miércoles, 23 junio 2021 09:50

El estruendoso silencio de los críticos del PSOE ante la falta de un candidato para destronar Sánchez

Pedro Sánchez se ha preocupado de tener todo atado y bien atado. Los fieles a su persona están colocados en puestos estratégicos para acallar cualquier crítica interna o bien iniciar purgas, como ha ocurrido recientemente en en el PSOE madrileño y otras regiones.

No hay atisbo de autocrítica, ninguno de sus leales se mueve en dirección opuesta y lo que es aún peor, los críticos tampoco. El “miedo” a una muerte política y civil se ha apoderado de este sector, que tiene a parte de la vieja guardia entre sus líderes. Sánchez no sólo mueve los hilos. Además, no hace miramiento a la hora de utilizar a exaltos cargos y ministros, como Miquel Iceta, para conseguir su principal objetivo: aguantar la legislatura cueste lo que cueste.

NI URQUIZU NI MADINA DAN EL PASO

Los críticos habían barajado los nombres de Eduardo Madina e Ignacio Urquizu. Ambos están vetados por Ferraz, pero tienen la fortaleza como para poder hacer frente al PSOE. Sin embargo, están prácticamente descartados. “No hay recambio para Sánchez“, afirman las fuentes consultadas por MONCLOA.com. “Lo podría intentar cualquiera de los dos, pero no se atreven a dar el paso”, ahondan.

Miquel Iceta busca el apoyo del PNV, Bildu y ERC en el Congreso

Urquizu, pese a no contar con el respaldo de Ferraz, se hizo con una victoria histórica del PSOE en Alcañiz (Teruel). Más de 32 años llevaban sin gobernar los socialistas en este municipio. Su nombre fue propuesto por la militancia para representar al PSOE de Teruel en el Congreso, pero el PSOE no lo incluyó en las listas.

AGOTAR LA LEGISLATURA CON PROMESAS A ERC

“Lo que busca Sánchez es mantener el Gobierno y que ERC mantenga su apoyo en el Congreso de los Diputados”, han asegurado fuentes de los críticos del PSOE en una conversación con MONCLOA.com. “Todo pasa por agotar la legislatura”, han resumido.

Pablo Iglesias, el exlíder de Podemos, se apartó antes de tiempo. El exvicepresidente era el principal escudo de Sánchez para parar todos los golpes, y ahora el presidente del Ejecutivo busca entre su personal nuevas y renovadas defensas. Iceta es un gran ejemplo de este escudo antimisiles, pero sus defensas no son como las de Israel, sino más endebles y provistas de grandes dosis de improvisación.

Tras ser apartado por Sánchez poco antes de las elecciones catalanas y entregarle el Ministerio de Política Territorial y Función Pública, el exjefe de la oposición en Cataluña trata de vender el modelo de una España confederal al PNV y Bildu, mientras a ERC y JxCat les promete los indultos a los políticos presos. Nacionalistas e independentistas vascos y catalanes, a cambio, deben apoyar en el Congreso al PSOE.

ICETA, EL ENDEBLE ESCUDO DE SÁNCHEZ PARA PARAR LOS GOLPES

En el círculo más cercano de Sánchez no se encuentra Iceta, cuya labor es la de continuar viviendo de la política. Y es que, no tiene currículo para introducirse en la empresa privada, y sus últimas actuaciones dejan que desear al ir en contra de los intereses de España, al menos con la actual Constitución vigente.

Una vez agotada la legislatura, Sánchez olvidará sus promesas, como han hecho siempre los socialistas. Por medio, el Ejecutivo ha concedido algunas de las reivindicaciones, como la competencia de Prisiones y el acercamiento de etarras a cárceles vascas. En Cataluña no se ha conseguido arrancar acuerdo alguno con ERC, y Salvador Illa, pese a prometerlo, no ha logrado imponer la investidura.

