jueves, 7 julio 2022 06:40

La patronal afea a Sánchez Llibre su “excesiva ambición” por desestabilizar al empresariado

Desestabilizar. Este este es el objetivo que se ha fijado el presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, para tratar de alcanzar la presidencia de la CEOE, entre otros objetivos. El que fuera diputado de CiU durante la época del pujolismo es una de las vacas sagradas de Cataluña. Su reputación en la región es casi intachable, con muy buenos contactos dentro y fuera de la comunidad autónoma. Pese a mantener unos suaves modales de puertas para afuera, en el seno de las reuniones internas de la patronal ha mostrado su cara más oscura.

Sánchez Llibre es fuente de los fuertes desencuentros en la patronal más importante de España. El primero de ellos fue inyectar el lenguaje nacionalista a sus compañeros de Madrid y llegar a convencer a Antonio Garamendi, presidente de la patronal, para mostrarse a favor de los indultos del procés, una polémica medida de gracia que en nada ha arreglado la situación en Cataluña.

SILENCIO EMPRESARIAL Y LA PÉRDIDA DE INVERSIONES, INCOMPATIBLE CON LA CEOE

Según fuentes consultadas por MONCLOA.com, “el presidente de Foment instó a Garamendi a aceptar los indultos para que fuera más fácil la digestión del mensaje”. Sin embargo, el Partido Popular salió en tromba. Sánchez Llibre había cruzado la línea roja de su antecesor en el cargo, Joaquim Gay de Montellà, que había tachado a los políticos independentistas de “golpistas”.

Sánchez Llibre convenció a Garamendi para apoyar los indultos

Sánchez Llibre estuvo en primera fila aplaudiendo a Pedro Sánchez, una foto que aún da qué hablar en Cataluña y en el resto de España. Y es que, una de las peores gestiones económicas, con la mayor subida de impuestos y el mayor nivel de deuda de la historia, se tapó con los indultos.

Este cambio en el mensaje ha sido crucial para facilitar la labor del Gobierno y mantener el apoyo de ERC. En Cataluña, los independentistas continúan cortando las calles y siguen inmersos en su política de negar cualquier inversión en la comunidad. Se ha rechazado la esperada ampliación de El Prat, se ha negado la entrada de L’Hermitage con el beneplácito de ERC y Colau; se ha denegado la celebración de los Juegos Olímpicos junto a Aragón; y aún está por ver cómo quedará la reindustrialización de Nissan. Eso sí, han conseguido que no haya masificación ni apenas turistas en las calles, aunque esto último se debe más a la pandemia.

DE PERFIL CUANDO LA ECONOMÍA DEPENDE DEL PSC

El segundo se ha centrado en la reforma laboral. Foment se abstuvo en la votación en el comité de la CEOE con el fin de mostrar las “discrepancias” con Garamendi. Este hecho ha provocado un cisma empresarial, pese a que los cambios en el texto no afectan al grueso de la reforma. Cabe recordar que los socios del PSOE en el Ejecutivo han solicitado su “derogación” y éste sí que sería un punto de extrema preocupación para los empresarios.

Sánchez Llibre no siempre ha ido de frente con temple y ‘seny’ -sentido común- a la hora de criticar. Sin embargo, contra Garamendi utiliza un lenguaje más duro que contra Ada Colau, su archienemiga en Barcelona. Respecto al PSC de Jaume Collboni, que gobierna también en Barcelona, no hay queja alguna pese a llevar todo el peso del área económica y en un momento muy difícil para la ciudad. Y es que, el exportavoz de CiU en el Congreso de los Diputados ha llegado a acuerdos con Colau, aunque no hayan servido después para nada.

Este mismo pasado fin de semana, el líder de los empresarios catalanes exigió a la alcaldesa de Barcelona detener la reforma de las ‘superislas‘, grandes zonas donde sólo se permitiría el paso del transporte público y a los vecinos. Allí donde se han realizado, el comercio ha caído de forma abrupta. Todo con el fin de eliminar la contaminación en la ciudad, con la mirada atenta de Collboni. Apenas un mes antes, Sánchez Llibre había pactado con Colau la creación de una comisión bilateral para abordar este tema. Para Foment, la modificación de Barcelona se está realizando sin informes económicos y asegura que se perderían 25.000 empleos. Todo con una actitud muy suave, sin hacer sangre.

SÁNCHEZ LLIBRE TIENE MEJORES MODALES CON COLAU QUE CON GARAMENDI

Para Garamendi, la vaca sagrada de Sánchez Llibre tiene otras formas y modales. No le ha importado airear sus desencuentros de forma pública, cuando en Cataluña se suele actuar con una absoluta discreción, sin levantar la voz, para evitar crearse enemigos de forma innecesaria. Tiene buenos maestros en el arte del diálogo, como lo fueron Jordi Pujol y Josep Antoni Duran Lleida. Ambos lograban pactar indistintamente con el PSOE y PP pese a que estas dos formaciones tuvieran discrepancias irreconciliables.

Como buen altavoz del nacionalismo e independentismo moderado, Foment está realizando estudios en cuestiones que enfrentan la postura del Estado con Cataluña. No se trata de simples informes plagados de datos y que pocas lecturas traerá a los medios. Sin embargo, a nivel político es dar una mayor munición a los independentistas, sean o no moderados. Hablar de déficit presupuestario, falta de inversión en Cataluña y compararlos con doce países de la Unión Europea se queda muy cojo cuando se compara con Madrid, convertida ahora en la locomotora de España. Si en Cataluña no se ejecuta el 33% de la inversión prevista, en Madrid se alcanza el 41%. Pero este dato pasa desapercibido para el lector.

