jueves, 2 diciembre 2021 08:28

Los purgados de Podemos buscan asilo en Yolanda Díaz

Yolanda Díaz se está perfilando como la líder más potente de la izquierda española. Su importante cargo en el Ejecutivo nacional la está llevando a ser una de las dirigentes mejor valoradas del Gobierno de Pedro Sánchez. Este poder que lleva acaparando semanas ha llamado la atención de los purgados de los partidos de izquierdas que ven como única solución para seguir en política una gran coalición de izquierdas capitaneada por la vicepresidenta segunda del Gobierno de España, Yolanda Díaz.

La ruptura interna de Unidas Podemos provocó que la izquierda se dividiera en formaciones como Más Madrid o Más País. Dentro de estas formaciones también ha habido crisis internas que han llegado a que varios ediles de Más Madrid abandonen la formación liderada por Rita Maestre en el Ayuntamiento de Madrid. Los cuatro díscolos son Marta Higueras, Luis Cueto, Felipe Llamas y José Manuel Calvo y conforman el grupo mixto en el consistorio capitolino tras abandonar Más Madrid.

Ahora, los ediles escindidos hacen una oposición alternativa a la instaurada por Rita Maestre y su objetivo es dialogar para sacar adelante propuestas para los madrileños. Los concejales escindidos aseguran que su objetivo no es presentarse a las elecciones y que volverán a sus trabajos anteriores cuando acabe la legislatura. Sin embargo, existe un rayo de luz para continuar en política y esta es la gran coalición que Yolanda Díaz que ya está fraguando desde el Ejecutivo.

Los concejales escindidos aseguran que su objetivo no es presentarse a las elecciones

Pero no solo los escindidos podrían unirse al proyecto de Yolanda Díaz y es que la Ministra de Trabajo está preparando una plataforma de izquierdas que respete las identidades y sin «señoros». En su proyecto, Yolanda Díaz ya cuenta con fuertes apoyos como Ada Colau, Mónica Oltra o Mónica Garcia. Las tres mantienen una excelente relación con la vicepresidenta segunda. Asimismo, al proyecto de Yolanda Díaz se unirán las ministras de su partido Ione Belarra e Irene Montero que aún ostentan en sus manos el liderazgo de los morados.

EL MIEDO DEL PSOE A YOLANDA DÍAZ

Yolanda Díaz se está reforzando en el Congreso de los Diputados. La ministra de Trabajo y Economía Social del Gobierno de España es una de las líderes mejor valoradas del hemiciclo. Díaz ha conseguido acaparar el foco mediático y su dilata experiencia en el erario público juegan a su favor. La popularidad ya la ha conseguido y ahora comienza su gran proyecto: unir a la izquierda más progresista para lograr una candidatura fuerte de cara a las próximas elecciones generales. La ministra de Unidas Podemos tratará de ser una alternativa de la izquierda más progresista que el Partido Socialista Obrero Español en las urnas.

Fuentes parlamentarias aseguran que el PSOE tiene miedo del ascenso meteórico que está teniendo la vicepresidenta segunda. Tras la marcha de Pablo Iglesias, Yolanda Diaz ha cogido el bastón de mando y está acaparando bajo su figura gran popularidad lo que podría traducirse en una merma de apoyos en las urnas para el PSOE. Es por ello que el exdirector de gabinete de Presidencia de Gobierno, Iván Redondo alertó que si Yolanda Díaz se presentara a las elecciones con una plataforma independiente, podrá convertirse en un problema para el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

el PSOE tiene miedo del ascenso meteórico que está teniendo la vicepresidenta segunda

Asimismo, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, le ha echado pulsos a los miembros socialistas con los que comparte Ejecutivo. Primero fue la Subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) que consiguió sacar adelante a pesar de las trabas impuestas por la Ministra de Economía, Nadia Calviño. Díaz también se ha enfrentado a Calviño por la reforma laboral del precedente Ejecutivo que Yolanda esta tratando de derogar. Yolanda no solo amenaza con comerse al PSOE por la izquierda, sino que se ha convertido en la dirigente del Ejecutivo más valorada según algunas encuestas y esto podría pasarle factura a la formación que ocupa el Gobierno.