Amancio Ortega dona, pero se da caprichos: estos son sus lujos

Amancio Ortega, el fundador de la cadena de ropa Zara, es según Forbes la quinta persona más rica del mundo (llegó a ser la segunda), con una fortuna estimada de 58.000 millones de dólares, dólar arriba dólar abajo. Por supuesto es el más rico de España con diferencia, provocando por igual envidias y admiración. Haga lo que haga, le critican o le elogian, pero siempre se ha vendido la sencillez de su vida diaria y sus donaciones. Sin embargo, el multimillonario gallego se da caprichos y lujos que como vemos no le afecta en lo más mínimo a su bolsillo.

Vamos a ver esos caprichos y lujos de Amancio, inalcanzables para el común de los mortales y que debilita la idea de un hombre que vive frugalmente y sin mayores excentricidades. Todos somos humanos y aunque se ha hecho a si mismo, como tanto se ha insistido también, la vida son cuatro días y el dinero está para gastarlo.

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El piso de lujo de Barcelona

Cualquier multimillonario que se precie debe de ser generoso con su familia y hacer regalos que van más allá de los típicos libros o ropa. Esto es otro nivel. Amancio Ortega regaló a su Marta, fruto de su segundo matrimonio, un piso de lujo de «tan solo» 520 metros cuadrados en la exclusiva zona del Paseo de Gracia de Barcelona.

Y es que, además, parece que Marta le gusta la ostentación, al contrario que la otra hija de Amancio, Sandra, que tuvo a raíz de su primer matrimonio, de un talante y forma de ser más humilde y familiar. Parece que además el piso barcelonés exhibe los mejores materiales, cuadros y elementos de decoración.