sábado, 25 septiembre 2021 20:34

Esto es lo que le pasa a tu cuerpo si tomas una cerveza todos los días

La cerveza es la bebida por excelencia no ya en otros países, sino en España. Tanto, que incluso aunque luego tomes otra cosa, la frase «unas cervezas» o «tomar una cerveza» es sinónimo genérico de salir a tomar algo. Los que adoran esta bebida defienden contra los abstemios o amantes de otro tipo de bebidas las bondades de tomarte una cerveza, los beneficios para el cuerpo, sean o no con alcohol. Vamos a ver si es así o no conociendo lo que pasa en tu organismo si la bebes a diario, aunque sólo sea una.

La cerveza forma parte de nuestra cultura. Y es que es la bebida más popular, consumida por el 84% de la población española española, con independencia de su sexo o rango social. Sin embargo, a pesar de ser un elemento clave en las reuniones sociales, ya sean presenciales u online, durante la pandemia ha bajado considerablemente su consumo. Ahora, saliendo ya de ese túnel tan largo, no sólo ha recuperado terreno sino alcanzado picos de consumo. Y es que, al contrario que en otros países, en España asociamos la cerveza a la ingesta de alimento acompañado de amigos o familiares, es decir, de una bebida eminentemente social.

Efectos de la cerveza

Obviamente, como en todos los órdenes, cada cuerpo es un mundo y le afectará de manera diferente y sentará mejor o peor en virtud de sus características fisiológicas, hormonales o metabólicas. Para empezar, la cerveza contiene un alto grado calórico, entre las 60 y 240 en 30 centilitros. Puede parecer algo moderado, pero según Elizabeth Huggins, una de las mejores dietistas estadounidenses, «puede conducir rápidamente a una situación de sobrepeso, sobre todo si la acompañas con unos snacks”. Sin duda, es lo más probable, sean snacks allí o la típica tapa o raciones aquí.

Otro de los efectos negativos es la sensación de letargo que produce en el cuerpo, aunque por fuera el alcohol siempre nos parece que da subidón y te sientes más alegre, ya que según un estudio publicado en 2013 en la revista Neuropsychopharmacology, al beber cerveza aumentan los niveles de dopamina. El cuerpo se siente más hinchado y cansado. Por supuesto, si la ingesta diaria se hace en casa, sentado en el sofá, la situación se agravará tanto en lo físico como en lo mental y anímico. También produce irritación en el tracto digestivo. Beber cerveza hace que tu estómago produzca más ácido de lo habitual, lo que acabará generando una inflamación en las paredes de tus intestinos”, observa la nutricionista Katie Boyd. “Esto puede acabar derivando a largo plazo en una gastritis”.