viernes, 25 junio 2021 06:54

Ayuso perfila a Pío García-Escudero como la “joven” promesa que renovará el PP

Antes de leer este artículo es conveniente advertir al lector de que esas comillas del titular hay que tenerlas muy en cuenta. Una vez hecho, llama la atención en el Partido Popular que Pío García-Escudero siga en la política; Y más que el vicepresidente segundo del Senado se haya convertido en una pieza importante para el próximo gabinete de Isabel Díaz Ayuso en la Comunidad de Madrid. Tal y como deslizan fuentes del PP, Pío tendrá un papel importante en este nuevo ejecutivo que va a formar el Partido Popular en la Comunidad de Madrid. Ayuso quiere contar con la (dilatada) experiencia en gestión del senador y ya le está presentando en sociedad para que la gente se acostumbre a verle la cara; aunque se la llevan viendo ya demasiados años. Lo que busca la presidenta autonómica con este gesto es que Pío asuma con deportividad y con apoyo el traspaso del control del PP de Madrid hacia la propia Ayuso.

Desde que dejó su acta de concejal en el Ayuntamiento de la capital en 2004, antes, en 1991, ya era diputado; vamos, que Pío no ha soltado el hueso de la administración pública. Ni con agua caliente ha salido de la política en Madrid. Ha sido diputado de la Asamblea, senador, presidente del Partido Popular en la Comunidad de Madrid y todo lo que se le pusiera por delante con tal de no volver a un estudio de arquitectura. El problema es que quien fue presidente del Senado de España ahora está siendo presentado por los populares como el nuevo actor revelación, como la nueva “joven” promesa popular que viene a dejar todo exactamente como estaba. Sin cambios.

Pío tendrá un papel de gestión interna activo durante esta legislatura

Parece que Pío tendrá un papel de gestión interna activo durante esta legislatura. Al menos es lo que se desliza desde el PP con cierta desidia, pues la estela política de García-Escudero ya huele a naftalina tras casi 20 años en la administración pública. En cualquier caso, según el partido conservador, Pío García-Escudero se centrará en cuestiones internas del PP en un contexto en el que se juegan la presidencia de la formación en Madrid (de la que él ha formado parte allá por 2018) y en la que es tan necesaria la intermediación de terceros actores con experiencia. Y de eso Pío García-Escudero va bastante sobrado.

La foto de Ayuso con Pío García-Escudero deja entrever que el senador sigue inexplicablemente para algunos en el centro de la gestión del PP de Madrid. Desde el partido deslizan que se ha convertido en un eterno de la administración cuyos contactos le han convertido en un personaje útil con el que gestionar una maraña administrativa como la que es el Partido Popular en la capital.

Pío se sigue metiendo donde no le llaman y donde sí. En cualquier caso, su por poco tiempo puesto como presidente del PP de la Comunidad de Madrid le convierte en alguien importante. Y que Ayuso se acerque a él en estos momentos en los que parece que no va a tardar en arrebatarle la presidencia del partido no es casualidad. Tampoco lo es el hecho de que Ayuso vaya a contar con él en su gabinete el mismo año en el que parece que se jugará el traspaso de presidencia en el PP de Madrid. Lo que busca la presidenta parece bastante claro.

Desde el PP entienden que Ayuso está buscando el apoyo directo del presidente del PP de Madrid para, precisamente, conseguir ese mismo cargo. A Pío Ruiz-Escudero le gusta la idea de seguir viviendo de la política y sabe que ya le toca abandonar el barco de la presidencia del partido al mismo tiempo que es consciente de que el secretario general del PP, Teodoro García Egea, y el presidente de la formación, Pablo Casado, han apoyado de pleno han dado su apoyo explícito a Ayuso para ser la próxima presidenta del Partido Popular en la capital. Pío está haciendo básicamente lo que mejor se le da: adaptarse a los cambios para sobrevivir con unas buenas condiciones laborales.

Con el apoyo de la directiva del PP, de la mayor parte de las bases y del propio presidente del partido en Madrid, parece que está absolutamente todo el pescado vendido. Ayuso será la próima presidenta y Ruiz-Escudero se mantendrá con su boyante salario como vicepresidente segundo del Senado así como el cargo que Ayuso decida darle en su administración si es necesario. Todos contentos menos aquellos o aquellas que aspiraban a asaltar la presidencia del partido en la capital.