miércoles, 21 abril 2021 08:09

El PNV intentará evitar su desaparición en Navarra tras la caída de Manu Ayerdi

El Partido Nacionalista Vasco no pasa por sus mejores momentos en Navarra, donde forma parte de la coalición Geroa Bai (que cogobierna la Comunidad Foral junto al PSN-PSOE). Y es que su único consejero en el Gabinete de la socialista María Chivite, el exvicepresidente foral Manu Ayerdi, se ha visto obligado a dimitir tras ser imputado por un presunto delito de prevaricación y malversación de fondos.

Ayerdi, que en la anterior legislatura avaló préstamos concedidos por la empresa pública SODENA por valor de 2,6 millones de euros a la compañía Davalor, se ha visto forzado a salir del Gobierno de Navarra por una ley foral que obliga a los miembros del Ejecutivo simplemente por ser investigados. 

Este hecho contraviene la presunción de inocencia y el Parlamento de Navarra previsiblemente cambiará la ley para, como dicen incluso en la coalición opositora Navarra Suma, un buen gabinete de abogados pueda tumbar a un Gobierno al completo.

NAVARRA SUMA SE COBRA UNA PIEZA DESEADA

La imputación de Manu Ayerdi por parte del Tribunal Supremo supone una victoria momentánea para UPN, que fue el que se querelló contra el consejero a pesar de que en anteriores gobiernos regionalistas se cometieron fallidas inversiones muy superiores a la avalada por el militante del PNV.

Andoni Ortuzar, presidente del Euskai Buru Batzar, asegura que “la mezquindad política de UPN se lleva por delante, momentáneamente, a una persona capaz y entregada al servicio público, Manu Ayerdi. Toda nuestra solidaridad y apoyo hacia él. Sentimos como propia la injusticia que se está cometiendo”.

El presidente jeltzale asegura que “si alguien cree que con estas maniobras lamentables puede hacer desaparecer al PNV en Navarra, que pierda toda esperanza”. Esta frase evidencia la debilidad del partido en Navarra después de que el sector mayoritario de Geroa Bai, el liderado por la expresidenta foral Uxue Barkos, haya fundado su propio partido.

El lanzamiento de Geroa Socialverdes de Navarra en Europa, que así se llama la nueva formación, rebajará el peso de un partido como el PNV, que en la Comunidad Foral está sobredimensionado porque tiene muchos cargos importantes a pesar de su escasa implantación.

RELEVO

El también jeltzale Mikel Irujo se ha hecho cargo de la cartera de Ayerdi. Aun así el relevo ha molestado al presidente del PNV navarro, Unai Hualde, que afirma que Navarra Suma piensa “que Manu Ayerdi es una de esas personas en las que se produce una combinación de cualidades, de sólida preparación, de talante y talento, que son ampliamente reconocidos y que lo hacen peligroso para su obsesión de volver algún día a estar al frente de las instituciones navarras después de casi seis años en el dique seco”.

Según, Hualde, Ayerdi era para UPN (que lidera Navarra Suma) “una pieza a batir. Aunque con ello haya que pagar el precio de provocar inestabilidad institucional en un momento económico delicado o resentir el interés general de Navarra”. 

El nacionalista vasco afirma que “existen informes demoledores sobre operaciones de la sociedad pública SODENA durante la etapa de UPN (como la operación de compraventa de las acciones de Iberdrola, entre otras muchas) en el que las conclusiones son pérdidas de decenas de millones de euros saltándose todos los procedimientos y utilizando la sociedad para lo que no debían”.

OTROS PULSOS

La caída de Ayerdi no es el único pulso entre los bloques progresistas y conservador en Navarra. Y es que hace unos días la presidenta navarra María Chivite (PSN-PSOE) anunció la suspensión de los Sanfermines para enfado del alcalde pamplonica Enrique Maya (Navarra Suma).

Maya alegó, con razón, que esta decisión es municipal y afirmó que había recibido “muchos mensajes que se referían a que la presidenta había suspendido los Sanfermines y mi reacción ha sido de sorpresa y profundo enfado, diciendo cómo era posible que la presidenta se arrogue un papel que no le corresponde, porque no es competencia de ella”.

El edil aun así evitó alargar la polémica tras hablar con Chivite y afirmó que “la aclaración que me ha hecho me parece razonable, porque es en un ámbito de que es muy difícil que haya Sanfermines, y en eso coincidimos, pero estamos a la expectativa de la evolución de los datos. El tema está aclarado”.