Asimismo, Sánchez Llibre es un viejo zorro de la política, y sabe muy bien cuando puede o no puede atender a los medios. En la presentación de su último informe no aceptó pregunta alguna sobre cuestiones como su rechazo a la reforma de la reforma laboral, que se vota este jueves. A su juicio, ya había dado suficientes explicaciones.

EL NACIONALISMO RANCIO DE PUJOL, EL INICIO DEL PROCÉS

Asimismo, concede muy pocas entrevistas desde que es presidente de Foment, lo suyo es trabajar de puertas para adentro, con discreción y sin apenas levantar la voz.

Si quiere criticar más a Garamendi se vale de las manos de expertos fontaneros que se encargan de trasladar su mensaje a quien corresponde.

El motivo es que Sánchez Llibre está muy bien conectado a nivel empresarial y político en Cataluña. En su núcleo duro se encuentra Jordi Alberich, con quien formó tándem para tratar de aupar a la presidencia del Cercle d’Economia a un hombre afín a Foment y evitar la rivalidad empresarial.

De nuevo, desestabilizar al lobby más importante de España, como trata de hacer con CEIM. Los empresarios madrileños también han mostrado su visión contraria al pacto alcanzado entre CEOE, sindicatos y Gobierno; y como le ocurre a Pablo Casado, también han abrazo al nacionalismo moderado, el mismo que ha convertido a Cataluña en una zona ‘no go’ para los negocios. No son pocos los inversores que han huido de Cataluña desde el estallido del procés. Y es que, los empresarios catalanes no habían alzado jamás la voz contra la deriva separatista. Este silencio y postura cómoda ha traído un periodo de decadencia.

Por el momento, las pocas veces que Foment ha criticado a la Generalitat y al Ayuntamiento públicamente ha sido por la fallida ampliación de El Prat. Se podía prever, se podía haber concienciado a la población, se podían haber hecho más cosas que un gran acto de defensa de la ampliación, como se hizo a mediados del pasado año. Pero llegaba demasiado tarde.

Y es que, a Sánchez Llibre el sillón de Foment del Treball se le ha quedado pequeño. El resto de organizaciones empresariales catalanas se están movilizando y dejando paso a savia nueva y más joven, con nuevas ideas y sin tener que devolver ningún tipo de deuda del pasado.

SÁNCHEZ LLIBRE ROMPE CON EL DISCURSO DE SU ANTECESOR

Tal es su desconexión, que pese que Barcelona es el epicentro de la nueva economía digital tan sólo una empresa de este sector se ha enchufado en Foment en los últimos tiempos. Lo mismo pasa en otros entes, como la Cámara de Comercio de Barcelona, donde las grandes empresas afines a Foment continúan en los conocidas ‘sillas de plata’, aunque algunas las han abandonado.

Otra de las líneas rojas rotas respecto a su antecesor fue el pacto de la representatividad de las patronales de cara a las negociaciones. Con Gay de Montellà, Foment y Pimec se enfrentaban en los tribunales para dirimir un pulso que se eternizó durante veinte años. Con la llegada de Sánchez Llibre se llegó a un pacto del 50%. Sin embargo, tras el acuerdo afloraron las rencillas. De hecho, Pimec, dirigida por Antoni Cañete, también sus ambiciones y trata de colocar satélites en todas las Comunidades Autónomas para establecerse como la patronal de las pequeñas y medianas empresas. En Cataluña, Foment fichó a Fepyme para tratar de contrarrestar los movimientos de Cañete.

Ambas entidades tratan así de ostentar la jefatura de los empresarios, aunque Sánchez Llibre tendría sus posibilidades de cara a las elecciones de noviembre, cuando la CEOE convocará a las urnas y se luchará por el liderazgo empresarial. Por el momento, según las fuentes consultadas, se desconoce la intención del líder de Foment. Hay varios escenarios encima de la mesa y todos pasan por la política. Sánchez Llibre no deja de ser uno de los máximos exponentes de la extinta CiU, con su marcado perfil nacionalista.

UN EX DE CIU, ¿PARA LA ALCALDÍA DE BARCELONA?

Un handicap difícil de superar, pero no imposible. Si bien, como trató con el Cercle de Economía y su fiel escudero Alberich, podría proponer un hombre de paja para dirigir la patronal y mantener así el poder en la sombra de la principal institución. La tarea no es fácil. Ni mucho menos. Sánchez Llibre con Foment no podría competir por sí solo. Necesitaría el apoyo sí o sí de CEIM. Una pinza que trasladaría un mensaje moderado, pero nacionalista, con los habituales estudios a favor de las tesis de Centrem, el nuevo partido de Àngels Chacón.

Según las fuentes consultadas, esta ambición desmesurada de Sánchez Llibre también le ha llevado a creer en la posibilidad de ser alcalde de Barcelona. Los de Chacón, herederos de Artur Mas y Duran Lleida, aún no tienen las listas y la posibilidad, aunque remota, existe. El problema para el líder de Foment es su propio pasado con CiU, Unió y Units. Complicada tarea la de trasladar un mensaje fresco con una sociedad harta y desmovilizada los mismos que la han llevado hasta aquí.