jueves, 21 enero 2021 07:46

Viraje CDR: de compararse con un fabricante de la bomba atómica a alabar a la Guardia Civil

  • Dos de los siete detenidos reconocieron parte de las acusaciones y se mostraron dispuestos a colaborar.
  • El juez les mantiene en prisión por su presunta pertenecia a organización terrorista, entre otros delitos.
  • El sumario de la ‘Operación Judas’ recoge la exhaustiva investigación de la Guardia Civil.

De tratar de revertir el orden constitucional a base de explosivos a calificar de “exquisito” el trato de la Guardia Civil, ese es el acentuado viraje que ha experimentado Jordi Ros, uno de los siete miembros de los Comité de Defensa de la República (CDR) detenidos por presunta pertenencia a organización terrorista.

El pasado mes de septiembre los detenidos, que permanecen en prisión provisional, prestaron declaración ante el titular del Juzgado Número 6 de la Audiencia Nacional, Manuel García Castellón. Unas declaraciones a las que ha tenido acceso MONCLOA.COM junto con el sumario de la denominada ‘Operación Judas’, compuesto de ocho tomos que suman más de 2.300 folios.

Los CDR que prestaron declaración ante el juez instructor, miembros supuestamente del ala más radical denominada Equipos de Respuesta Táctica (ERT), adoptaron diferentes estrategias a la hora de enfrentarse al interrogatorio para tratar de evitar que el magistrado decretara que continuaran privados de libertad. Algo que finalmente ocurrió.

Mientras que los detenidos Germinal Tomàs Aubeso, Guillem Xavier Duch Palau, Alexis Codina Barbera, Xavier Buigas Llovet y Eduardo Garzón Bravo se decantaron por contestar únicamente a las preguntas de sus letrados y todos ellos negaron pertenecer a organización terrorista alguna, Jordi Ros Sola y Ferran Jolis Guardiola respondieron a las preguntas de la Fiscalía, sí reconocieron su implicación en los CDR y mostraron su “total arrepentimiento”.

Sin embargo, de poco les sirvió mostrar su supuesto pesar por los delitos de los que se les acusa -pertenencia a organización terrorista, fabricación y tenencia de explosivos y conspiración para causar estragos con la finalidad de subvertir el orden constitucional y alterar gravemente la paz pública- porque el juez decidió mantenerles en prisión.

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EL CAMBIO DE JORDI ROS

Especialmente llamativa resulta la declaración de Ros ante García Castellón. En ella pasa de pedir disculpas a todos, reconocer que su actuación fue un error, rogar perdón a los agentes que hayan hecho horas extra por su culpa y definir el trato de la Guardia Civil durante su detención como “exquisito” y “excelente”, a relatar cómo trabajó para fabricar explosivos.

En este sentido, llega a comparar su labor con la de los “miles de científicos” que trabajaron en el ‘Proyecto Manhattan’ para crear la bomba atómica bajo las órdenes del físico nuclear Robert Oppenheimer.

Ros pone este ejemplo para señalar que, como en aquel proyecto, en su experimentación con explosivos para los CDR no sabía a qué se dedicaban sus compañeros y que para él no era más que “un reto”, al tiempo que se declara una persona “autodidacta, cultivada y leída”.

En su declaración el propio Ros reconoce a preguntas del Ministerio Público lo que señalaba el sumario -información recabada gracias los pinchazos telefónicos de la Guardia Civil-, la compra de ácido nítrico, ácido sulfúrico y nitrato de amonio, todas ellas sustancias explosivas o incendiarias, para “experimentar” y comprobar si “podía hacer o no” explosivos.Con todo, posteriormente alega que, aunque hubiera logrado hacer los explosivos, quizá “su moralidad” le hubiera impedido después utilizarlos.

En concreto Ros señala que lo que quería hacer era nitrocelulosa pero que esta no iba a estar destinado a atacar a nadie e incide en la idea de que era “un reto” para él. De acuerdo con un informe de la Guardia Civil, Ros había creado un “laboratorio casero” ilegal para la “génesis casera de sustancias explosivas”.

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LA EXCUSA DE LA DEPRESIÓN

Por su parte, Ferrán Jolis, el otro de los procesados que sí se prestó a colaborar con la Justicia, justificó su entrada en los CDR porque, cuando comenzó a tener contacto con ellos, tenía problemas económicos, no tenía pareja y sufría una suerte de depresión.

Jolis se declaró “totalmente arrepentido” y llegó a referirse a la Guardia Civil como “los compañeros”, un calificativo que le valió la reprimenda del juez, “no son compañeros suyos”, le espetó.

En el caso de Germinal Tomàs Aubeso y de Eduardo Garzón ambos alegaron enfermedades, diabetes el primero y hemofilia el segundo, para tratar de librarse de la prisión provisional en su declaración y que ésta fuera sustituida por medidas cautelares menos gravosas como la comparecencia judicial semanal o la retirada del pasaporte.

ORGANIZACIÓN CRIMINAL 

De acuerdo con la exposición de hechos que realiza la Guardia Civil, los CDR son una “organización criminal” dedicada a capitalizar la “lucha callejera” en el marco de la “estrategia secesionista global organizada y multidisciplinar”.

Además, el sumario de la ‘Operación Judas’ acredita mediante conversaciones telefónicas intervenidas que el presidente catalán, Quim Torra, no solo era conocedor de los planes de los CDR de asaltar el Parlamento de esa comunidad autónoma, sino que les daba instrucciones de cómo hacerlo. Un extremo que Torra negó este jueves a través de un comunicado en el que aseguraba no tener ninguna relación con los Equipos de Respuesta Táctica.

La filtración del sumario de la ‘Operación Judas’ se ha producido poco después de que la AVT haya interpuesto un recurso para dirigir la acusación popular del caso, dirección que el juez García Castellón ha otorgado a la Asociación Catalana de Víctimas de Organizaciones Terroristas (ACVOT) a quienes representa el despacho Fuster-Fabra.