Casos en los que nunca deberías tomar un paracetamol

El paracetamol es un analgésico y antipirético que se utiliza de forma habitual para poder hacer frente a episodios de fiebre y dolores varios, siendo uno de los productos habituales en los cajones de medicinas de los hogares. De hecho, a él se recurre en muchas ocasiones sin ser consciente de que puede no ser la opción más indicada para el problema a resolver.

Es uno de los medicamentos más cotidianos y se puede utilizar para diferentes fines, ya que no requiere de receta médica para su compra. A pesar de que en ocasiones puede ser de gran ayuda, hay ciertos casos en los que nunca deberías tomar un paracetamol. Te contamos cuales son.

NO SE DEBE TOMAR PARA LA RESACA NI EN UN CONSUMO HABITUAL DE ALCOHOL

NO SE DEBE TOMAR PARA LA RESACA NI EN UN CONSUMO HABITUAL DE ALCOHOL

Es habitual que cuando una persona padece resaca tras una noche de desenfreno apueste por diferentes remedios para mejorar su bienestar. Uno de los más habituales es el de recurrir al consumo de medicamentos. En este sentido, es importante saber que el parecetamol no está recomendado, siendo mejor en estos casos apostar por otro fármaco como el ibuprofeno.

Aunque el paracetamol es efectivo para tratar dolores de cabeza, no provoca un efecto positivo en el organismo si se consumo tras haber ingerido alcohol. De hecho, no se recomienda para pacientes que consumen habitualmente alcohol. La razón de ello es que puede provocar daño en el hígado.

Se entiende por consumo habitual aquellas personas que, a lo largo del día, consumen tres o más bebidas alcohólicas, ya sea cerveza, vino o cualquier otro licor.