Vox desenmascara a Sociedad Civil Catalana por sus lazos con el PSC

Sociedad Civil Catalana (SCC) pierde credibilidad entre los partidos y plataformas constitucionalistas. La asociación constitucionalista ha tratado de apagar las movilizaciones en las calles al no convocar ninguna manifestación contra los indultos, un hecho que recuerda a su desmovilización tras el golpe de estado del 2017, cuando salió una semana después del referéndum ilegal y de la mano de los socialistas catalanes.

La plataforma presidida por Fernando Sánchez Costa continúa inmersa en el inmovilismo, pese a mostrar su oposición a las medidas de gracia del Gobierno de Pedro Sánchez hacia los independentistas, e incluso denunciar la malversación en el Tribunal de Cuentas, que embargará los bienes de los políticos ahora excarcelados por valor de unos 10,5 millones de euros. Pero SCC sólo ha actuado a través de comunicados, redes sociales y algunos actos, sin llegar a manifestarse como hacía anteriormente. Tampoco asistió a la concentración de Colón, pese a tener delegación en Madrid.

olona Moncloa
Macarena Olona, en una comisión del Congreso

Tras las críticas internas de los miembros hacia Sánchez Costa y otros dirigentes de esta plataforma por su pasividad en los últimos años y especialmente en las últimas semanas, Sociedad Civil Catalana ha cambiado el paso y se ha sacado de la manga unas jornadas de verano a las que ha invitado a los máximos dirigentes del PP y Ciudadanos, Pablo Casado e Inés Arrimadas, respectivamente. El programa contará también con el líder de la oposición en Cataluña y presidente del PSC en el Parlament, Salvador Illa.

OLONA COMPARA A ILLA CON OTEGI

Para estas jornadas, SCC había invitado a Macarena Olona, diputada de Vox, para tener una intervención propia. Sin embargo, tras conocer el elenco de conferenciantes, Vox ha declinado la invitación con una dura crítica. «Vox no va a contribuir a blanquear al partido de los indultos y el golpe de estado institucional», ha advertido en la red social. «Declinamos nuestra asistencia porque Illa y el constitucionalismo son como Otegi y los derechos humanos. Nosotros no podemos estar en la misma mesa», ha zanjado.

SCC no comunicó a Vox esa invitación al socialista, que ha liderado un cordón sanitario contra la formación conservadora en el Parlament. De hecho, los 11 diputados ‘verdes’ tienen sus despachos en las buhardillas por el pacto del PSC con los ‘comuns’ y los independentistas para apartarles de la vida pública pese a ser la cuarta formación con mayor representación en Cataluña.

Por esto, entre otros motivos, a SCC le han llovido las críticas. Y es que, los socialistas copan gran parte de los actos de estas jornadas de verano, pese a promover la división en el bloque constitucionalista y favorecer la integración en el bloque independentista, al que pedirá los votos necesarios para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado.

AUNAR AL CONSTITUCIONALISMO CON QUIEN FOMENTA CORDONES SANITARIOS

El periodista Luis del Pino mostró su opinión respecto a la invitación de SCC a Salvador Illa. «Del mismo partido que acaba de indultar a los golpistas. En unas jornadas para «unir al constitucionalismo«», afirmó. «Rodando por el suelo de risa ¿Estos de SCC se creen en serio que no nos hemos dado cuenta, hace ya mucho, de que son una estafa? ¿Pero de dónde sacan a esta gente?», se preguntó.

La plataforma con más seguidores constitucionalistas entró al trapo. «¿Es tan difícil respetarnos entre los que defendemos la Constitución?», se preguntó tras haber invitado precisamente a quien fomenta la marginación política de la cuarta fuerza en el Parlament. «Qué fácil es descalificar -continuó- con un micrófono en Madrid y qué mérito en cambio dar la cara en la Catalunya interior año tras año, y solos. Lea con calma quién interviene. Quizá se sorprende«, aseveró.

