sábado, 24 julio 2021 05:26

Multas por tonto: el entrenador de pokémon y otros casos surrealistas

Para algunos el confinamiento está siendo algo pesado. Es el caso de esta persona de 77 años, que vio una zona ajardinada del barrio de Latina (Madrid) y pensó que ahí debía haber una buena cantidad de pokémon. O al menos alguno muy exclusivo, difícil de capturar en condiciones normales. No sabemos si esta persona en cuestión consideró que el confinamiento ha sacado a más pokémon a la calle o simplemente estaba harto de ver la televisión, pero el caso es que la policía municipal le cogió mientras lanzaba algunas pokéball desde su móvil y le sancionó .

Pokémon es una serie japonesa de éxito de hace unos años. Marcó algunas generaciones, pero está visto que más de las esperadas. En la multa impuesta por la policía municipal se lee claramente: “Se encuentra en vía pública, manifiesta que está cazando pokémon”. La imagen de la multa ha dado la vuelta a todas las redes sociales, que desde que se decretó esta situación excepcional, arden con más facilidad que otras veces.

No se sabe si capturó o no al pokémon en cuestión, pero de haberlo hecho, podría haberse convertido en el más caro de todos los tiempos, ya que las multas por salir a la vía pública pueden ser desde 601 euros hasta 30.000. Pero hay algunos más originales (o imprudentes), que sí que entienden que pueden ir a pasárselo bien incluso a la montaña, tal y como se puede ver en el madrileño del siguiente vídeo, que se fue de vacaciones.

pokemon

TORTAZO POR SALTARSE LA CUARENTENA

Los nervios están a flor de piel durante esta crisis, y se nota. En este caso, un joven con actitud chulesca habla con la Policía Nacional después de que le pillaran saltándose el confinamiento. Sin embargo, lejos de ser cordial y conciliadora, la actitud del detenido desespera a los agentes, uno de los cuales decide soltarle un tortazo y meterle al coche. A este joven le habrán multado con entre 601 euros y 30.000. Algo que incita a pensarse las cosas dos veces antes de poner un pie en la calle. Aunque en este caso, al menos iban sobrios, no como en la siguiente imagen.