La Policía Local y la Ertzaintza pondrán en marcha un dispositivo especial en la tarde del próximo 4 de agosto para impedir el acceso a las plazas de la Virgen Blanca y España, puntos donde tradicionalmente se celebra el txupinazo que da inicio a las fiestas de La Blanca, un acto que este año no tendrá lugar por la crisis sanitaria del coronavirus.

En un comunicado, el Ayuntamiento de Vitoria ha informado de que junto al Gobierno Vasco controlarán los accesos de de 16.30 a 19.00 horas para “impedir que, a pesar de las continuas menciones a que la ciudadanía no acuda a la zona, haya aglomeraciones que beneficien la transmisión del coronavirus”.

La decisión de controlar la Virgen Blanca y su entorno se ha tomado este lunes en la comisión de coordinación entre la Policía Local y la Ertzaintza, que se ha reunido en el Ayuntamiento de Vitoria.

En el encuentro han participado el alcalde de Vitoria, Gorka Urtaran; el viceconsejero de Seguridad del Gobierno vasco, Josu Zubiaga; y la concejala de Seguridad Ciudadana, Marian Gutiérrez.

Al término de la reunión de coordinación entre ambas policías, el alcalde de Vitoria, Gorka Urtaran, ha explicado los motivos por los que se ha decidido desplegar el cordón policial el próximo 4 de agosto. “El objetivo es impedir el acceso de personas entre las 16.30 y las 19.00 horas para evitar aglomeraciones y concentración de personas”, ha insistido.

Asimismo, ha anunciado que se suspenderán los veladores en esa zona, “como viene siendo habitual”, esta vez en ese mismo horario. Además, ha explicado que el dispositivo prevé una mayor presencia policial en la ciudad entre el 4 y el 9 de agosto. Urtaran ha insistido en el llamamiento a la concienciación ciudadana para que esos días transcurran “sin aglomeraciones ni incidentes”.

El viceconsejero de Seguridad, Josu Zubiaga, por su parte, ha añadido que la Erzaintza y la Policia Local “intensificarán” las patrullas “en función del día y la hora y de las necesidades que se vayan planteando”. “En cualquier caso estamos ante un problema de salud y apelamos a la concienciación individual familiar y colectiva”, ha indicado.

Por su parte, la concejala de Seguridad Ciudadana, Marian Gutiérrez, ha destacado que las medidas adoptadas se están determinando “en colaboración con el sector hostelero”.

“No estamos planteando esta colaboración, en este caso con el sector de la hostelería para fastidiar a nadie, sino que lo estamos haciendo porque estamos ante un problema de salud pública muy serio y por lo tanto es nuestro deber, nuestra obligación y responsabilidad de todos arbitrar todas aquellas medidas que hagan posible que no se generen situaciones de riesgo que puedan tener una incidencia negativa en la evolución de la pandemia”, ha señalado.

Según ha detallado, las restricciones intentarán “minimizar” la afección a los locales hosteleros de la zona. Por tanto, las personas que tengan reservas en bares y restaurantes en esa área podrán comer “con total tranquilidad”.

No obstante, ha explicado que al abandonar el local deberán salir de la zona restringida por los agentes. Gutiérrez ha explicado que de esta forma, las instituciones quieren permitir que “no haya una oleada de cancelaciones que perjudiquen al sector hostelero al conocerse el establecimiento del citado cordón policial”.

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