Cs acusa a los comunes de ser «salvadores de los partidos separatistas»

El portavoz de Cs en el Parlament, Nacho Martín Blanco, ha acusado este lunes a los comunes de ser los «salvadores de los partidos independentistas» al haber alcanzado un pacto con el Govern de Pere Aragonès para retirar la enmienda a la totalidad a los Presupuestos de 2022 y permitir su tramitación.

En su intervención en el pleno que votará las enmiendas a la totalidad, ha criticado que Cataluña siempre está «sometida a los dictados de la CUP y a las exigencias de la CUP, aunque después no acabe cuajando el acuerdo y cuaje con los comunes, los salvadores de los partidos separatistas».

Ha apostado por una economía no nacionalista y que no esté «empeñada en poner en manos de los antisistema y de personas y partidos que tienen una aproximación contraria al desarrollo económico» la economía y los Presupuestos.

«Cataluña no se merece y no necesita más pensamiento mágico y populismo de escaparate, sino más políticas sustantivas orientadas al crecimiento económico» y a los pilares del Estado de bienestar, como la salud, la educación y los servicios sociales, ha citado.

GASTO PÚBLICO

Ha avisado de que las políticas expansivas de gasto público ilimitado pueden conllevar riesgos para la economía, como la inflación, por lo que considera que estos Presupuestos «no son ni conscientes ni responsables», y ha rechazado una dinámica de crecimiento indefinido de la administración pública.

El dirigente de Cs ha asegurado que los catalanes soportan la presión fiscal más alta de España y ha planteado al Govern, tan «partidario de una política refrendaria», que pregunte a los ciudadanos si están de acuerdo con ser los españoles que más pagan, porque viven un infierno fiscal dentro de un laberinto administrativo, según él.

Ve plausible destinar tres de cada cuatro euros a políticas sociales, pero cree que «por desgracia, el otro euro va destinado a políticas superfluas que no sirven para nada y que en muchos casos son contraproducentes para la vida de los ciudadanos».

Tras erigir a Cs como la alternativa liberal y defender la escuela centrista, ha acusado al Govern de destinar recursos a «chiringuitos y entes públicos que son de dudosa utilidad para la ciudadanía», y ha apostado por reducir a la mitad los cargos públicos y asesores y al 75% políticas relativas a la propaganda de bombo y platillo, ha dicho.