villarejo: No, no (…) Miguel, es un inspector (…) Pero bueno, en definitiva, pero que en este y en otros asuntos, en Estepona como en otros sitios, nosotros normalmente solemos establecer unos honorarios que ahora, con los tiempos de crisis, pues no nos importa decir, pues bueno, (…) si no hay resultados no hay tal.

Su presencia, según su testimonio, se extendía también al ámbito político. El comisario hace continuas referencias a gestiones y contactos con miembros del PSOE andaluz. En una de las conversaciones con el denunciante del caso y posteriormente alcalde de Estepona, David Valadez, (ya publicadas por MONCLOA.COM) Villarejo se arroga la coordinación policial y política del caso. Con una intervención en el ámbito de la investigación policial, los negocios privados y la presunta coordinación política, no es extraño que el comisario señale que nunca había dedicado “tanto tiempo a un tema como este”.

Villarejo: (…) que llevo muchos años, tanto en (…) nuestro partido, como a nivel policial, nunca me había visto dedicar tanto tiempo a un tema como este (…) para demostrarte que (…) es una responsabilidad que tenemos.

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