domingo, 20 junio 2021 22:06

Las casas de apuestas se la cuelan a Garzón: pasan de ‘Carlos Soberas’ a influencers

el corte ingles

Pese a que Alberto Garzón, ministro de Consumo, parecía ir ganando en su batalla contra las casas de apuestas y su publicidad masiva, algunas empresas del sector están descubriendo puertas abiertas por las que colar su incisivo marketing. Las están encontrando en la red, el lugar más difícil de controlar. Lo peor es que los targets que están consiguiendo son los de gente joven, altamente influenciable. 

Garzón, que sacó adelante en noviembre del año pasado el Real Decreto 958/2020, por el que limitaba la publicidad de las apuestas y el juego online en televisiones y medios, intentó de esta manera solventar el problema de la ludopatía, que afecta además en los barrios más empobrecidos.

Pero las redes sociales se han convertido en vórtices publicitarios de gran calado entre todo tipo de audiencias, y las casas de apuestas no necesitan ya de ‘Carlos Soberas’ para potenciar su negocio. Han encontrado otro nicho: los y las influencers.

Este sábado, Twitter burbujeó después de que una usuaria publicase un hilo destapando cómo varias influencers, entre ellas Marina Yers, con 3,8 millones de seguidores en TikTok, estaban publicando en su cuenta de Instagram unas stories en las que publicitaban un grupo de apuestas deportivas en Telegram, sin notificar debidamente que lo que estaban mostrando era publicidad, lo que ya de entrada es ilegal. Esto es así porque hacían pasar la publicidad como una respuesta natural que daban las influencers a una supuesta pregunta de un seguidor, pese a que el texto que utilizan es el mismo, lo que las delata por completo.

Por otro lado, no solo fueron al menos dos rostros públicos quienes emitieron la publicidad, sino también dos cuentas anónimas dedicadas al contenido humorístico: las llamadas ‘Drogado’ y ‘Mejorhumor’ (la última con un millón de seguidores).

Pero además, el Real Decreto que puso en marcha el de IU prohíbe expresamente la utilización de personas o personajes famosos, ya sean reales o de ficción. Por todo ello, la empresa detrás de esta campaña de publicidad encubierta en Instagram estaría violando la ley en varios aspectos.

En primer lugar, porque el artículo 23 del RD indica que “queda prohibida la difusión de comunicaciones comerciales de los operadores de juego en servicios de la sociedad de la información”, lo que incluiría a redes sociales. Incumpliría también la norma de no utilizar a personas famosas, y también el hecho de que los anuncios no han sido notificados propiamente como publicidad. En este contexto, la organización de defensa del consumidor FACUA ha comunicado este lunes que ha interpuesto una denuncia ante la Dirección General de Ordenación del Juego del Ministerio de Consumo por esta campaña de publicidad encubierta.

ENCUENTRAN EL PUNTO DÉBIL DEL RD DE GARZÓN

Tal y como ha comunicado MONCLOA.com en otras ocasiones, la naturaleza dañina de estos actos queda también reflejada no solo en las posibles ilegalidades, sino en lo oportunista y mezquino que resultan cierto tipo de discursos que abundan en las RRSS en los últimos años. Debido a la situación de precariedad y necesidad en la que están sumidas muchas personas, algunos interesados deciden cazar clientes prometiendo a la gente soluciones fáciles y rápidas a problemas complejos.

Ya sea en apuestas, en inversiones o en coaching emocional, hay individuos que prometen retribuciones muy altas a cambio de muy poco. Esto queda de manifiesto viendo de qué forma se publicita el grupo de apuestas que protagoniza este artículo: “Esto es un poquito privado, pero lo que os puedo contar.. es que hace poco empecé a apostar en el fútbol y es con lo que más estoy ganando. El otro día empecé con 30€ y acabé con 1040€ en una sola tarde”, escribían las influencers en los Stories fingiendo que el método les ha funcionado a ellas mismas

ENCIMA, A ESCONDIDAS

De lo que FACUA también advierte, asimismo, es de la peligrosidad de que no se etiqueten estos contenidos como publicidad debidamente en redes sociales, algo que regula la Ley 3/1991, de 10 de enero, de Competencia Desleal, que prohíbe las “prácticas comerciales encubiertas”.

El artículo 26 de dicha ley recoge: “Se considera desleal por engañoso incluir como información en los medios de comunicación, comunicaciones para promocionar un bien o servicio, pagando el empresario o profesional por dicha promoción, sin que quede claramente especificado en el contenido o mediante imágenes y sonidos claramente identificables para el consumidor o usuario que se trata de un contenido publicitario”. 

Con todo ello, queda de manifiesto que Alberto Garzón, pese a haber asestado un duro golpe a importantes factores desencadenantes de ludopatía, aún tiene trabajo por delante, ya que el mundo digital entraña grandes problemas que no será nada fácil solventar.