sábado, 23 enero 2021 06:22

Valencia: Prisión permanente revisable por degollar a su hija de 2 años

Un jurado popular de Valencia ha declarado culpable al hombre que degolló a la hija de su mujer, de tan solo dos años de edad, en su domicilio sito en la localidad valenciana de Alzira. Este crimen tuvo lugar después de que ella le comunicara su intención de divorciarse. El asesino ha sido condenado a prisión permanente revisable, la primera dictada en la Comunidad Valenciana.

Tras el fallo del jurado, ahora será el magistrado-presidente del tribunal quién debe fijar la pena y los delitos para el acusado, Laurentiu Mihai D., de 30 años y de nacionalidad rumana.

Los hechos tuvieron lugar en noviembre de 2017 en el domicilio familiar situado en la calle Padre Castell de Alzira (Valencia). En este convivían el acusado y su pareja con la hija de esta, de apenas dos años de edad. Además, residían en el mismo domicilio dos compatriotas suyos a quienes les habían alquilado dos habitaciones del inmueble.

Tras ser conocedor del deseo de su pareja de divorciarse, el asesino aprovechó un día en el que no había nadie más en la vivienda para dirigirse a la habitación en la que se encontraba durmiendo la pequeña. Una vez en ella la degolló con un cuchillo de cocina.

LA ASESINÓ CONSCIENTEMENTE EN SU DOMICILIO DE ALZIRA (VALENCIA)

El tribunal declaró probado por unanimidad que el acusado asesinó a la pequeña de forma consciente y con plena intención y voluntad de acabar con su vida. Además de con la “finalidad de causar un menoscabo psíquico grave y un perjuicio irreparable a su esposa”.

Con este veredicto se descarta que el hombre rumano pudiese sufrir un brote psicótico y, por tanto, no fuera consciente de sus actos en el momento de la comisión de los hechos. Los miembros del jurado popular aprecian un móvil machista en el asesinato. Además, consideran que lo cometió de manera premeditada y con alevosía. Él aprovechó que la niña dormía y estaba indefensa, ya que la madre de la menor había ido a denunciarlo a la comisaría de Alzira (Valencia).

Tras acabar con la vida de la pequeña, Laurentiu Mihai D. se tiró por el balcón de la vivienda, cayendo sobre un vehículo estacionado en la calle. El jurado no dio como probado que el acusado actuara de esta manera por un brote psicótico, como reclamaba la defensa.

Desde del día de los hechos, la madre de la menor asesinada sufre un trastorno de estrés postraumático y síndrome de duelo. Además precisa de tratamiento psiquiátrico y psicológico.

LO HIZO POR VENGANZA

Durante la celebración del juicio, el condenado a prisión permanente revisable se mostró sin ningún gesto de remordimiento por lo acontecido. De hecho, aseguró que no recordaba prácticamente nada de lo sucedido aquel fatídico 12 de noviembre de 2017.

Su defensa solicitó una eximente aludiendo a que el hombre rumano de 30 años padecía un trastorno mental de tipo esquizofrénico.

La madre de la menor de dos años asesinada en Valencia se desmayó durante el juicio. En este recordó cómo, tras darle de comer a la niña y acostarla para dormir la siesta, se fue a la comisaría a denunciar las amenazas de la que era su pareja. Cuando iba de camino a la comisaría recibió una videollamada a través de la aplicación de mensajería WhatsApp. En esta, el acusado le dijo que había matado a la niña.

El propio asesino confesó su crimen a los agentes de la Policía Local de Alzira que acudieron al lugar de los hechos. Más tarde, ante los agentes del grupo de Homicidios de la Policía Nacional, admitió que lo hizo como venganza sobre su mujer.

Prisión permanente revisable para el responsable de degollar a una menor de dos años en Alzira (Valencia).
El condenado mató a la menor con el único objetivo de provocar un problema psíquico y un perjuicio irreparable a su mujer.

MOTIVACIONES DE CARÁCTER MACHISTA

El jurado también declaró probado que la niña no era hija biológica del condenado a prisión permanente revisable. Sin embargo, esto no lo exime de la circunstancia agravante de parentesco porque a todos los efectos ejercía como si lo fuese.

También se acreditan las motivaciones machistas que llevaron al acusado a recriminar en numerosas ocasiones que la niña era de otro hombre, para así acabar con la vida de la menor, a la que, según alegó el reo, quería y cuidaba como una hija.

El tribunal popular valora que el delito de asesinato tuvo lugar sobre una persona especialmente vulnerable, al tener solo dos años de edad. Además, aprecia el delito de lesiones psíquicas sobre su exmujer y madre de la niña asesinada.

A consecuencia del crimen, la mujer está precisando de tratamiento psicológico y psiquiátrico. De hecho, en la vista oral sufrió un desvanecimiento al recordar los detalles del día en el que, su por entonces marido, degolló a su hija.

PRIMERA CONDENA DE PRISIÓN PERMANENTE REVISABLE EN VALENCIA

Laurentiu Mihai D., de 30 años y nacionalidad rumana, es el primer condenado a prisión permanente revisable en la Comunidad Valenciana, una pena que es lo más parecido a una cadena perpetua en España. La misma pena a la que ha sido condenada Ana Julia Quezada por el asesinato de Gabriel Cruz.

La prisión permanente revisable es aplicable en aquellos casos en los que la víctima sea menor de 16 años. También si se trata de una persona especialmente vulnerable por su edad, como en este caso de Valencia, por enfermedad o discapacidad.

Además, puede aplicarse en el caso de que se produzca el asesinato de dos o más personas, cuando el crimen conlleve un delito contra la libertad sexual o si el crimen se comete por una organización criminal.

Una vez cumplida parte de la condena, que oscila entre 25 y 35 años, el Tribunal deberá revisar de oficio si la prisión debe mantenerse cada dos años. También lo hará siempre que el reo lo solicite. No obstante, tras la desestimación de una petición se podrá fijar un plazo máximo de un año dentro del cual no podrá haber nuevas solicitudes.

PERMISO DE SALIDA ORDINARIO A LOS OCHO AÑOS

Hay que tener en cuenta que el penado puede solicitar permisos de salida ordinarios una vez haya cumplido un mínimo de ocho años de prisión y de doce en el caso de asesinatos terroristas. Al igual que en el resto de delitos, aunque se cumplan los requisitos, esto no implica una concesión automática.

Para que una pena de prisión permanente se suspenda deben darse una serie de requisitos. Entre ellos, que el penado haya alcanzado al menos 25 años de su condena y que posea el tercer grado. Además, debe haber un pronóstico favorable de reinserción. Para ello, el tribunal debe tener en cuenta diferentes informes, antecedentes y la conducta del penado en prisión.