miércoles, 20 enero 2021 21:59

Aguado o no sabe contar o no conoce la historia: dice que España tiene “400 años”

Ignacio Aguado no tuvo ayer su mejor día en el desayuno que se había organizado a su mayor gloria. La líder de su partido, Inés Arrimadas, le robó el protagonismo con su presencia y los mensajes políticos que lanzó a los medios y el vicepresidente madrileño se descentro más de lo habitual. Aguado tiene tres carreras, pero a juzgar por sus conocimientos en historia no aprobaría ni un examen de Primaria. Este jueves, durante el citado acto en Madrid, Aguado aseguró con rotundidad que España es “un país con 400 años de historia”. Una afirmación que hubiera dejado perplejos a los asistentes en el hipotético caso de que alguien le hubiera estado prestando atención alguna. Los pocos que escucharon esta afirmación, en especial algunos de sus compañeros de Gobierno del PP, llegaron necesariamente al mismo dilema: “o no sabe contar o, directamente, no conoce los orígenes del país que tanto defiende”, dijeron alguno de los perplejos asistentes. 

Según Aguado, España tiene 400 años de historia, es decir, nació en el siglo XVII. Si bien es cierto que no se puede hablar de una fecha exacta que determine el nacimiento de nuestro país como tal, si es posible confirmar  que ninguna fecha de las posibles candidatas  a ser designada como “la del nacimiento de nuestra Nación” coincide con el dato ofrecido por el madrileño. 

Declaraciones a partir del minuto 34:40. 

AGUADO Y SU DESCONOCIMIENTO EN HISTORIA

Si se habla de España en concepto de Monarquía (unidad política y territorial) tendríamos que remontarnos hasta la época de los visigodos, que fueron los primeros que nombraron a un rey de Hispania. Y esto lo hicieron en el siglo V. Una fecha un poco alejada de la que cita Aguado.

En monarquía ha fallado. Pero, ¿acierta con el concepto de Nación? Parece que tampoco. Si Aguado quería referirse a España como una nación, tal y como ahora la entendemos, tendría que haberse trasladado hasta el siglo XIX. En este siglo se asentaron las bases de esta denominación con el Idealismo Trascedental Alemán de Fitche . Y obviamente no han pasado 400 años, como asegura el político. 

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Esta sería la explicación en rasgos generales. Pero “sus 400 años de historia” se olvidan de algunos hechos que se consideran claves para España. Aguado deja fuera la reconquista española. No considera el vicepresidente que la conquista y unión de los reinos de Isabel La Católica y Fernando II pueda considerarse historia de nuestro país. Vaya, ¡qué pensarían sus socios de Vox de esto! 

Tampoco consideraría español a Miguel de Cervantes, que nació en el siglo XVI. Y ya no hablemos de otros personajes más antiguos, como el Cid Campeador o Don Pelayo. La fecha que ha dado Aguado, –al tuntún, claramente– sí que incluye dentro de los anales de nuestro país la entrega de Gibraltar a Gran Bretaña. Algunos hubieran preferido que puestos a inventarse una fecha hubieran excluido el Tratado de Utrecht

¿QUÉ PASÓ REALMENTE EN ESA ÉPOCA?

Hay varios acontecimientos que ocurrieron en la época que fija Aguado. Y no todos ellos serían de su agrado. Si nos remontamos 400 años atrás, es decir, al 1620, nos encontramos con la reciente muerte de Cervantes (1616), que como ya hemos explicado antes no sería parte de la España del vicepresidente madrileño. 

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Sí que considera historia nacional la sublevación de Cataluña, que se produjo en 1640. También entraría dentro de este periodo una de las fechas claves para el nacionalismo catalán. En el año 1714 se produjo un combate que enfrentó a los defensores de Barcelona, con las tropas de Felipe V de España. Precisamente durante el reinado de Felipe V, ya en el siglo XVIII, fue la primera vez que se habló de “Reino de España” como tal.

Queda claro que Aguado ha patinado en su lección de historia. Un lapsus, descuido o simplemente desconocimiento han podido protagonizar dicha errata. Los bailes de fechas o confusiones históricas no dejan de ser anecdóticas. Y, en cualquier caso, sirven al vicepresidente madrileño para repasar, después de su suspenso en Historia, para el examen de septiembre. Al final no deja de ser una afirmación que proviene del discurso escrito y leído por el asesor de turno, y ya conocemos a los asesores de Aguado y su alta cualificación para el enredo. Si no que se lo pregunten, a la presidenta Isabel Díaz-Ayuso.