viernes, 15 enero 2021 12:09

Estos son los abrazos que despiertan el deseo sexual en la pareja

El deseo sexual es algo difícil de medir. Cada pareja es un mundo y eso lo tenemos claro en vista de la gran cantidad de factores sexuales que pueden intervenir en las mismas. Los gustos de cada persona no se pueden generalizar pero, aún así, sí que podemos hablar de un lenguaje universal en los temas del amor y la atracción: el de los abrazos.

Aunque el abrazo se suele considerar más como algo fraternal y nos solemos centrar más en la cantidad de sensaciones que despiertan los besos, lo cierto es que no deberíamos dejarlos atrás. Nos abrazamos cuando estamos tristes, cuando queremos celebrar algo y, por supuesto, también cuando sentimos atracción por la persona que tenemos en frente.

Si es un tema que te interesa, descubre los abrazos que despiertan el deseo sexual en la pareja.

El abrazo de contacto despierta el deseo sexual en la pareja

abrazo contacto deseo sexual pareja

El abrazo de contacto es, junto a los besos, una de las formas de comunicación más comunes entre la pareja. De hecho, a pesar de no ser una postura sexual propiamente dicha, también aparece en ese libro que tantas alegrías nos ha dado en la sexualidad conocido de forma popular como el Kama Sutra. Si quieres saber cómo despertar el deseo sexual de la otra persona a través de un gesto inocente, es bueno que sigas leyendo.

Este tipo de abrazo se caracteriza por ser espontáneo y muy sutil. Se da cuando, con cualquier tipo de pretexto, una persona se coloca frente a la otra o también a su lado y se decide a tocar con su cuerpo el cuerpo del otro. Así, se crea una atmósfera mágica, cargada de erotismo y que es complicada de evitar.

Los conocemos como contactos libres, juguetones y que podemos catalogar como accidentales, aunque de esto tengan poco. Las personas son muy dadas a utilizarlos para demostrar su afecto por la pareja, pero también como forma de pedir sexo o de indicar que uno está disponible para llevar a cabo una relación sexual. Con tan solo un contacto, podemos decir muchas más cosas que a través de la boca.

El de presión, uno de los más apasionados

presion

Otro de los abrazos más comunes que demuestran el deseo sexual es el de presión. Este también se utiliza mucho dentro del ámbito de la pareja. Para llevarlo a cabo, tan solo tenéis que estar parados, por ejemplo esperando a alguien en algún lugar, y fijarte en que uno de los dos aprieta el cuerpo de la otra persona con fuerza.

Suele ser un movimiento muy apasionado, pues normalmente se aprieta el cuerpo contra una pared o una columna. Calificado por algunos como un movimiento algo violento, lo cierto es que se suele dar en muchas ocasiones cuando los amantes están haciendo ciertas cosas como bailar o cualquier otro tipo de tareas.

Esa forma de demostrar fuerza, pasión e interés, es lo que crea ese deseo sexual tan complicado de evitar. Por eso, es mucho más común verlo en parejas recientes, aunque también lo podemos ver en aquellas de larga duración cuya pasión se encuentra intacta. En dos personas que se acaban de conocer, a no ser que ambas sean muy apasionadas, es más complicado que se dé.

El abrazo del roce, otro elemento que despierta el deseo sexual

abrazo roce deseo sexual

Este es otro de esos abrazos que aparecen como detonadores del deseo sexual pero que, por sí mismos, son de lo más sutiles y discretos. Se suele dar en ambientes apagados, oscuros y solitarios en los que se encuentran dos amantes que caminan juntos con un objetivo en común. Por ejemplo, volviendo a casa después de dar un paseo nocturno o de una fiesta en algún lugar.

Se da cuando esos amantes van andando a la par, despacio en la oscuridad, o se encuentran en un lugar público o solitario y, de repente y casi sin venir a cuento, se encuentran frotando sus caderas de forma sensual y provocadora. Es un gesto que en muchas ocasiones nace solo y los amantes ni siquiera se dan cuenta, de forma consciente, de que lo están llevando a cabo.

También se considera como una forma muy natural y espontánea de crear un contacto físico. Sobe todo, cuando las personas caminan juntas con los brazos enlazados o también agarrados por la cintura. Este gesto lo volvemos a ver más en parejas que acaban de comenzar, por eso, puede ser una buena forma de despertar el deseo sexual y de rememorar los comienzos con nuestra pareja.

Abrazo de penetración, muy común en la pareja

abrazo penetracion pareja

El abrazo de penetración se da en la pareja que ya tiene muy claro lo que quiere y que camina con un objetivo en común. Son personas con alto deseo sexual y con una vida íntima muy activa. Se da cuando uno de los amantes se inclina en el otro cuando este está tranquilo sentado por ejemplo en el sofá o incluso a punto de dormir.

En este sentido, aunque se considere como abrazo de penetración, no se considera como tal. Es más bien una forma de despertar el deseo de la otra persona invadiendo su espacio demostrándole que estamos dispuestos a tener un momento de pasión con esa otra persona.

Aunque, por supuesto, se da en parejas de reciente creación, suele ser más común en aquellas que ya tienen un futuro construido. Se basa en la intimidad de una pareja que vive sola, por ejemplo, en su propio hogar, y no hay preocupaciones o molestias que alteren ese momento de intimidad entre ambos.

Después del sexo, muy común el abrazo de serpiente

abrazo serpiente

El abrazo de la serpiente aparece cuando la pareja acaba de tener sexo. Es una forma de demostrar lo bien que lo hemos pasado y también de volver a despertar el deseo sexual, en caso de que sigamos estando lo suficientemente motivados como para volverlo a intentar.

Lo reconoceremos cuando uno de los amantes decide aferrarse al otro, como si de una planta trepadora se tratara y se enrosca a él como la serpiente a una rama, inclinando la cabeza hacia la suya para volverlo a besar, emitiendo pequeños gemidos o sonidos que nos recuerdan al ronroneo de un felino.

Suele darse en amantes que ya han tenido sexo o que incluso lo acaban de tener. Es una forma de seguir demostrando esa pasión que los une y de indicar que ese momento nos ha gustado tanto que no nos importaría repetir en un corto espacio de tiempo.