De momento, los leales de Sánchez obedecen sin cuestionar las órdenes. No hay salidas de tiesto ni tampoco crítica alguna. Internamente y en círculos de la máxima confianza, según ha conocido este medio, sí se pronuncian sobre el camino emprendido actualmente por el PSOE. “El partido está muerto. No existe el PSOE”, aseguran. “Sólo existe Sánchez. Nadie más”, lamentan las fuentes consultadas.

PODEMOS Y LA GUERRA DE GUERRILLAS CONTRA EL PSOE DEBILITAN A SÁNCHEZ

Tras la marcha de Iglesias, Podemos pretende destruir el Gobierno de coalición con una guerra de guerrillas. Las diferencias se han mostrado con el rechazo del PSOE a la ley Trans, pero también con la derogación de la reforma laboral, que la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha prometido de nuevo realizar, pese a posicionarse a favor de la misma meses antes.

La relación entre Nadia Calviño, la ministra de Economía, y Díaz es “cordial“, pero el enfrentamiento es diario. De hecho, del Ministerio de Calviño han salido importantes cargos en las últimas semanas, sin que se haya dado a conocer realmente el motivo de esta desbandada. Este jueves se conocía la dimisión de David Cierco, consejero delegado de REDES, por “petición propia”.

EL APOYO A MÁS PAÍS

Sin embargo, la intención del PSOE es hacer desaparecer a Podemos. Para ello, ha brindado todo su apoyo a Más País, encabezado por Íñigo Errejón, que ha arrancado ya un compromiso para la agenda España 2050, en la que se han incluido la inmensa mayoría de las reivindicaciones para la lucha contra el cambio climático. Este acercamiento, junto con un mayor altavoz en los medios de comunicación, harán que en las próximas elecciones Podemos sea residual en la mayoría de Ayuntamientos y Comunidades Autónomas.

En 2023 llegarán las municipales, y Podemos sólo tiene un mayor peso en Cataluña, donde Más País ni ninguno de sus partidos satélites tiene presencia. Sin embargo, las elecciones en Madrid han encumbrado su papel, ganando al PSOE. La inercia en estos comicios puede marcar un antes y un después en los gobiernos de coalición.

LAS PRIMARIAS ANDALUZAS, LA PRIMERA PRUEBA DE FUEGO

A Sánchez se le compara ahora con José Luis Rodríguez Zapatero, cuyo triste final político es encargarse de defender a regímenes cuasidictatoriales como el de Venezuela y otros países latinoamericanos. Ni un puesto le han ofrecido en la empresa privada a quien sumió a España en la crisis de 2008 con un nivel récord. Todo apunta a que Sánchez tampoco tendrá un sillón dorado una vez salga del Gobierno.

La primera batalla y prueba de fuego de los críticos será en Andalucía. Susana Díaz, delfín de la vieja guardia de José Antonio Griñán y Manuel Chaves, tendrá enfrente a Juan Espadas, el abanderado de este PSOE sin rumbo. Los críticos se han movilizado incluso desde Cataluña para tratar de ofrecer a los afiliados su programa para reflotar el barco. Pero la empresa es ardua y dura. Ninguno quiere ya viejos rostros conocidos y quemados políticamente, sino nueva savia para devolver la ilusión. Mientras, el PSOE de Sánchez continúa acariciando a sus socios de Bildu, arrumacos que levantarían a más de uno de la silla, pero ninguno se mueve.

El control del PSOE andaluz es el primer paso. Sánchez pretende fulminar a la histórica federación para imponer su criterio. Pese a las arengas para respaldar a Susana de cara a las primarias en Andalucía, el primer enfrentamiento que tendrán los críticos con el actual PSOE, no tienen un recambio para sustituir a Pedro Sánchez. “El PSOE está muerto, pero nadie alza la voz públicamente“, ha asegurado un destacado y conocido socialista, que ve como el PSOE de Andalucía, el de Castilla-La Mancha y Aragón sí critican con la boca pequeña el desgobierno de Sánchez.