El programa, por otro lado, está trufado de políticos socialistas y de izquierdas en los espacios de debate. Entre ellos se encuentra la exsenadora y exdiputada del PSC, Anna Balletbò. La expolítica se la presenta como «exdiputada e impulsora de la CCMA -la matriz de TV3 y Catalunya Ràdio, los principales altavoces del independentismo y nacionalismo en Cataluña-«, una información que se omite en la hoja a la que ha tenido acceso MONCLOA.com.

SOCIEDAD CIVIL CATALANA INVITA A SUS PROPIOS ASESORES

Balletbò tiene una hemeroteca que poco tiene que ver con la conciliación y la defensa de la unidad de España. «Un país -Cataluña- que ha proclamado cinco veces su independencia sí es singular; sí que lo es», llegó a decir apenas un año antes de las leyes de desconexión de septiembre de 2017, el referéndum del 1-O y la proclamación de la independencia, que sólo duró ocho segundos. Asimismo, en el programa de verano tampoco aparece que Balletbò forma parte del Consejo Asesor de Societat Civil Catalana. SCC invita a sus propios asesores, sin espacio para un pensamiento crítico.

En ese mismo espacio también intervendrá la presidenta de SCC en Madrid, la diputada de Ciudadanos Anna Grau, quien afirma que la plataforma es «transversal» y comprometida con la defensa de los valores democráticos.

UN POLÉMICO ABOGADO Y LA MANO DERECHA DE ICETA EN EL MINISTERIO

Pero el reguero de nombres estrechamente vinculados al PSC prosigue en otros horarios. Jordi Hereu, exalcalde socialista de Barcelona, no tiene partido en la hoja del programa de SCC. También se encuentra el polémico abogado y miembro de la Lliga Democràtica, Juan José Folchi, quien fue condenado a dos años por su vinculación en el caso Kio. El Tribunal Constitucional anuló la pena. Además, fue consejero de Grand Tibidabo, una polémica entidad por la que está imputado Jordi Pujol jr., hijo del expresidente de la Generalitat.

Además, también participará el secretario de Estado de Política Territorial y Función Pública, Víctor Francos, mano derecha del ministro Miquel Iceta, principal impulsor junto a Illa de los indultos y de la España federal que busca pactar el PSOE de cara a los próximos años.

Resulta cuanto menos sorprendente que una entidad que se dice trasversal tan sólo invite a un miembro de Vox frente a un regimiento de voces socialistas y algunas incluso nacionalistas. El PSC ha sido uno de los peores males que han asolado Cataluña desde la concesión de competencias del Estado a la Generalitat. Los socialistas pactaron con ERC e ICV en 2003 para poder gobernar en la región.

LOS DAÑINOS TRIPARTITOS DEL PSC EN CATALUÑA

Ese trío pactó un Estatuto de Autonomía, que, entre otros artículos, pedía que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña fuera el máximo órgano judicial de la Comunidad; también que el catalán era la única lengua vehicular en Cataluña. De hecho, fue un recurso del PP ante el Tribunal Constitucional quien acabó con estas barbaridades, que aún reivindican los socialistas catalanes.

Asimismo, no sólo el TC tumbó esta legislación, sino que los tribunales han tumbado la inmersión lingüística en Cataluña, que no es más que la imposición del catalán en la escuela y en los colegios. Cuando el TC falló, los socialistas salieron con los nacionalistas a reivindicar el Estatuto aprobado por el Parlament, lo mismo hicieron en 2016 cuando se anularon leyes inconstitucionales. Con los socialistas en el poder se instauraron las multas de la vergüenza, que aún siguen vigentes en Cataluña, y que sancionan a los comercios por no utilizar al menos en catalán en sus rótulos.

Sin embargo, SCC ya no da la batalla por la inmersión lingüística, como lo hacen otras plataformas, como Convivencia Cívica Catalana, que continúa fiel a sus principios fundacionales, junto a la inmensa mayoría de entidades que defienden la unidad de España en Cataluña y que han sido igual o más perseguidas que SCC.