martes, 18 mayo 2021 22:28

La cruenta guerra por el liderazgo en Podemos: a expensas de Madrid

Pablo Iglesias se desentiende del problema del liderazgo en Podemos. De hecho, ha designado a Yolanda Díaz como su sucesora antes que a su mujer, Irene Montero. Sin embargo, hasta dentro de un año no se conocerán las candidaturas oficiales, pero la desconfianza crece ante los movimientos del exvicepresidente.

Iglesias no será el candidato para dirigir el partido, un hecho que ha reiterado en varias ocasiones durante las últimas semanas, incluso siendo ya candidato a la Asamblea de Madrid para el próximo 4 de mayo. El líder de la formación morada espera ahora una dirección “coral”, sin personalismos, justo lo contrario que hasta ahora.

Hasta ahora, Podemos ha sido la imagen y semejanza de Pablo Iglesias. En 2014, cuando fue elegido diputado, la formación prefirió serigrafiar la imagen del candidato antes que utilizar el logotipo del partido, una muestra de cómo se pensó el origen de la formación.

EL CAUDILLO RENUNCIA Y DEJA EN EL BARRO A SU ESPOSA

En su anuncio de renuncia, Iglesias designó a Yolanda Díaz como su posible sucesora. Él se conformaría con ser diputado en Madrid, pero tampoco descartó desplazarse a otros asientos si así lo requiriese el partido. En los últimos años, el sueldo de Iglesias no ha bajado de los 100.000 euros, y siendo un diputado en la Asamblea de Madrid cobraría cerca de un 30% menos y una menor relevancia en las primeras filas de la política.

El salto del hasta ahora líder de Podemos a la Comunidad de Madrid se ha producido tras el rechazo de Irene Montero y Rafael Mayoral, según publicaba Vozpópuli, a suceder a Isa Serra. Y es que, las encuestas no les eran favorables con la condenada por agredir a una agente de Policía como primera cabeza de lista. Con el ‘efecto Iglesias’, los sondeos apuntan a una remontada que les permitiría alcanzar entre 8 y 10 escaños, y última fuerza en el Hemiciclo, aunque la tarea estaría hecha: entrar en Madrid.

Con el dedo de Iglesias, Yolanda Díaz será la indiscutible protagonista del partido, al menos a corto plazo. Sin embargo, podría ser una trampa de cara a las elecciones internas del próximo año. No se descartan nuevas candidaturas, como la de Irene Montero para suceder a su marido.

LAS BUENAS RELACIONES ENTRE DÍAZ Y SÁNCHEZ SIEMBRAN LA DESCONFIANZA

La actual vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Trabajo se la conoce en el mundo político y empresarial por buscar el acuerdo, de la forma que sea, antes de iniciar el enfrentamiento.

Díaz está muy bien valorada en el Gobierno de Pedro Sánchez, quien ha llegado a defenderla públicamente, pese a su enfrentamiento con la ministra de Economía, Nadia Calviño, al incumplirse uno de los acuerdos de legislatura. Con Montero, la relación es de confrontación, especialmente con Carmen Calvo por la ‘ley trans’, cuyo texto ha incendiado la coalición e internamente al PSOE.

Precisamente esta buena relación de Díaz con Sánchez podría mantener unida la coalición hasta unas nuevas elecciones generales, que serían en 2023, junto con las municipales y autonómicas de algunas regiones.

Otro de los escenarios con probabilidades de producirse es unas elecciones anticipadas en España si Unidas Podemos tiene un mal resultado en la Asamblea de Madrid, aunque la ruptura provendría de los socialistas y del equipo de Montero, según fuentes parlamentarias consultadas.

Yolanda Díaz aún no es militante de Podemos, sino que es miembro del Partido Comunista

Y es que, Sánchez e Iván Redondo no dejan heridos en las batallas y sus cadáveres se cuentan por decenas, como ha ocurrido con Ciudadanos y la inmensa mayoría de dirigentes del equipo de Albert Rivera, con quien se volaron todos los puentes por el pacto del PSOE con los independentistas para sacara Mariano Rajoy de La Moncloa.

Yolanda Díaz aún no es militante de Podemos, sino que es miembro del Partido Comunista de España (PCE), una ideología que ha llegado a comparar con la “democracia”, pese a que ningún país del mundo bajo este yugo ha tenido jamás una democracia plena.

MONTERO, LA CONFRONTACIÓN Y UNA SUBIDA DE IGLESIAS EN MADRID

La baza de Montero, miembro de Podemos desde su inicio, radica en explotar esta brecha. Además, tiene un año de margen para emponzoñar las relaciones en el Gobierno de coalición e iniciar una confrontación si los resultados de Madrid empujan al alza a su esposo. De esta forma, Yolanda Díaz no tendría tiempo de armar una candidatura y la condesa de Galapagar se presentaría prácticamente con todas las opciones intactas.

La ministra de Igualdad predijo que una mujer sucederá a Iglesias. “El siguiente secretario general de Podemos será una mujer”, afirmó en marzo de 2019. Todas las miradas la señalaron a ella para liderar el partido. Ahora, con la designación de Díaz por parte de Iglesias, ha desautorizado a su marido.”Eso lo tiene que decidir el conjunto del espacio político de Unidas Podemos”, dijo en enero de este año.

Desde 2017, Montero compagina el liderazgo con Iglesias de Podemos. Entre ambos han desalojado a todos los críticos. La última gran purga de Podemos se produjo en la noche del 26-M, también se han cargado a Íñigo Errejón y Ramón Espinar, dos de los más duros contra Iglesias, junto a otros entre otros siete dirigentes en Madrid.