domingo, 9 mayo 2021 12:26

La “buena vida” de Jorge García Castaño: hípica, plenos y campaña desde Twitter

Jorge García Castaño ya tiene su silla en la administración madrileña y trabajar por las elecciones se está haciendo cuesta arriba. La vaguería del concejal de Más Madrid le obliga a hacer campaña desde sus redes sociales, nada de salir a la calle para arañar votos, Jorge está mejor en su casa a pesar de tener un BMW 320 de 40.000 euros que te lleva a cualquier rincón de Madrid volando.

Según la agenda de medios de su equipo de comunicación, desde que se convocaron las elecciones Jorge García Castaño solo asistió a un debate radiofónico el pasado 22 de marzo. Tampoco se le ha visto al político ecologista en las calles madrileñas promocionando su partido. Las carpas y mesas electorales no son para él, se entiende, hay que estar mucho tiempo de pie.

jorge garcia castaño
Jorge García Castaño (Más Madrid)

Mientras todos los partidos y políticos de las formaciones que luchan por el poder en la Comunidad de Madrid están llevando a cabo una actividad frenética en las calles, el concejal madrileño ha decidido no acompañar a sus compañeros a los actos. Mientras el camino hacía las urnas debiera ser un periodo lleno de actos, Jorge no está en ellos. Quizás, hacer campaña le quite tiempo para sus aficiones por las que siente pasión como la hípica.

LA CAMPAÑA DESDE TWITTER

Pero desde donde si se nota la presencia del político guipuzcoano es desde su cuenta de Twitter. García Castaño se pasa el día tuiteando mensajes en favor de sus compañeros, compartiendo artículos periodísticos de medios afines y respondiendo con chistes y golpes de pecho al resto de tuiteros que le mencionan.

Asimismo, no hay tuit de Mónica Garcia o de los actos de Más Madrid que Jorge no retuite. ¿Para qué acompañar a los actos de precampaña y campaña a la candidata de su partido si lo puede hacer desde su casa gracias a las redes sociales?

Pero la actividad tuitera de Jorge llega más lejos, pudiera ser que tiene megas ilimitados, no está comprobado. El político de la formación de izquierdas comenta a través de su perfil las encuestas y sondeos de las próximas elecciones madrileñas. Garcia Castaño da su opinión sobre los escaños que reparte cada encuestador, sin embargo, poco está haciendo para que su partido los consiga.

UN SUPERVIVIENTE DE LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA

Pero Jorge, a parte de demostrar que trabajar en campaña está sobrevalorado, es un gran referente de vivir a costa de la Administración. Nada más y nada menos que 17 años son los que lleva García Castaño recibiendo su generosa retribución por parte de los españoles. Actualmente, la cuenta bancaria del diputado recibe 67.291,80 euros anuales, un maravilloso salario para estar tuiteando desde casa.

Pero Jorge está muy orgulloso de su labor en la política y todos los cargos que ha ostentado: “Tengo experiencia institucional, tanto en la Asamblea de Madrid, como en el Ayuntamiento, desde la oposición, donde fui portavoz en la comisión de Hacienda, como desde el gobierno, gestionando los distritos de Centro y Chamberí y el Área de Economía y Hacienda. Los cuatro años de gestión al frente del Ayuntamiento de Madrid nos han hecho entender la capacidad de transformación que tiene la administración local pero también sus límites competenciales y la necesidad de tiempo para consolidar el proceso de modernización de la ciudad. En la actual legislatura soy portavoz de la comisión de Hacienda y Personal y de Economía, Innovación y Empleo y de la comisión especial de Cuentas. Vocal de la comisión especial de Vigilancia de la Contratación. Concejal de Centro”, explica García Castaño en su presentación.

Sin embargo, el concejal de Cibeles crea polémica dentro de su formación y desde Más Madrid quieren resucitar a políticas como Tania Sánchez y echar a “lacras” como García Castaño. Según fuentes de su partido “el concejal odia a Pablo Iglesias y le considera peligroso”. Como en Los Inmortales, entre los supervivientes de la Administración pública solo puede quedar uno y Jorge allí estará para serlo. Dónde haya silla, allí me quedo.