miércoles, 24 febrero 2021 15:05

Sexo trántico: así es como se practica de verdad

Cuando hablamos sobre el sexo tántrico, lo hacemos debido a los numerosos rumores que siempre se han vertido sobre esta práctica. Seguro que tú también has escuchado que este tipo de relaciones pueden durar horas, que se basa en masajes sexuales que juegan con nuestra mente o que las personas implicadas viven orgasmos inigualables a través de la meditación.

Sin embargo, si nunca lo has llevado a cabo, puede que seas un escéptico o que no creas que sus beneficios son tantos como dicen. Por eso, lo mejor es informarse y actuar en consecuencia, experimentando con nuestro propio cuerpo. Y es que, en las relaciones sexuales, lo que funciona muy bien para unos puede no hacerlo para otros. Conociendo el camino adecuado, no hay motivo para no comprobarlo.

Si estás pensando en llevarlo a cabo, esto te interesa. Descubre el sexo tántrico: así es como se practica de verdad.

El contacto visual, imprescindible en el sexo tántrico

contacto visual sexo tantrico

Lo primero que debemos tener en cuenta es que el sexo tántrico se centra mucho más en las sensaciones. Por eso, una buena forma de comenzar a llevarlo a cabo es a través de las miradas. Cuando estéis en la cama, comenzad a miraros de forma mutua y fijamente, con la intención de conseguir experiencias sexuales mucho más intensas. Si queréis obtener placer de forma más rápida, lo ideal es fijar esa mirada en los ojos y jugar a descifrar qué siente la otra parte, estudiando cada detalles.

Si no estáis acostumbrados, debéis quitaros la vergüenza. Es normal que, al principio, os pueda entrar la risa. Sin embargo, poco a poco, os iréis acostumbrando. Llegará un momento en el que los dos seáis capaces de concentraros en los sentimientos, así como en vuestros sentimientos. De este modo, os comenzaréis a sentir cada vez más cómodos y a disfrutar de este nueva experiencia tan satisfactoria.

Aunque el juego de miradas debe comenzar desde el primer momento, también es muy importante que se mantenga a lo largo del tiempo. Es decir, aunque alcancéis el orgasmo, no dejéis de miraros a los ojos. Cuando mantenéis la mirada en ese momento de placer explosivo, las sensaciones serán muy sensuales y mágicas. Si deseáis aumentar la intensidad, podéis poner de fondo alguna canción romántica.

El objetivo es sentir su piel al 100%

sentir piel

La mirada es importante en el sexo tántrico, pero también las sensaciones que experimentamos a través del roce y del tacto. El objetivo principal es explorar la sensualidad de la otra persona a través del juego pausado y las caricias sobre el cuerpo. Es decir, nos debemos centrar en sentir el tacto de la otra persona. De hecho, esto puede ser una de las claves más importantes a la hora de alcanzar el orgasmo.

Para ello, debemos estar completamente concentrados en lo que estamos haciendo. De lo contrario, puede que no de resultado alguno. Es importante evitar pensamientos intrusivos que nos hagan divagar o apartar nuestra mente de lo que estamos haciendo en ese preciso instante. Lo más importante es saber disfrutar del aquí y ahora con nuestra pareja. Nuestra mente debe estar bloqueada y centrada en experimentar las sensaciones.

Uno de los mejores consejos a la hora de llevar a cabo esta práctica sexual tan satisfactoria es centrarse en saber qué queremos de nuestra pareja. Entre los dos, debemos consensuar el cómo lograrlo. Es por eso muy importante el ser conscientes de las zonas del cuerpo en las que os estáis tocando, siempre dejándoos llevar. Para aumentar la sensualidad del momento, podemos susurrar frases al oído. El objetivo es conectar lo máximo posible.

Siente, el sexo tántrico se guía por las sensaciones

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Cuando hablamos del sexo tántrico, no solo nos debemos centrar en la parte física de las relaciones, sino también en la mental. Este tipo de prácticas debemos tomarlo como un gran impulso para experimentar con nuestros cuerpos y alcanzar el éxtasis emocional y sensorial. Es decir, debemos tocar, ver, oler, escuchar y saborear todo lo posible. Lo más importante es que tanto tú como tu pareja os dejéis llevar por las sensaciones que vosotros mismos vais creando.

Debéis, en todo momento, centraros en explorar el cuerpo del otro e ir captando cada detalle a través de la forma natural en la que reaccionáis ante el tacto del otro. Lo ideal es crear una atmósfera relajada y cómoda. Crear intimidad es primordial para alcanzar esa experiencia sexual más allá del plano físico. Para hacerlo, una buena idea es vendaros los ojos y comenzar a sentir de forma mucho más diversa. Así, estaréis estimulando los demás sentidos.

Además, también podéis llevar a cabo otro tipo de juegos con objetos y elementos que no uséis de forma habitual. Una buena idea es hacer uso de los aceites corporales con olores de vainilla o canela, que también son afrodisíacos. La música de fondo romántica no puede faltar, pues nos ayudará a relajarnos y centrarnos en el momento. Si sois atrevidos, nada mejor como invitar a vuestra cama a algunos alimentos, como el chocolate o la nata. Los aceites comestibles también son una buena opción.

El orgasmo lo experimentarás con todo el cuerpo

orgasmo cuerpo

¿Te imaginas poder experimentar un orgasmo con todo el cuerpo? Esto es lo que promete la experiencia de llevar a cabo el sexo tántrico. A pesar de que nos pueda parecer raro, sí existe una forma de lograr que todo nuestro cuerpo se excite. La más habitual pasa por construir una buena energía cargada de erotismo que os mantenga a ambos cercanos al clímax, dejando que se vaya desvaneciendo poco a poco.

Pero no solo eso, sino que también debemos complementar esta atmósfera con diversos juegos. Debemos concentrarnos en ella y usarla para quedarnos cerca del orgasmo a través de la respiración y el control de los impulsos. Con ellos, propagaremos la energía a través de todo el cuerpo. ¿Lo mejor? Podemos jugar con dicha tensión durante todo el tiempo que deseemos, creando una especie de reto personal.

Además, será muy excitante mantener a la otra persona en ese punto tan cerca del orgasmo. Para hacerlo, podemos ayudarnos, por ejemplo, de palabras. Lo importante es no dejar que termine alcanzando el clímax. Cuando estéis listos, podéis dejaros llevar y experimentar uno de los mejores orgasmos de vuestra vida. Sentiréis cómo se contrae cada parte de vuestro cuerpo.