viernes, 22 octubre 2021 01:43

La guerra fría entre Almeida y Ayuso se recrudece en Majadahonda y Pozuelo

Pese a que José Luis Martínez Almeida está pidiendo una tregua, el alcalde y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, están inmersos en una guerra fría fomentada por el asesor estrella del regidor popular, Ángel Carromero. Ahora, los escenarios han cambiado. La lucha por el PP de Madrid no es un choque directo entre los dos políticos, sino que los enfrentamientos se están librando en territorios «neutrales» en los que las influencias de unos y de otros pelean por hacerse con el control de algunos municipios. En este momento, Majadahonda y Pozuelo se han convertido en zona de guerra. Tanto Ayuso como Almeida pelean por controlar las delegaciones territoriales en estos municipios a la par que Almeida presume de que ya los tiene dominados. Sea como sea, desde Sol respiran tranquilos dado que piensan que tienen el apoyo de la militancia.

La razón por la que Almeida presume de controlar «casi todos» los territorios de la Comunidad de Madrid, es decir, municipios y distritos, es porque se ha aferrado como un clavo ardiendo a la «cuenta de la vieja». Con que un peso pesado de un municipio le dé su apoyo, Almeida da por hecho que cuenta con el apoyo de toda la delegación. Pero la sensación en Sol es que no está todo el pescado vendido. El congreso por el PP de Madrid, que se celebrará en el primer semestre de 2022, ya empieza a empujar y a obligar a las delegaciones a posicionarse. Y Pozuelo y Majadahonda  se han convertido en zona de guerra porque hay argumentos y presión interna que confluyen en los dos sentidos. Algunos pesos pesados de estos municipios apoyan a Almeida, pero otros dejan claro que no está todo completamente decidido.

Susana Pérez Quislant ha intentado presionar a sus asesores para que den el apoyo total al alcalde

En el caso de Pozuelo de Alarcón, Almeida entiende que le apoyan porque la alcaldesa del municipio más rico de España, Susana Pérez Quislant, ha intentado presionar a sus asesores para que den el apoyo total al alcalde dado que es la candidatura de Casado. Sin embargo, el hecho de que la alcaldesa esté completamente de capa caída y que todos den por hecho que el candidato para las próximas elecciones municipales será el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero, hacen difícil que Pozuelo en bloque vaya a apoyar a Almeida. Ya si tenemos en cuenta que Ruiz Escudero es el presidente del PP de Pozuelo, la cosa se complica para el optimista alcalde y los entusiasmados consejos de su asesor Carromero.

Lo mismo pasa con Majadahonda. Almeida tira de sus cuentas famosas y de los susurros de Carromero para considerar que lo tiene todo hecho, pero no es así. El alcalde popular cree que cuenta, por ejemplo, con el apoyo de Majadahonda porque Ana Camíns, la secretaria general del PP de Madrid, reside ahí. El mero hecho de que Camíns tenga casa en este municipio ha llevado a Almeida a ser optimista y considerar que cuenta con el apoyo de todos los dirigentes populares del territorio. Al menos es lo que vende a nivel interno y lo que cuentan las fuentes directas del Ayuntamiento de Madrid.

AYUSO MUEVE FICHA

Ahora bien, lo cierto es que la presidenta de la Comunidad de Madrid no se ha quedado con los brazos cruzados. Mientras que Almeida pide una tregua porque sabe que las consecuencias políticas de enfrentarse a Ayuso pueden quemarle, la presidenta popular ya está urdiendo su siguiente paso como si de una partida de ajedrez se tratase. Almeida confía en que Carromero le solucionará la papeleta con sus tejemanejes y con que él es el candidato oficial. Sin embargo, Ayuso está trabajando también en apartar a los candidatos populares de los municipios que hayan perdido apoyo electoral, entre los que se encuentran Pozuelo de Alarcón y Majadahonda.

La excusa de que ya no son tan queridos como antes es básica y difícil de rebatir. Y si Ayuso presiona para su cambio, ni que decir tiene que el próximo candidato o candidata que vaya a aterrizar será del corte ideológico de Ayuso, no de Almeida. El alcalde cuenta con un «fontanero» como Carromero con habilidades reconocidas en el partido y con la candidatura oficialista de Casado, pero su liderazgo «estéril», como lo califican desde la misma Génova, no hacen que el tirón de Almeida llegue a los rincones menos conocidos de la Comunidad de Madrid.